«La flexibilidad en el mercado laboral ha venido de la mano de la temporalidad»

El subsecretario del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, Pedro Llorente. / Gabriel Villamil

El representante del Ministerio repasa la realidad laboral y la situación de los colectivos más vulnerables

Elisa Campillo
ELISA CAMPILLOVALLADOLID

Palentino de nacimiento y vallisoletano de adopción, Pedro Llorente (Palencia, 1967) es Licenciado en Derecho por la Universidad de Valladolid, titulado superior en Defensa Nacional por la Universidad Rey Juan Carlos y miembro del cuerpo de Administradores Civiles del Estado. Ha trabajado en los ministerios de Economía, Defensa y Empleo, donde actualmente desempeña su cargo como subsecretario de Empleo y Seguridad Social.

–¿En qué está trabajando ahora mismo el subsecretario de Empleo? ¿Cuál es su prioridad?

–La prioridad es continuar con la creación de empleo cada vez de mayor calidad, y en ese sentido tenemos la posibilidad de acordar distintas reformas en el marco del diálogo social, de manera que la recuperación, tal y como se ha producido hasta ahora, sea lo más inclusiva y social posible. Hasta este momento todo el crecimiento económico que se produce en España se está trasladando íntegramente a la creación de empleo.

–Hay colectivos prioritarios, de especial atención...

–Los tres millones y medio de personas que están en situación de desempleo son una prioridad para el Gobierno. Lo que se plantea, a través del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, es habilitar todas las políticas necesarias para que en el año 2020 haya 20 millones de ocupados, lo cual nos trasladaría a las cifras que existían antes de la crisis. Los colectivos de principal atención son aquellos que están en una situación más vulnerable, como pueden ser los jóvenes, las mujeres, los discapacitados, personas mayores de 45 años o parados de larga duración con cargas familiares.

–Empecemos por los jóvenes. Se bonifica su contratación pero se permite reducir sus salarios. ¿Por qué hay que pagar menos a los jóvenes?

–Lo que hace el Sistema de Garantía Juvenil es dar una oportunidad de formación o de empleo. Es un programa de financiación que trata de mejorar la empleabilidad y la inserción de los jóvenes en el mercado laboral. Desde el año 2011, el empleo juvenil crece el triple que el del conjunto de los trabajadores, al 9,85%, cuando las afiliaciones crecen al 3,77%, según datos del mes de abril. En Castilla y León el desempleo juvenil se reduce al 22,3%, cuatro puntos menos que la media española. En ningún caso la Garantía Juvenil supone una merma de los sueldos de los jóvenes, todo lo contrario, lo que intenta es ofrecer esas vías de formación que les permitirán, y así está demostrado, que cuando accedan a un trabajo tengan una mayor capacidad adquisitiva y mayor retribución por la mayor formación que han tenido.

«En España hay más mujeres trabajando que nunca en la historia»

–En estas políticas se considera joven hasta los 30 años. La Junta de Castilla y León incluso cubre la franja hasta los 35. No vamos a entrar en la juventud de espíritu, pero en términos económicos y laborales, ¿a los 35 años se sigue siendo joven?

–Al final lo que tenemos que ver es cuáles son los perfiles de las personas que necesitan un trabajo, independientemente de su edad. Pero precisamente a los jóvenes que tuvieron que abandonar sus estudios a causa de la crisis, que son los que van en esa horquilla entre los 25 y 30 años, tenemos que darles la posibilidad de que se incorporen más rápidamente al mercado laboral. Si además una comunidad autónoma quiere complementar esas medidas puede realizarlo y lo que haremos es colaborar de la mejor manera posible.

–Muchos españoles no encontraron durante la crisis otra opción que salir al extranjero a trabajar. ¿Se intenta que esas personas bien formadas puedan regresar a su país?

–Sin duda alguna. España ha tenido que competir con el resto de economías de su entorno en los últimos años y queremos que el talento que en su momento salió de España, bien de forma voluntaria, para mejorar su formación y sus destrezas, como por otros motivos, retorne lo más rápidamente posible a nuestro país. En ese sentido, si garantizamos que España siga creciendo a tasas cercanas al 3% y que eso se transforme en bienestar y en creación de empleo, crearemos oportunidades para ellos.

Pedro Llorente. / Gabriel Villamil

–Hablaba antes de las mujeres, cuya promoción profesional incentivan algunas medidas. ¿Es más importante esto o garantizar que una mujer cobre lo mismo que su compañero varón?

–Hay dos datos que merece la pena destacar. En España hay más mujeres trabajando que nunca en la historia, 8,4 millones. Además, se ha recuperado todo el trabajo femenino que se destruyó durante la crisis. Con respecto a la brecha salarial entre hombres y mujeres, los poderes públicos tienen que fomentar la igualdad de oportunidades independientemente del sexo, la edad y otras condiciones. En ese sentido hay una Mesa para la Calidad en el Empleo que lo que quiere es ahondar en esa equiparación de salarios.

–El salario mínimo interprofesional ha subido, pero ¿se puede vivir bien con 707 euros al mes?

–Los estudios plantean que el salario mínimo interprofesional, que ha subido un 8% respecto a años anteriores, se aplica a un colectivo muy reducido. No más de 130.000 personas cobran el salario mínimo, el resto de salarios se fijan entre los empresarios y los trabajadores. Desde que está creciendo la economía ha habido un moderado incremento de los salarios que debe alinearse con las mejoras de productividad de nuestro país y con el crecimiento económico que se ha producido. Los interlocutores sociales hicieron un pacto de rentas en 2012 que ayudó a mejorar la competitividad y estoy seguro de que en breve plazo también alcanzarán otro.

