La Casa Blanca estima que los nuevos asentamientos de Israel «no ayudan» para la paz

Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca.
Sean Spicer, portavoz de la Casa Blanca. / Michael Reynolds (Efe)
  • La declaración marca un distanciamiento de la postura previa del presidente Donald Trump, quien defendió la construcción de viviendas por parte de Israel

  • El embajador israelí ante Naciones Unidas afirma que "no habrá un acuerdo total en todo" con Estados Unidos, recalcando que el país "determina sus políticas"

La Casa Blanca ha señalado este jueves que aún no ha adoptado una postura oficial frente a la construcción de nuevos asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada, pero sugirió que "no serían de ayuda" para resolver el conflicto.

"Aunque no creemos que la existencia de asentamientos es un impedimento para la paz, la construcción de nuevos asentamientos o la expansión de los existentes más allá de sus fronteras actuales no serían de ayuda para alcanzar ese objetivo", ha dicho el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer. Horas después de estos comentarios, el embajador de Israel ante Naciones Unidas, Danny Danon, ha afirmado que "no habrá un acuerdo total en todo" con Estados Unidos, recalcando que el país "determina sus políticas".

En unas declaraciones a la emisora Israel Radio recogidas por la prensa local, Danon ha reconocido que el comunicado "no es algo que Israel quisiera oír", si bien ha resaltado que "hay comunicación" con Washington y que "parece ser mejor que en los últimos ocho años", en referencia al Gobierno de Barack Obama. Así, ha indicado que "aún es un poco pronto" para valorar el comunicado de la Casa Blanca, al tiempo que ha rechazado "describirlo como un giro de 180 grados por parte de la Administración estadounidense". "El asunto será discutido cuando el primer ministro (Netanyahu) se reúna con el presidente (Trump) en Washington", ha remachado, tal y como ha informado la agencia británica de noticias Reuters.

El comunicado publicado el jueves por la Casa Blanca supone un cambio de postura del presidente, Donald Trump, respecto al impacto de los asentamientos en el proceso de paz entre israelíes y palestinos después de que Israel revelase recientemente planes para levantar 3.000 casas en el este de Cisjordania, el cuarto anuncio de este tipo desde que Trump asumió el poder el 20 de enero. "Sin bien no creemos que la existencia de los asentamientos sea un impedimento para la paz, la construcción de nuevos asentamientos o la expansión de los existentes más allá de sus fronteras actuales podría no ayudar a lograr este objetivo", dijo.

"No ha adoptado una posición oficial"

La Presidencia estadounidense resaltó que "el deseo estadounidense por la paz entre israelíes y palestinos ha permanecido inalterable desde hace 50 años", agregando que "como el presidente (Trump) ha expresado muchas veces, espera lograr la paz en todo Oriente Próximo". Asimismo, afirmó que la Administración "no ha adoptado una posición oficial sobre la actividad en los asentamientos y espera continuar las discusiones", citando el encuentro que mantendrán el 15 de febrero Trump y Netanyahu.

Hasta la fecha, la Casa Blanca había optado por no pronunciarse sobre los últimos anuncios de Israel sobre la expansión de los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este, si bien durante la campaña Trump había asegurado que no eran un obstáculo para la paz.

La postura del nuevo mandatario respecto a los asentamientos supone un cambio respecto a la Administración de Barack Obama, que criticó reiteradas veces los anuncios de construcción en los mismos, lamentando su impacto negativo en el proceso de paz. El Derecho Internacional considera ilegales los asentamientos israelíes en territorio palestino, si bien Israel diferencia entre aquellos a los que ha dado permiso y los que no, siendo estos últimos los únicos que considera ilegales.