Las provincias de Castilla y León pierden peso en el PIB nacional

Las provincias de Castilla y León pierden peso en el PIB nacional

La comunidad es la segunda que más aportación al PIB ha perdido desde la llegada de la democracia

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONA

El presente artículo solo puede analizar la evolución de la riqueza económica de Castilla y León desde 1955, año en el que, por otra parte, no existía la comunidad autónoma aunque sí sus nueves provincias. Sin embargo, si hubiera una hoja de excel más larga que la elaborada por Ángel de la Fuente con las series homogéneas y enlazadas del PIB de las autonomías, probablemente el título de esta página podría ser algo así como «Castilla y León ha perdido peso en España desde 1516». Es decir, desde que la época en que era el granero del país y en sus tierras se encontraba la capital del imperio.

En el estudio se constata que Castilla y León es por detrás del País Vasco la segunda comunidad que más peso ha perdido en España desde la llegada de la democracia. Mientras en 1976 su economía representaba el 6,1% del PIB nacional, en la actualidad (con datos de 2016) es el 4,9%. El resultado es aún más desolador si se echa la vista más atrás, ya que la suma de las provincias de la región concentraba en el año 1955 el 8,2% de toda la riqueza económica del país.

En realidad, salvo dos periodos de tiempo (el que va de 1981 a 1987 y los años 1993 y 1995), la economía de Castilla y León ha ido menguando dentro del Producto Interior Bruto nacional todos los años, en unas ocasiones solo unas centésimas y en otras, más de una décima.

Para las comparaciones que siguen se ha tomado el PIB nominal, que expresa el valor monetario de la producción de bienes y servicios de demanda final de un país o de una región durante un periodo determinado de tiempo con el nivel de precios existente en cada momento, razón por la que se utiliza la expresión ‘PIB a precios corrientes’.

Una gran ganadora

Si nos retrotraemos al punto de partida del informe, el año 1955 (el del estreno de la película ‘Rebelde sin causa’; de la publicación de ‘El Jarama’ de Rafael Sánchez Ferlosio; y de la primera aparición de Elvis Presley en televisión), nos encontramos con que las nueve provincias que después se convertirían en Castilla y León aupaban a esta ‘comunidad virtual’ al quinto puesto de la clasificación nacional. Con una participación del 8,27% del PIB del país, la superaban Cataluña (19,11%), Andalucía (13,91%), Madrid (11,73%) y, por poco, la Comunidad Valenciana (8,91%).

Fruto de la pérdida productiva de la región castellana y leonesa, así como de la ganancia de las tres provincias vascas, en el año 1976 (muerto ya el dictador, con ‘Taxi Driver’ en las carteleras y Camilo Sesto en las gramolas) el País Vasco (7,72%) había relegado a Castilla y León (6,18%) a la sexta plaza. Ahora, como es sabido, la región se sitúa en séptima posición, rebasada también por Galicia, cuyo peso (5,21%) ha ‘adelgazado’ menos que el de las tierras bañadas por el Duero (4,98%).

La merma de importancia económica de la comunidad en el conjunto del país entre los años 1955-1976 fue del 2,09%, de lejos la más acusada (la siguiente es Castilla-La Mancha, con el 0,87%). La reducción entre 1976 y 2016 es del 1,20%, la segunda más grave tras la del País Vasco (1,53%). Y en los 61 años que contempla en análisis de Ángel de la Fuente, la contracción de Castilla y León es también la más fuerte, del 3,30%, muy por delante de la siguiente que es Asturias (1,54%)

Madrid ha sido la gran ganadora en todos los periodos que se quieran utilizar. En el año 2016 no era la primera de la lista, que sigue siendo Cataluña con el 19,04% (frente al 19,11%que tenía en 1955), pero le pisaba los talones con su 18,94%. Son más de siete puntos porcentuales de ganancia en las seis décadas. La segunda que más ha ganado en todos esos años es Cantabria (1,75%, hasta alcanzar un peso actual de 3,83%).

Crecimiento y legislaturas

Si dividimos los sesenta años que recoge el informe en lustros, para poder conocer en cuáles de estos periodos han resultado menos devastadores desde el punto de vista de la desigualdad de crecimiento experimentado por la región y por el conjunto del país, el peor fue el de 1965-1970, con una mengua del 0,62%, seguido del lapso que va de 1955 a 1960, con el 0,56% y muy de cerca el 1970-1975, con el 0,54%. Ya en la democracia, los cinco años que más distanciaron a Castilla y León de la riqueza nacional fueron los del periodo 1995-2000, con pérdida del 0,52%.

Por el contrario, hay un lustro dentro de estos sesenta años en el que la comunidad tuvo una ligera ganancia de peso dentro de España, del 0,07%, al pasar del 5,84% al 5,92%. Se trata del periodo 1990-1995, que coincide con la presidencia de la Junta de Jesús Posada (1989-1991) y los primeros años de Juan José Lucas.

Existe otro lustro en el que la región no perdió, si bien tampoco ganó. Comenzó 1980 con un peso del 6,09% y llegó a 1985 con idéntica tasa. Después, en 1986 alcanzó el 6,10% y en 1987, el 6,11%. Recordemos que Castilla y León existe como comunidad autónoma desde 1983, año en que Demetrio Madrid (PSOE) ganó las primeras elecciones y se alzó como primer presidente, hasta 1986, año en que fue sucedido por José Constantino Nalda.

Por seguir con el ‘juego’ de relacionar las pérdidas con los mandatos políticos, durante la era de Juan Vicente Herrera Castilla y León ha evolucionado desde el 5,31% que representaba en 2001, cuando el político burgalés llegó al sillón de La Asunción hasta el 4,97% del año pasado.

Por otro lado, del trabajo de quien fue científico titular del Instituto de Análisis Económico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas llama la atención el crecimiento exponencial –estratosférico incluso– experimentado por la economía tanto nacional como regional en términos de valores absolutos. En 1955, la riqueza total de España estaba valorada en 2.339,6 millones de euros. En 1976 había pasado a suponer 42.362,4 millones de euros. El año pasado se había disparado hasta 1,11 billones. El valor total de la producción de bienes y servicios de Castilla yLeón, mientras, fue en 1955 de unos ahora irrisorios 193,5 millones de euros;de 2.617,5 millones en 1976 y de 55.391,7 millones en 2016.

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