La construcción sale del túnel

Un obrero trabaja en la construcción de un edificio en Valladolid.
Un obrero trabaja en la construcción de un edificio en Valladolid. / RICARDO OTAZO
  • Es el sector que más empleo crea en Castilla y León, mientras las licencias de obra crecen en el inicio de 2017 el triple que en el cierre del año anterior

No es lo mismo crecer desde cero (o desde terreno negativo incluso) que lograr incrementos con respecto a cifras que ya eran positivas; la primera opción, si se dan las condiciones, resulta más fácil y proclive a crecimientos llamativos. Pero lo cierto es que después de un año –el que va del primer trimestre de 2016 al mismo periodo de 2017– en el que la creación de empleo ha marcado registros desconocidos en casi un decenio, la ocupación total ha subido en Castilla y León el 2,8%, mientras que la del sector de la construcción lo ha hecho justo el triple, el 8,5%.

El empleo lleva tres años de recuperación a nivel general y el de la construcción, uno de retraso. Amedida que el mercado inmobiliario y el hipotecario dan signos de recuperación y que el consumo de los hogares, en un sentido amplio, tira del PIB, la actividad en el castigado sector del ladrillo se ha reanimado. Ya no se sustenta y concentra en la edificación de obra nueva, sino que las labores de ampliación, reforma y restauración suponen una de cada cuatro.

El resultado es que la construcción se ha alzado como el sector que más rápidamente está recuperando empleo en los últimos tiempos (el citado 8,5% frente al 3,7% de la industria, el 3,3% de los servicios y el -8,8% del sector agrario).

A este respecto, el presidente de la confederación de la construcción señala que «en toda Castilla y León, a día de hoy, la rehabilitación cuenta más que la obra nueva»

La última Encuesta de Población Activa contabilizó 64.700 ocupados en la comunidad autónoma, que suponen 5.100 personas más que doce meses atrás y el 7% de los 932.800 trabajadores con trabajo, un peso laboral que se sitúa un punto por encima del que tiene a nivel nacional. La creación de empleo en el sector en el último año es menos intensa en el conjunto de España, con un incremento en los ocupados del 4,8%.

Hace nueve años, la construcción ocupaba en Castilla y León al doble de personas que ahora, cerca de 130.000, el 12% del total de ocupados (frente a los 2,7 millones, o 13% de media nacional). El sector tocó fondo desde el punto de vista de la contratación a comienzos de 2015 y desde entonces ha dado algunos bandazos hasta enderezar el ritmo de crecimiento en los últimos meses.

En la actualidad el sector de la construcción, que llegó a tener un peso del 17% en la economía de la región en los años de mayor hinchazón de la burbuja, supone el 6,2%.

Los servicios públicos de empleo corroboran la impresión que se percibe con un simple recorrido por las calles de que algo vuelve a moverse en el sector. El Sepe cifró el pasado abril en 16.050 los parados del sector de la construcción en la región. Son 4.372 menos que doce meses atrás, lo que representa la bajada más abrupta de los cinco colectivos. Equivale al 21,4% interanual, frente al 14,8% de los desempleados sin empleo anterior; el 13,7% de la agricultura; el 11,1% de la industria y el 9% de los servicios. En definitiva, la cifra total de desempleados ha menguado el 11% y la de parados de la construcción lo ha hecho casi el doble.

Desde el punto de vista del paro, todas las provincias de la comunidad registran bajadas de dos dígitos respecto a abril de 2016. Las que más, Zamora (24,5%), Valladolid (23,2%), Burgos (22,6%) y León (22,5%). Las que menos, Palencia (15,7%) y Soria (16,9%).

Pero como es sabido, no todos los que salen de las listas del paro lo hacen por haber encontrado empleo. Cuando el foco se pone en la evolución de la ocupación laboral, hay dos provincias que todavía tienen hoy menos que hace doce meses: Salamanca, que con 6.500 personas está 1.500 por debajo de la que tenía en el primer trimestre del año pasado y León, cuyos 10.100 ocupados suponen 1.800 menos. Los mayores incrementos se registran en Valladolid, con nada menos que el 45% más, al pasar de 8.400 a 12.200, Soria (23,8%) y Segovia (20,7%).

Y si hay más gente con trabajo en un sector que, por otro lado, sigue igual de masculinizado que antes de la crisis (sesenta mil hombres ocupados frente a cinco mil mujeres), es porque hay faena. En concreto más de cuatro mil nuevas obras el año pasado. El número de visados de dirección de obra nueva, de ampliación o reforma de edificios autorizados en 2016 en la comunidad autónoma ascendió a 4.067, lo que supone el 10% más que en el ejercicio anterior. Todavía están a años luz de las 54.168 licencias que se dieron en 2006, pero es el primer aumento que se produce desde entonces y por algo se empieza.

Los dos primeros meses del presente año, en los que se han registrado 663 visados –un incremento anual del 28%– parecen apuntar a que la tendencia va a más.

De hecho, el año pasado aumentaron todos los tipos y destinos de las obras visadas. Las viviendas nuevas ascendieron a 2.881, lo que supone 345 más que en 2015; de ellas, 1.552 fueron unifamiliares (96 más) y 1.319, en bloque (250 más). Otras 1.083 viviendas iniciaron obras de reforma o restauración (23 más) y 103, de ampliación (siete más).

Censo empresarial

Dentro del sector, lo que todavía no da muestras de recuperación, aunque al menos sí de finalización del declive, es el censo empresarial. A 1 de enero de 2016 había en Castilla y León 13.954 empresas dedicadas a la construcción de edificios, de las que 2.433 están englobadas en la promoción inmobiliaria y las otras 11.521, en la construcción propiamente dicha. Las primeras son 158 menos que un año antes y las segundas, 90 menos. Lejos quedan las 19.574 empresas activas en 2008, de las que 16.166 eran estrictamente constructoras, pero también van quedando atrás las más de mil desapariciones de 2010, o las más de 500 de 2014.

Más en detalle, el año pasado había 6.755 constructoras no promotoras unipersonales y sin asalariados, 112 más que en 2015; 3.336 empresas con uno o dos empleados (105 menos); con entre tres y cinco asalariados, 938 empresas (80 menos); 283 mercantiles con entre seis y nueve (cinco menos); 153 con de 10 a 19 empleados (21 menos); 51 empresas con entre 20 y 49 asalariados (diez más); y cuatro con más de 50 y menos de 100 empleados (una menos). Solo hay una empresa que tiene más de 100 y menos de 199 asalariados.

La previsión para el conjunto de 2017 realizada por Euroconstruct, un grupo independiente de análisis donde están representados 19 países europeos, advierte de que en España persistirá la debilidad de la promoción pública por el problema presupuestario de contener el déficit, que volverá a sacrificar las infraestructuras.

«En 2017 solo se puede esperar crecimiento de la edificación, limitando la previsión al 3,2% –señala–. Puede parecer una cifra razonable, pero está por debajo del potencial teórico del país, que considerando lo deprimida que está la producción de construcción no debería tener dificultades para crecer a más velocidad». Después se espera un reequilibrio: la edificación se frenará, pero la ingeniería civil contendrá su caída como para que el crecimiento pase del 3,4% en 2018 al 3,6% en 2019.