Cómo convivir con tu suegra estas vacaciones

  • El libro de Mila Cahue analiza los principales miedos a la convivencia en pareja

Para muchos, las vacaciones de verano, lejos de ser unos días de diversión, paz y desconexión, llegan a convertirse en una auténtica tortura: se celebran reuniones familiares en las que predominan las tensiones y en las que existe la obligación de ver a unos y a otros y pasar jornadas enteras juntos. Por este motivo, la psicóloga especializada en relaciones de pareja, Mila Cahue, y autora del libro ‘Amor del bueno’, nos ofrece diferentes consejos de cara al verano.

Vacaciones en casa de los padres o de los hijos

Si son los hijos los que están en casa de los padres, hay que respetar sus normas y su estilo de vivir. Es importante que los padres no sigan tratando a sus hijos como si todavía dependieran de ellos; asimismo, los hijos deben procurar respetar la forma de vivir de sus padres sin imponerles unas costumbres que quizás no sean de su agrado.

Si son los padres los que están en casa de los hijos, es importante que comprendan que en esa casa las normas y costumbres las ponen sus hijos, no ellos. En este caso, les toca adaptarse a una forma distinta de vivir.

En ambos casos debe primar la hospitalidad. Cuando tenemos gente con nosotros, hay que procurar variar un poco nuestros hábitos para agradar a los invitados y que éstos se sientan a gusto.

Decálogo de Mila Cahue para que el descanso predomine estas vacaciones

Las siguientes pautas pueden ayudar a sobrevivir en pareja y, probablemente, también sean útiles a las familias políticas, que seguro que quieren igualmente tener unos días felices:

1. La familia primera es la que uno crea, no de la que uno procede. Con esto en mente, podemos empezar a organizar y a recolocar al resto de la familia y de los elementos que componen las vacaciones.

2. No esperar al primer día de vacaciones o a estar todos juntos para decidir o tener claro qué se va a hacer. Se aconseja comenzar a hablar con la pareja al menos una o dos semanas antes sobre cuáles son los contextos en los que va a estar, lo que les apetece hacer a ellos como pareja o con sus hijos, etc.

3. Al menos una semana antes, es conveniente empezar a hablar con las familias respectivas sobre los planes acordados previamente en pareja. Es posible que uno prefiera callarse hasta el último momento para evitar conflictos. Simplemente hay que tener en cuenta que si a la familia pudiera molestarle algo en ese momento, sin duda el enfado será menor que cuando les estemos rompiendo directamente los planes el mismo día de tener que hacerlos.

4. Es importante que haya momentos exclusivos de la pareja y/o de la familia que hayan creado. No dejar pasar las vacaciones sin haber tenido momentos únicamente para los dos. Ni hijos, ni familias políticas.

5. Si con algún miembro de alguna de las familias existieran conflictos importantes, pero no se quiere “hacer un feo”, hay que acortar todo lo posible la estancia.

6. Si uno de los miembros de la pareja quisiera pasar más rato con su familia y el otro no, hay que resolverlo también de antemano para que así puedan los dos organizarse mejor ese tiempo.

7. Acordar con la pareja qué es lo que van a hacer los dos en caso de que se dé alguna situación conflictiva por algo o con alguien en particular. Cambiar de temas de conversación o levantarse sin agresividad y cambiar de sitio (pero tienen que estar los dos actuando al unísono).

8. No tomar decisiones unilaterales en situaciones imprevistas, ya que son letales para la relación.

9. Controlar lo que uno está pensando o interpretando en cada momento y, como consecuencia, lo que dice y lo que hace. Si se puede relativizar o minimizar, mejor.

10. No olvidar reforzarse mutuamente tras la “prueba superada”. Si todo ha salido bien, o lo menos mal posible, y además la planificación ha sido adecuada o se ha sabido corregir a tiempo, es importante que la pareja se dé una pequeña alegría que refuerce aún más sus vínculos.

Mila Cahue es la autora de ‘AMOR DEL BUENO, Cuando lo encuentres, cuídalo y disfrútalo’, libro en el que pretende ofrecer al lector, a lo largo de sus 200 páginas, las claves para ayudarle a tener una relación de pareja sana. La psicóloga analiza los principales miedos, casi siempre irracionales, o inseguridades que en muchas ocasiones no tienen explicación: miedo a decir “te quiero”, al rechazo o quedarnos solos, a no gustar, etc.

Temas