Trump y el rey saudí apoyan la «rigurosa» aplicación del acuerdo nuclear con Irán

Trump saluda a los periodistas.
Trump saluda a los periodistas. / Jonathan Ernst (REUTERS)
  • El último acuerdo fimado es de 2015, pero el presidente de Estados Unidos anunció en su campaña que quiere deshacerlo

Donald Trump y el rey saudí Salman apoyan una "rigurosa" aplicación del acuerdo nuclear con Irán, pese a que el mandatario estadounidense se ha mostrado abiertamente contrario al mismo. En una conversación telefónica este domingo, ambos líderes también hablaron de la necesidad de abordar las "actividades desestabilizadoras" de Irán en la región, de luchar contra el "terrorismo extremista islámico" y de establecer zonas de seguridad en Siria y Yemen, señaló un comunicado de la Casa Blanca, sin proporcionar más detalles.

Trump se opuso al acuerdo nuclear que las potencias mundiales firmaron con Irán en 2015, y dijo que quería deshacerlo. Algunos de los principales integrantes de su gabinete han adoptado una abierta postura antiiraní, incluyendo el candidato a ocupar la secretaría de Estado, Rex Tillerson, quien busca que el acuerdo sea revisado por completo. El presidente de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo el mes pasado que había muchas formas de "deshacer" el acuerdo nuclear con Irán y que discutiría el asunto con Trump.

Antes de dejar la Casa Blanca, el expresidente Barack Obama alertó contra la terminación del acuerdo, enfatizando sus "resultados concretos y significativos". El acuerdo limita el programa nuclear de Teherán a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales. Teherán es enemigo tanto de Washington como de Riad. El reino de Arabia Saudita, de mayoría sunita, está enfrascado en una lucha de poder con Irán, de mayoría chiíta, por el dominio de la región.

Trump también habló con el príncipe heredero de Abu Dhabi, Mohamed bin Zayed Al Nayan, quienes se comprometieron a "fortalecer aún mas la cooperación en la lucha contra el terrorismo radical islámico", señaló la Casa Blanca. También indicó que ambos discutieron el establecimiento de zonas para refugiados desplazados por los conflictos en la región, y el príncipe heredero "acordó dar apoyo a esta iniciativa".