–Es indudable, los datos lo demuestran, que se está recuperando el número de empleos. Pero ¿cómo califica la calidad de los mismos respecto a niveles previos a la crisis?

–Yo creo que vamos ganando en cotas de calidad en el empleo. Si hablamos de temporalidad, uno de los elementos fundamentales de la calidad, en este momento siete de cada 10 empleos que se recuperan son contratos indefinidos a tiempo completo, que crecen a tasas del 13%. Nunca antes había habido una subida tan elevada de manera continuada, llevamos 34 meses consecutivos de crecimiento con una tasa de contratos indefinidos seis puntos superior a la que había en la época de bonanza. Asimismo, se están recuperando nueve de cada 10 contratos a tiempo completo, otro elemento a tener en cuenta.

«Tenemos una tasa de contratos indefinidos seis puntos superior a la época de bonanza»

–Los contratos temporales tendrán también sus cosas buenas...

–Sin duda. Los trabajos temporales en un tejido productivo como el español, con una presencia importante del turismo, son necesarios. Pero tenemos un problema de dualidad que no viene de ahora, sino de 1994, con el contrato de fomento del empleo. La flexibilidad en el mercado laboral ha venido de manos de los trabajadores temporales, que cobran menos y tienen un despido más fácil. Uno de los retos que tenemos en España y en otros países de la UE es ir reduciendo la dualidad. La reforma laboral de 2012, por la flexibilidad interna, propició la recuperación de las tasas de indefinidos en el terreno que se había perdido durante la crisis.

Reforma Laboral

–Precisamente una de las grandes reivindicaciones de los sindicatos es la derogación de la reforma laboral. ¿Cómo se ponen de acuerdo?

–La reforma laboral ha dado sus resultados, hemos recuperado prácticamente el 60% del empleo que se destruyó durante la crisis. Nos queda todavía mucho que trabajar para que los 3,5 millones de desempleados tengan su oportunidad, pero sin duda alguna esos resultados avalan la reforma laboral. Y no lo dice el Gobierno, lo dicen las organizaciones internacionales económicas más relevantes, como la Comisión Europea, la OCDE o el FMI. La reforma laboral es equilibrada, completa y tiene una vocación de permanencia.

–Quería preguntarle también por los autónomos. Alquiler del local, transporte, nóminas... A todo esto hay que sumar una cuota mensual relativamente alta en comparación con la de otros países. ¿Cómo afronta esto un autónomo?

–En la legislatura pasada se adoptaron muchísimas medidas para favorecer el emprendimiento y la creación de puestos de trabajo por cuenta propia. Una fundamental fue la tarifa plana de 50 euros, que ha dado posibilidades a 358.600 autónomos, 14.500 en Castilla y León. Esta tarifa plana la queremos reforzar, extendiéndola de seis meses a un año, y permitir que los autónomos societarios puedan beneficiarse de ella.

–Se ha facilitado el emprendimiento entonces...

–Sí, de hecho el crecimiento de los autónomos en España ha sido importante. En Castilla y León uno de cada cuatro trabajadores es autónomo, por encima de la media nacional.

–¿Hay que modificar la edad de jubilación o está bien donde está?

–Yo creo que ahora mismo está muy bien donde está. Se hizo una reforma en 2011 que suponía la elevación progresiva de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años hasta el año 2029. Ahora mismo están acordándose otras medidas con la idea de hacer que un sistema de Seguridad Social como el nuestro, de solidaridad y de reparto, sea sostenible y se garantice su suficiencia en el futuro.

«Si garantizamos que España siga creciendo, habrá oportunidades para los retornados»

–Los datos demográficos muestran un envejecimiento de la población. ¿Habrá que revisar esa edad?

–Ahora vamos a hacer una revisión sobre la base de recomendaciones que se hagan en el Pacto de Toledo. Es sintomático que la Comisión Europea en ningún momento nos haya solicitado subir la edad de jubilación. En 2013 se aprobó la reforma del factor de sostenibilidad de las pensiones, que liga la cuantía a la esperanza de vida. Este factor comenzará a aplicarse en 2019 y se revisará cada cinco años. Se han adoptado otras medidas como la jubilación anticipada o la jubilación parcial en el índice de revalorización de las pensiones, que han ahondado en esa sostenibilidad.

–¿Qué va a pasar precisamente con las pensiones en los próximos años? ¿Se podrá mantener su cuantía?

–Sin duda alguna. Cada vez se cobran más pensiones y de mayor cuantía. Se han superado ya los 1.000 euros de media. Lo que tenemos que garantizar es la sostenibilidad de esas pensiones en el futuro. Todos los grupos parlamentarios están de acuerdo con preservar el sistema público de pensiones y la sociedad española en su mayoría también lo desea.

–Por último, me gustaría traer esta entrevista al terreno regional. ¿Cuál es la situación actual de Castilla y León? ¿Destaca en el conjunto de España?

–Castilla y León tiene unos datos estadísticos que destacan sobre la media de España. Crea empleo a tasas superiores que el resto del país, recuperando 62.000 empleos perdidos durante la crisis. El paro baja en España, pero en Castilla y León baja siete puntos más y su tasa de desempleo es tres puntos menor que la media nacional. En cuanto a la calidad, también tiene una tasa de indefinidos superior a la media y, con respecto a los jóvenes, se reduce su desempleo más rápidamente. Castilla y León, en términos de empleo, tiene unos resultados notables y conviene ponerlos en valor.

Fotos

Vídeos