El Norte de Castilla

Barack Obama y Shinzo Abe homenajean a las víctimas de Pearl Harbor

Barack Obama y Shinzo Abe homenajean a las víctimas del ataque a Pearl Harbor.
Barack Obama y Shinzo Abe homenajean a las víctimas del ataque a Pearl Harbor. / Nicholas Kamm (Afp)
  • Siete meses después de visitar juntos el lugar histórico de Hiroshima, ambos dirigentes han depositado varias coronas de flores en el memorial "USS Arizona"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro japonés, Shinzo Abe, han homenajeado este martes en el memorial "USS Arizona" a las víctimas del ataque a Pearl Harbor, cometido hace 75 años.

Siete meses después de visitar juntos el lugar histórico de Hiroshima, ambos dirigentes han depositado varias coronas de flores en el memorial construido sobre los restos del acorazado destruido por la aviación nipona el 7 de diciembre de 1941.

Abe ha ofrecido este martes sus "sinceras condolencias" a las víctimas del ataque nipón contra Pearl Harbor, que precipitó el ingreso de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. "Como primer ministro de Japón, ofrezco mis sinceras y eternas condolencias a los seres queridos de quienes perdieron la vida aquí", ha dicho el primer ministro japonés.

De pie junto a Barack Obama, ha recordado que "nunca debemos repetir los horrores de la guerra" y ha agradecido la "tolerancia" hacia Japón al destacar el poder de la reconciliación.

En un momento en el que Donald Trump, que accederá a la Casa Blanca el 20 de enero, multiplica las declaraciones contradictorias sobre sus futuras orientaciones diplomáticas, Abe y el presidente saliente Barack Obama quieren destacar la singularidad de la alianza Washington-Tokio.

Gestado durante meses en el más alto secreto, el ataque relámpago a Pearl Harbor duró apenas dos horas, provocó más de 2.400 muertos y precipitó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Es la primera vez que un primer ministro japonés visita el memorial del «USS Arizona», construido a principios de los años 60 en homenaje a los 1.177 estadounidenses que murieron cuando el acorazado fue atacado por la aviación nipona.

Antes de Abe, tres jefes de gobierno de Japón visitaron Pearl Harbor en los años 50, incluido su abuelo Nobusuke Kishi, pero ninguno participó en homenajes a las víctimas en el lugar.

En Honolulu, que está en plena época de acogida de turistas, los memoriales son muchos pero el recuerdo de «el día de la infamia», como lo llamó el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, quedó en los libros de historia.

«No creo que aquí exista el mínimo sentimiento de antipatía hacia los japoneses 75 años después del ataque», explicó a la AFP Stanley Chang, de 34 años, que acaba de entrar a formar parte del senado del estado de Hawái.

«Hawái tiene una población multiétnica con un fuerte componente japonés», añadió, señalando que los habitantes del archipiélago son muy sensibles al «gesto» de Abe.

Obama, que dejará el poder dentro de un mes tras dos mandatos de cuatro años, se encuentra actualmente de vacaciones no muy lejos de Honolulú, donde pasó gran parte de su infancia.

«Recuerden Pearl Harbor»

El ataque, minuciosamente preparado por el general Isoroku Yamamoto, se produjo el 7 de diciembre de 1941 al alba y fue una sorpresa total. Los estadounidenses no habían visto acercarse a los siete portaaviones japoneses que llegaron a unos 400km de la isla hawaiana de Oahu y, al amanecer, 400 aviones despegaron en dos oleadas sucesivas destruyendo 21 buques de guerra estadounidenses, entre ellos ocho acorazados, y 328 aviones de combate.

El acorazado «USS Oklahoma», alcanzado por varios torpedos mientras estaba atracado en el puerto, volcó sobre uno de sus laterales aprisionando a cientos de marinos entre sus entrañas. Tras dos horas de bombardeos, una humareda espesa sucedió al ruido ensordecedor de los ataques invadiendo toda la base naval, que se encontraba en estado de shock.

Al día siguiente del ataque, el Congreso estadounidense declaró oficialmente la guerra a Japón y, tres días más tarde, Alemania declaró la guerra a Estados Unidos. Un conflicto en dos frentes empezó entonces en Washington y afiches, insignias y canciones con la inscripción «Recuerden Pearl Harbor» se convirtieron enseguida en el grito de adhesión y de movilización en el país.

Tres cuartos de siglo más tarde Shinzo Abe espera que aquella frase «que se empleó para alimentar la aversión contra Japón» pueda convertirse, gracias a la imagen de esta visita, en el símbolo del «poder de la reconciliación».

Al igual que durante la visita de Obama a Hiroshima, ciudad en la que decenas de miles de japoneses murieron bajo el fuego nuclear, la intención de Abe al viajar a Pearl Harbor no es presentar excusas sino de mirar hacia el futuro.

«Tenemos la responsabilidad de mirar a la historia a los ojos», dijo Obama hace siete meses durante su visita a Japón, haciendo un llamamiento a construir «un mundo sin armas nucleares».

Su sucesor, el presidente electo Donald Trump, generó estupor hace algunos días al afirmar, después de décadas de negociaciones encaminadas a reducir el arsenal nuclear, que no excluía volver a lanzar de nuevo «una carrera armamentística».