El Norte de Castilla

Batalla campal en 'Gran Hermano 17'

Batalla campal en 'Gran Hermano 17'

  • Los celos de Adara y Pol provocan un enfrentamiento con Bea y Miguel

Esta nueva edición de 'Gran Hermano' se está caracterizando por los triángulos amorosos que se están convirtiendo en un foco de discusiones. Las protagonistas de la última gran bronca en la casa han vuelto a ser Adara y Beatriz, y la relación de la madrileña con Pol también ha sido objeto de la discusión. Aunque, a diferencia de ocasiones anteriores, el tercero en discordia ha sido Miguel. Y es que Adara ya había manifestado a sus amigas lo mucho que le molestaba la especial relación que mantienen el gallego y el catalán, pero sus celos fueron mucho más allá a lo largo del día.

Tras la bronca de Pol hacia su chica por fallar en la prueba, la pareja ha pasado el resto del día sin dirigirse la palabra, pero todo se agravó por la noche, cuando Miguel también falló y la azafata se enteró de que Pol no le había dicho nada. Adara aprovechó la conversación que tuvieron sobre el tema para, de paso, hacerle saber que no le gusta nada la relación que tienen. «Sigo sin entender el rollo que te traes con Miguel», le reprochó la azafata, mientas que el luchador «genéticamente perfecto» se mostró muy desconcertado con el cambio de tercio: «¿Pero esto a que viene ahora?».

Al oírla, al catalán no le quedó otra que calificarla como chica posesiva, lo que provocó que la madrileña se fuera de la habitación, aunque antes de salir le comentó: «Ten por seguro que no voy a volver a ser posesiva». Al escucharla, Rodrigó exclamó: «Se está cavando su propia tumba». Pero lo peor todavía estaba por llegar. Se produjo cuando cada uno comenzó a hablar del tema con sus respectivos amigos. Así, Adara hablaba con Bárbara y Candelas, quienes le dan la razón, y Pol comentaba con el resto lo que le acababa de suceder, lo suficientemente alto como para que las chicas le escuchasen desde la habitación. «Ya estás cambiando algo de ti, ¿sabes? Por alguien...», le dijo Beatriz a Pol, mientas que Candelas dijo: «Vamos a seguir escuchando», y Bárbara comentó que «cómo se mete...».

Adara trató de aguantar mientras Bea le daba a Pol su opinión sobre la situación, pero cuando la valenciana le dijo que «como empieces a cambiar por alguien vas a tener un problemón que te cagas», el catalán afirmó que él no cambia por nadie y la de Alcobendas salió hecha una fiera de la habitación y arremetió duramente contra la que fue su amiga en el pasado. «Eres una puta falsa, tía», dijo Adara, a lo que que Bea le respondió que «lo de 'puta' te lo ahorras y falsa tú, porque estoy comentando aquí lo que tú has dicho». Pero la azafata se reafirmaba: «Falsa, eres una falsa, te lo digo en tu cara, falsa. Y tú igual», añadió dirigiéndose a Miguel, a quien dijo: «Provocando, provocando todo el día, abrazándole y mirándole, ¿qué te piensas?, ¿que no me doy cuenta?, ¿que soy gilipollas?». A continuación, Adara regresó a la habitación pero cuando escuchó que Bea le preguntaba a Pol si se habían liado regresó corriendo al salón. «¿A ti qué te importa, hija? ¿Tanta curiosidad tienes? Eres muy pesada. Céntrate en Rodrigo, que no te vas a comer ni una rosca». A lo que Bea respondía: «Tú lo que has hecho es utilizar a Pol y te lo digo así, con todas las letras. Lo has utilizado».

Ante esta situación, Pol acabó llorando y recibiendo el apoyo de algunos de sus compañeros. Sin embargo, el catalán, enfadado con Adara, también echó de menos el apoyo de su amigo, a quien fue a buscar a la habitación. Sobre la cama, Pol le preguntó a Miguel que qué le pasaba y éste le dijo que prefería no hablar y se fundieron en un abrazo que, de haberlo visto, hubiese enfadado aún más a la azafata.