Elecciones EEUU

Hillary aún no ha ganado

Realza y moldea tu cuerpo con los últimos diseños en moda íntima

Hasta 80%

Gran variedad en alfombras de diseño

Las mejores marcas a los mejores precios

Diseños con impresión digital para decorar tu hogar

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda clásica para hombre y mujer

Hasta 80%

Diseños originales que decoran y protegen tu mesa

Las mejores marcas a los mejores precios

Moda casual para hombre y mujer

Hasta 90%

Viste tu cama con diseños originales

Hasta 70%

Abrígate este invierno con estilo

Hasta 80%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 80%

Calzado técnico running y trail para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

¡Moda chic y casual a precios increíbles!

Hasta 80%

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Sea cual sea tu estilo hay una chaqueta de piel para ti

Hasta 70%

Decora y protege tu sofá con fundas de calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Textura y suavidad en textil de baño

Las mejores marcas a los mejores precios

Desplázate con la mejor tecnología

Hasta 70%

La marca de moda en exclusiva para ti

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de pulsera para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Calzado de tus marcas favoritas

Las mejores marcas a los mejores precios

¡Últimas tallas a precios insuperables!

Hasta 90%

Bolsos de piel made in Italy

Hasta 80%

Gran selección de consumibles para todas las marcas

Hasta 70%

¡Accesorios escolares y juguetes de sus personajes favoritos!

Hasta 70%

Relojes y joyas para hombre y mujer

Hasta 70%

El desastre que constituyó para su campaña la difusión del célebre vídeo con sus crudos y desvergonzados comentarios machistas no ha matado políticamente a Donald Trump. Siempre en su línea ha optado por cruzar definitivamente el Rubicón y romper con el Partido Republicano, el suyo. Su argumento es, haciendo de la necesidad virtud, que una cosa son los votantes del Partido Republicano y otra sus élites, de las que ahora se dice jubilosamente liberado… La apuesta es un órdago sin precedentes y su conducta, un riesgo que él corre al servicio de la argumentación conocida del "cuanto peor, mejor". Tal riesgo es letal si se relaciona su decisión con la eventual del partido de desautorizarle definitivamente y abstenerse de pedir el voto en su favor. De hecho, la conducta de muchos aspirantes republicanos a la Cámara de Diputados y el Senado está acomodándose en realidad a la previsible derrota de su mal candidato y las autoridades del partido se vuelcan en mejorar sus posiciones de control en las cámaras legislativas y asumen que deberán pasar el cuatrienio de Hillary… mientras olvidan la pesadilla Trump.

Esta conducta la ejemplifica a la perfección el actual presidente republicano, Paul Ryan, cuya ruptura con "su" candidato presidencial, Trump, es un hecho y todavía es inimaginable en Europa. Ryan no solo cuida sus aspiraciones futuras (es un político en alza), sino que expresa un rechazo explícito al fenómeno Trump y no le importa ya nada que su presunto correligionario pierda la presidencia. Otra cosa es si con lo sucedido Trump ha perdido definitivamente. Eso, según algunas voces, no es todavía del todo seguro.

La razón es que ha cambiado mucho el humor del público y la estática división entre demócratas y republicanos. Un bipartidismo perfecto, inimaginable en otras latitudes, que pasa por una crisis que ha dado un disgusto impensable a los conservadores y a los progresistas; los demócratas, con la sorpresa del candidato alternativo Bernie Sanders, que contra todo pronóstico puso en serios aprietos a Hillary Clinton y solo perdió las primarias en el último hectómetro, en California… y con el que Clinton ha debido pactar ciertos compromisos antes de obtener de él la petición, como hizo, del voto para ella.

Entre Sanders y Trump hay algunas semejanzas y una muy clara: no son hijos esperables ni espíritus predecibles del sistema. Donald Trump es un individuo sin escrúpulos, que ganó arremetiendo contra "ellos", contra Washington, es decir las élites. Y Sanders se declaró "socialista" con toda naturalidad y arremetió contra el poder fáctico de Wall Street, los poderes financieros y sus agentes. En este inesperado escenario, Hillary Linton, que encabeza las encuestas, no ha ganado todavía y algún hecho hoy imprevisible –Wikileaks amenaza con la difusión de muchos de sus correos clasificados– podría amenazar su eventual victoria. Quedan menos de tres semanas para las elecciones y van a ser de infarto.