El Norte de Castilla

Miguel, de 'GH17', pierde los nervios ante los gritos de Adara

Miguel, de 'GH17', pierde los nervios ante los gritos de Adara

  • El gallego ha amenazado con abandonar el programa

La tensión sigue estando presente en la casa de 'Gran Hermano 17'. Todo lo contrario a las situaciones que se viven en el apartamento que se ha convertido en el reducto perfecto para los concursantes y que ha servido para que Bea se reconciliara con Adara y que la primera se declarase a Rodrigo.

Pero fuera del apartamento, en el resto de la casa los enfrentamientos entre los habitantes son constantes. Uno de esos focos de tensión es el derivado de la relación de 'amistad' entre Miguel y Pol. El pasado domingo, el concursante gallego le pidió a su amigo que le contase cómo eran sus verdaderos sentimientos hacía él. Pol dudó si contarle o no a Adara, lo que Miguel le había acabado de contar. «Tú actúa como quieras actuar, si se lo quieres contar... No te quería decir nada porque ya sé que tienes muchos rollos sobre esto con ella. Si se lo quieres decir, díselo», apuntaba el modelo.

Dos días después, Pol tomó la decisión de contárselo a su chica, lo que provocó que se iniciara una ola de ira, gritos y reproches en Guadalix de la Sierra.

Al recibir la información, Adara comentó: «No me puedo callar esto. Ha estado jugando conmigo, me veía llorar y de todo y el sinvergüenza hacía creer que no. Es que estoy flipando. Por fin se ha visto la clase de persona que es» y añadió: «Me han dicho de todo, Pol. Esto no se va a quedar así». Después Adara se encerró en el baño a llorar, por lo que Bárbara acudió para consolarla. «Ese tío me ha estado volviendo loca y ahora va y le dice que le gusta. ¿Tú sabes cómo he sufrido yo por esto?», le comentó la azafata a la blogger.

Tal estado de alteración provocó que Adara le dijera a Miguel en el jardín: «Eres un sinvergüenza, eres un sinvergüenza de los pies a la cabeza. No tienes vergüenza, mala persona, ¡mala persona!. Me has estado volviendo de loca. Todos los putos días creyendo que no te gustaba. Me has hecho llorar mucho. Déjame en paz».

Estas palabras dejaron a Miguel muy tocado. Pero el enfrentamiento no acabaría en ese momento. Adara volvió al jardín para decirle: «¡Ahora ya no estoy loca ¿no? Enferma de celos me llamabas, sinvergüenza. ¿Estoy enferma de celos ahora o qué? Me habéis tratado todos de loca».

Ante esas palabras, Miguel tuvo que ser consolado por sus compañeros ante su reacción: «Voy a pedir mi expulsión, no puedo más. Yo no he venido a esto. No aguanto más... Yo no puedo más, yo me quiero ir», señaló Miguel entre lágrimas y gritos.

Fue tal el estado al que llegó el gallego que a punto estuvo de activarse el protocolo de abandono de la casa. «Que me castiguen por querer a una persona. No puedo más, Super. Me está superando muchísimo esto, estoy al límite», apuntaba Miguel en el confesionario donde añadió: «Todos se volcaron conmigo, Bea llorando... Notas que eres importante, que no estás loco». También tuvo unas palabras para Pol: «La verdadera víctima aquí es el pobre Pol, que está entre los dos...». «Yo no me quiero llevar mal con ella, me da mucha pena llevarme mal con ellas, pero tampoco me puedo llevar bien. Que no me metan con ella en el apartamento porque me voy, echadme directamente», concluyó el de Pontevedra.

Minutos después era Adara quien entraba al confesionario para decir: «Me siento tonta. Me han estado vacilando todo el rato. No juegues conmigo, no me hagas sentir que estoy loca de la cabeza. Se me ha llamado enferma, celosa... de todo». Mientras tanto, Miguel se desahogaba con sus compañeros: «Yo no dudo que ella lo haya pasado mal, pero yo también lo he pasado mal y he llorado porque no podía decir lo que me estaba pasando. ¿Cuántas veces me venía aquí a la cama a llorar y cuando me preguntabais que me pasaba, no lo podía decir?»