El Norte de Castilla

El Pacma no anida en el Congreso

El Pacma no anida en el Congreso
  • Se negaron a presentarse en las listas de Unidos Podemos porque no se compromete a prohibir las corridas de toros

«Más pronto que tarde entraremos en el Congreso como ya lo han hecho nuestros compañeros en otros países europeos». En el Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma) se respiraba la semana pasada el optimismo de quien ha pasado de los 45.000 votos en las generales de 2008 a los 220.000 del pasado diciembre. Pero pese a tener muchos votos se quedan de nuevo sin escaño.

El pasado 20-D el Pacma fue la primera fuerza extraparlamentaria y sufrió en sus carnes los efectos de la ley electoral. A modo de comparación, EH Bildu logró dos escaños con 218.000 sufragios y Coalición Canaria uno con 81.750. «Hemos nacido para llenar un vacío que existía en la política española», sostenía durante esta entrevista Silvia Barquero, cabeza de lista de la formación por Madrid, y apoyaba sus argumentos con datos. Cuando se le pregunta por la ideología del Pacma es contundente: «Somos un partido que defiende los derechos de los animales, el medio ambiente y la justicia social», y de paso cita que «cada año se sacrifican 150.000 perros y gatos en frías y oscuras perreras».

En sus 13 años de vida el Pacma ha logrado apuntarse unos cuantos triunfos. El más reciente, la prohibición de matar en público al Toro de La Vega, una decisión que adoptó la Junta de Castilla y León a principios de junio y que los animalistas sienten como una victoria propia no en vano llevan años clamando por el fin de esa costumbre. Pero no es la única. Ha logrado acabar con la tradición del municipio jiennense de Cazalilla de lanzar una pava desde el campanario cada 3 de febrero, y de modo general se atribuyen buena parte de culpa de que el nuevo Código Penal castigue el delito de maltrato animal hasta con dos años de prisión.

Para Barquero una sociedad que protege a los animales es una sociedad más justa. En cualquier caso, destacaba la candidata a la Moncloa, el Pacma va más allá de postulados meramente animalistas. En el programa de 55 páginas con el que se ha presentado, la formación contempla medidas para fomentar el empleo, defender la sanidad y educación públicas, ampliar la ley de dependencia, luchar contra la xenofobia o reducir el IVA cultural. «Somos una apuesta seria y preparada para asumir responsabilidades. Sabemos lo que votaremos en cada propuesta que se presente en el Congreso», resumía su líder.

La puertas del Congreso se podrían haber abierto más fácilmente para el Pacma de haber aceptado la oferta de Podemos para concurrir a las generales dentro de su coalición. Pero los animalistas dijeron no a Pablo Iglesias. Barquero explica que no era posible compartir candidatura con un partido que ni siquiera se ha comprometido a prohibir los toros si logra gobernar. «No vamos a ocupar un escaño desde el que no podamos trabajar por los derechos de los animales», zanja.

En toda España

Aunque el Pacma cuenta con escasos recursos es el único partido junto a los cuatro grandes y a Recortes Cero que ha presentado listas en las 52 circunscripciones electorales. Lo hizo a pesar del esfuerzo económico que ya realizó en las elecciones de diciembre y por el que, a diferencia de PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, no ha sido subvencionado al no obtener representación parlamentaria. Su campaña es «superhumilde y muy sencilla». Un dato: el partido sólo cuenta con seis trabajadores asalariados. La formación animalista avanza gracias a la labor de sus voluntarios, gente que, destaca Barquero, «se dejan sus horas libres en esto». El Pacma presenta además otra peculiaridad que le diferencia del resto de fuerzas, el 75% de sus cabezas de lista son mujeres.