Atrapados en el paro por añosos

La ausencia de ofertas retiene en el desempleo a 25.000 castellanos y leoneses mayores de 55 años

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

Antes de la crisis eran seis mil personas y en 2013 se habían multiplicado por más de cuatro y superaban las treinta mil. En la actualidad, después de tres años de recuperación económica, todavía son 25.200 castellanos y leoneses los mayores de 55 años que se encuentran atrapados en las listas del servicio público de empleo, muchos con el estatus de ‘parados de larga duración’. De hecho, mientras el desempleo se ha reducido en la comunidad el 36% entre el primer trimestre de 2013 y el mismo periodo de 2017, entre el colectivo de más edad la bajada del paro se limita al 17,4%, la mitad.

La dificultad para encontrar trabajo a partir de cierta edad tiene como principal causa el hecho de que las empresas tienden a elegir a los más jóvenes, «a los que asocian con más formación, flexibilidad y rentabilidad», según explican desde la Fundación Adecco. También porque «muchos desempleados senior provienen de sectores que ya no generan oportunidades profesionales, por lo que tienen que reciclarse para volver a ser ‘empleables’, así como actualizar sus técnicas de búsqueda de empleo, en un mercado que evoluciona a pasos agigantados». La situación se resume en que «las oportunidades laborales se tornan casi nulas».

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, «quedarse sin empleo a las puertas de la jubilación es un problema de dimensiones mayúsculas». «Muchos desempleados mayores de 55 años pierden su trabajo con una pequeña indemnización que no les cubre hasta la edad de jubilación, lo que les exige buscar un empleo que, en muchas ocasiones, nunca llega. En estos casos, el paro puede convertirse en una situación crónica y se incrementa notablemente el riesgo de exclusión social», señala Mesonero.

El Servicio Público de Empleo Estatal ofrece una prestación especial de 426 euros al mes para los mayores de 55 años hasta la edad de jubilación, pero no todos cumplen los requisitos para acogerse a ella o, haciéndolo, la cuantía no es suficiente para sufragar sus gastos fijos (hipoteca, responsabilidades familiares, etc).

Más de dos años en paro

Si bien la cifra de desempleados mayores de 55 sigue siendo elevada (25.200) si la comparamos con los primeros años de crisis, también es cierto que este año se ha producido la tercera caída consecutiva en el número de desempleados que superan esta edad. Ahora bien, puesto que el paro baja más lentamente para este colectivo, sus integrantes cada vez pesan más dentro del total. En 2008 suponían el 6,5% de todos los desempleados de Castilla y León. Cuatro años después ya eran el 9%;en 2014 crecieron hasta el 12%; el año pasado hasta el 13,6% y en la actualidad (los datos son de la EPA del primer trimestre de cada año) son el 14,7%.

Prueba de lo complicado que es encontrar un empleo cuando se superan los 55 años es que casi tres cuartas partes (74%) llevan más de un año sin trabajar, cifra que cae al 61% entre los que tienen entre 45 y 55 años y hasta el 54% entre el total de parados. «Es llamativo cómo, además, la mayoría de los desempleados de larga duración mayores de 55 años llevan más de dos años en paro: el 61% del total», señala el informe.

La Fundación Adecco ha encuestado a 1.500 desempleados mayores de 55 años españoles y el 70% creen que no podrán volver a trabajar nunca, que cuando perdieron su empleo, se quedaron fuera del mercado laboral para siempre. Otro 20% cree que tardará más de un año en colocarse y solo el 10% cree que estará trabajando en los próximos 12 meses.

En este sentido, señalan, el 61% declara no haber sido llamado para una entrevista de trabajo durante el último año, a pesar de que el 56% se presenta a varias ofertas de empleo semanales. El 33% ha realizado entre una y cinco entrevistas y solo el 5% ha superado las cinco.

Pensamiento positivo

«Las dificultades para encontrar empleo se multiplican a partir de los 55 años, produciéndose una curiosa paradoja, ya que trabajar se convierte, precisamente, en una necesidad imperante –advierte el estudio–. De hecho, el 40% sigue teniendo hijos económicamente dependientes y un 35% continúa pagando hipoteca y/o alquiler. La falta de empleo podría significar, en los casos más extremos, la pérdida de la vivienda, así como comprometer el futuro de sus hijos».

A la vista de esta realidad, la fundación de la empresa de recursos humanos y trabajo temporal propone cuatro pautas básicas para facilitar la búsqueda de empleo a este colectivo. Aconseja a estos parados que no escondan su edad, porque si no le dan importancia, los demás tampoco lo harán. También que pongan en valor sus logros profesionales concretos, que se reciclen con formación y conocimientos nuevos (idiomas, ofimática, ventas...) y que cuiden su autoestima y desarrollen un pensamiento positivo. «Si tú te quieres, las empresas también lo harán», afirma.

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