El Norte de Castilla

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Naomi Campbell, la estrella que más brilla en la Semana de la Moda de Nueva York

Naomi Campbell, la estrella que más brilla en la Semana de la Moda de Nueva York
  • El desfile de Kanye West estuvo cargado de polémica

La Semana de la Moda de Nueva York ha comenzado con los desfiles de Kanye West, que estuvo cargado de polémica, y Tom Ford, que llenó su 'front row' de celebrities que brillaron literalmente. El diseñador estadounidense presentó su colección plagada de prendas de granate, negro y gris, y mucho terciopelo, que tomó las chaquetas y los vestidos, una de las tendencias más potentes de esta temporada .

La modelo Karlie Kloss derrochó sensualidad y elegancia con un vestido plateado con escote en espalda, completado con un clutch rígido y un look beauty que no puede ser más sencillo y muy fácil de imitar.

Por su parte, Rita Ora optó por un 'look beauty' muy similar al del ángel de Victoria's Secret pero potenció más los pómulos con un colorete anaranjado.

Pero la sofisticación y elegancia llegó con Naomi Campbell, espectacular con un vestido de patchwork con tejido de lentejuelas en verde, negro, rojo y marrón y transparencias en el pecho y que combinó con un labial giltter.

A la cita acudieron, algo más discretas que las anteriores, Uma Thurman, espectacular con un LBD, y Cindy Crawford, que prefirió la sencillez de un vestido blanco con escote en pico.

Tom Ford y su miedo a la muerte

Tom Ford ha sido otro de los grandes triunfadores de la noche con sus espectaculares diseños en la Semana de la Moda de Nueva York. Pero esa imagen de triunfador, poco tiene que ver con la infancia del diseñador que tuvo una gran obsesión por la muerte que le llevó a pensar en varias ocasiones en quitarse la vida. «Recuerdo perfectamente que las primeras veces en las que se me pasó por la cabeza la idea de suicidarme tenía solo ocho años, o quizás nueve. Creo que es algo hereditario, como el alcoholismo, porque varios miembros de mi familia habían estado lidiando con problemas de ese tipo toda la vida» y añade: «Tengo que reconocer que esos pensamientos han sido un factor fundamental de mi vida, sobre todo porque he tenido que luchar muy duro para superarlos. Ahora los tengo más o menos controlados. No bebo alcohol y creo que soy una persona con los pies en la tierra. Tengo una vida familiar maravillosa, hago ejercicio, juego al tenis todos los días y aprovecho las oportunidades que van apareciendo por mi camino. Pero siempre acabo pensando en la muerte al final del día, al menos dedico una hora a reflexionar sobre ello».

Su obsesión por la muerte le lleva a pensar que en el fondo de su subconsciente siempre existe un cierto grado de temor a que «algo vaya mal» en su día a día. «A veces no me doy cuenta, pero mi mente siempre está cavilando sobre aquellas situaciones que podrían acabar con todo, ese miedo constante a que algo vaya mal. Puede ser algo muy extenuante, que te satura mentalmente y que a veces te hace infeliz».