El Norte de Castilla

Los accidentes laborales leves aumentan en la región «con el crecimiento de la actividad»

El consejero de Empleo, Carlos Fernández Carriedo, junto al delegado de la Junta en Zamora, Alberto Castro, y la directora general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, Amparo Sanz.
El consejero de Empleo, Carlos Fernández Carriedo, junto al delegado de la Junta en Zamora, Alberto Castro, y la directora general de Trabajo y Prevención de Riesgos Laborales, Amparo Sanz. / Á. PÉREZ
  • La Consejería de Empleo y el Ministerio de Trabajo crean en Zamora un grupo de investigación en el uso de productos químicos

El número de accidentes laborales leves ha aumentado en Castilla y León en lo que va de año frente al descenso de los de carácter grave y con consecuencias mortales. Es la radiografía de la siniestralidad laboral en la región en el año 2016, según los datos facilitados por el consejero de Empleo, Carlos Fernández Carriedo, quien atribuye este incremento en los siniestros leves al incremento de la actividad productiva.

“A más actividad productiva y más empleo, aumentan los riesgos en el trabajo”, manifestó el consejero sobre la subida respecto a 2015, que también se debe, según explicó, a la incorporación al mercado de trabajo de empleados nuevos que tienen menos experiencia o conocimientos en materia de prevención de riesgos.

Los sectores productivos que registran mayor siniestralidad laboral son la industria, la construcción y la agricultura, frente a un sector servicios menos afectado “por sus propias características”. Según destacó Carriedo, los accidentes entre los trabajadores de la agricultura tienen cierto peso como consecuencia del manejo de maquinaria en el campo, mientras que la construcción experimenta un leve repunte de la siniestralidad respecto “al peor momento de la crisis”.

Respecto al descenso de los accidentes graves y mortales, Fernández Carriedo aseguró que es reflejo de que las empresas de la región se están preocupando más por la siniestralidad laboral y adoptan medidas para que los siniestros no tengan consecuencias de carácter grave o mortal. Aun así, el responsable del Ejecutivo Autonómico no se mostró satisfecho con el balance, ya que considera que cualquier accidente mortal es un elemento muy negativo. “Ningún dato es positivo por más que se reduzcan las muertes por accidentes laborales si hay algún tipo de accidente con consecuencia de muerte”, afirmó.

En este sentido, la estrategia de empleo de la Junta de Castilla y León hasta el año 2020 tiene cuatro ejes de actuación entre los que se encuentra la prevención de riesgos laborales. Es en este objetivo donde se enmarca la creación en Zamora ayer de un grupo de trabajo sectorial específico en Seguridad y Salud Laboral para la investigación en el uso de productos químicos. Creado por la Consejería de Empleo y el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, está formado por especialistas y técnicos en materia de salud laboral de ambas administraciones.

El consejero destacó que es un ejemplo de cooperación administrativa que pretende investigar en nuevos ámbitos relativos a la salud laboral como consecuencia del cambio productivo que conllevan los nuevos procesos tecnológicos. Este grupo se encargará del contacto con las empresas, de preparar documentos y de prestar asesoramiento vía telefónica y presencial. Trabajan ya en la región grupos de especialistas sobre la retirada del amianto en instalaciones, en la prevención de riesgos psicosociales en el ámbito laboral, en procesos de valoración del sistema de gestión de prevención de riesgos laborales en la empresa y en los valores límites ambientales en el uso de agentes químicos, un conjunto de actividades que el consejero aseguró que “nos exigen cada día más atención”.