El Norte de Castilla

La cuna gallega del padre de Fidel Castro despide al líder cubano

El alcalde de Láncara, Dario A. Piñeiro (d), del PSOE, y el anterior alcalde, Eladio Capón (i), del PP, acompañados por la prima de Fidel Castro, Manuela Argiz, de 103 años.
El alcalde de Láncara, Dario A. Piñeiro (d), del PSOE, y el anterior alcalde, Eladio Capón (i), del PP, acompañados por la prima de Fidel Castro, Manuela Argiz, de 103 años. / Eliseo Trigo (Efe)
  • Una veintena de vecinos, entre ellos su prima Manuela, de 103 años, despiden con rosas blancas al mandatario cubano en la pequeña localidad de Láncara, en Lugo

En 1905, Ángel Castro Argiz partió desde Láncara, en Lugo, a buscarse la vida en Cuba. Más de un siglo después, este apartado pueblo gallego despidió con rosas blancas a uno de los símbolos del siglo XX: Fidel Castro. En una modesta ceremonia frente a la abandonada casa de piedra donde nació en 1875 Castro Argiz, una veintena de vecinos se han dado cita para darle el adiós al líder cubano, fallecido el viernes.

"Honramos desde aquí la memoria del hijo adoptivo de Láncara, Fidel Castro Ruz, y nos unimos en el sentimiento de su familia y el pueblo cubano por su pérdida", leyó una lancaresa en una breve declaración, junto a la corona de rosas blancas depositada en la fachada de la deteriorada casa, visitada por el propio Comandante en julio de 1992.

El frío y la niebla de la mañana gallega no amedrentaron a Manuela, de 103 años, prima de Fidel, que no quiso perderse el homenaje. Desde su silla de ruedas, lanzaba besos al aire y agradecía a los vecinos y a los periodistas su presencia. "Nunca me he sentido tan querida", dijo, sonriente.

Ironías de la vida, Manuela no pudo conocer a Fidel cuando este visitó Láncara hace 24 años. En medio de la conmoción en el pueblo de 2.700 habitantes por la llegada de uno de los referentes políticos mundiales, no alcanzó a saludarlo como previsto. La otra prima aún viva, Victoria, sufre de Alzheimer.

"No ha muerto, es un gallego más"

"Para nosotros Fidel Castro no ha muerto, es un gallego más", sentenció tras la breve ceremonia el alcalde de Láncara, el socialista Darío Piñeiro. "Fidel se ha marchado pero en nuestro corazón siempre quedará su recuerdo y el cariño que nos ha demostrado, gracias a él somos conocidos a nivel internacional", abundó. Su antecesor, Eladio Capón, al frente del Ayuntamiento en 1992 cuando Fidel fue nombrado "hijo adoptivo" de Láncara, fue más firme: "Hasta siempre, Comandante", lanzó.

Al igual que Capón, Manuel Vázquez Rivas, de 71 años, guarda muy gratos recuerdos del viaje a la isla caribeña que hicieron a principios de 1992 junto a funcionarios y vecinos del pueblo a invitar formalmente al presidente cubano a venir al pueblo gallego del que salió su padre para no volver. "Hablaba con realidad de la pobreza y de los más humildes", dijo a la AFP. Por eso "vengo como vecino a traer humildemente y con cariño estas flores", indicó, mostrando su pequeño tributo, antes de depositarlo frente a la casa de piedra.

Hacer las Américas

Vázquez Rivas recuerda que él también tuvo familiares que viajaron a Cuba a principios del siglo XX, cuando Láncara era un deprimido pueblo agrícola donde una de las pocas formas de progresar era "ir a hacer las Américas". "Mucha gente del pueblo se fue entonces, principalmente a Cuba y Argentina, se fueron muchos gallegos, aquí había mucha pobreza", explica el alcalde Piñeiro.

Castro Argiz fue uno de ellos. Después de una primera estadía en Cuba, que abandonó en 1898 en plena guerra entre Estados Unidos y España, volvió a la isla en 1905. Años después ya era un terrateniente, que tuvo cinco hijos con su primera esposa y siete con la segunda, entre ellos Fidel y Raúl. En Láncara, Fidel afirmó que su padre siempre quiso regresar a su terruño, visitado también por Raúl en 2005 y por varios de los hijos de ambos, según el alcalde.

La ceremonia, sin opositores, tuvo una inesperada representación cubana: una pareja isleña, emigrada a Galicia hace dos años. "Nos enteramos a través de la televisión que su padre había nacido aquí y que una prima iba a hacer una ofrenda y nos acercamos, ya que Fidel ha sido un símbolo para Cuba y el mundo", dijo René Vila Figueroa, nacido en Guantánamo hace 51 años. "Son sentimientos muy profundos, que no hallo palabras para expresar, de que de esta humilde vivienda haya salido quien luego fuera el padre de una persona que hizo una Revolución y cambió el curso del mundo", agregó Vila Figueroa.