El Norte de Castilla

Mitsubishi dispara las expectativas de las fábricas de Renault en Valladolid y Palencia

Mitsubishi dispara las expectativas de las fábricas de Renault en Valladolid y Palencia
/ Carlos Ghosn, durante una rueda de prensa el pasado 20 de octubre en Tokio. / EFE
  • La integración de la firma nipona en la alianza Nissan-Renault ofrece ventajas competitivas a estas factorías por la gestión de compras en común y la ampliación de plantas para sus productos

La ventaja de ser una multinacional es que hay ocasiones en las que no es necesario dedicarle un gran esfuerzo a la investigación y el desarrollo, y tampoco a la innovación. Basta con comprar la más avanzada de otras empresas. Lo saben bien algunas pequeñas compañías de Castilla y León que tras ser vanguardia de sus respectivos sectores han sido absorbidas por grandes compañías de carácter internacional. La multinacional automovilística Nissan, aliada de la francesa Renault lo ha hecho al otro lado del planeta, en Japón. Hace meses que se anunciaba la compra de otra histórica del automóvil nipona, Mitsubishi, cuya operación fue cerrada ayer.

Carlos Goshn presidirá las tres y lo hará porque aunque la compra la hace la firma japonesa, hay que desenvolver la lista de accionistas para saber quién es el verdadero comprador. En la actualidad, Renault posee el 44% de las acciones de Nissan, y tiene de esta forma la mayoría en el consejo de administración. A su vez, Nissan, tiene el 15% de las acciones de Renault, pero esa participación no le da derecho de voto en el consejo mientras que el Estado francés es en la actualidad propietario de casi el 20% de Renault y además con una particularidad, sus votos cuentan el doble, así que impone la mayoría.

Esta situación hace que, pese a todo, es Francia, a través de Renault y esta a través de Nissan, quien se ha hecho con la propiedad de la marca de los tres rombos. Y esa compra supone para las plantas de Renault y de Nissan situadas en España un afianzamiento de sus tareas, además de mejoras competitivas frente al resto de la industria de la automoción.

Central de compras

La primera es que la nueva alianza forma un grupo que supera en ventas a General Motors y avanza hacia el liderazgo mundial gracias a sus otras colaboraciones con firmas como la alemana Daimler, la rusa AvtoVaz, pero sobre todo es que genera una nueva central de compras que en los últimos años ha sido una de las generadoras de ahorros para Nissan y Renault.

La compra en común ha supuesto importantes reducciones de gastos a ambas compañías y también la producción y colaboración en el desarrollo de productos homologados compatibles e intercambiables. Con la incorporación de Mitsubishi se refuerzan estos factores, tan importantes para las tres plantas de montaje de la alianza en la comunidad, las de Renault situadas en Valladolid y en Palencia y la de Nissan de camiones de pequeño tamaño en Ávila.

La segunda ventaja, también importante para las plantas españolas, es la del desarrollo de órganos y productos comunes. La fábrica de Motores de Renault en Valladolid tiene entre sus mejores clientes hasta ahora a Nissan, que monta propulsores vallisoletanos en modelos como el Pulsar, fabricado en Barcelona, y también en algunos otros vehículos de sus distintas gamas en las fábricas de Reino Unido y Tánger, en Marruecos.

Tecnología

Y la tercera, la adquisición de tecnología, de innovación y de desarrollo del que carece el comprador. Y según los expertos, esta es una de las buenas razones de Nissan y de Renault, líderes en el campo de los vehículos eléctricos puros, pero que adolecen de los conocimientos para el desarrollo rápido de los denominados modelos híbridos, vehículos dotados con un motor eléctrico que se recarga mediante enchufe y además, cuentan con otro motor de combustión interna. Y Mitsubishi ha creado el que se considera como el más deseado en este mercado, el Outlander PEHV. Y en este nivel la adquirida aporta sus ventajas. Ghosn lo ha reconocido públicamente al señalar que dispone de piezas «de las que Nissan y Renault no tienen» o habría que decir mejor, no tenían.

Este aporte tecnológico refuerza las posiciones de las plantas españolas, tanto de la barcelonesa de Nissan, que fabricará una furgoneta ‘pik-up’ para Mercedes y para Renault basadas en su Nevara y para las de Palencia y Valladolid, donde los modelos híbridos enchufables (PEHV en sus siglas en inglés), pueden unirse a las gamas del Mégane y Kadjar que se ensamblan en la factoría palentina de Villamuriel de Cerrado y del pequeño todoterreno Captur que se produce en la fábrica vallisoletana.

Satisfacción sindical

Existe una cuarta ventaja que seguramente también se estudiará por parte de los equipos de las tres multinacionales ahora aliadas, la aplicación de métodos y sistemas de trabajo similares en todos sus establecimientos industriales. Se ha utilizado en estos años de binomio entre la firma francesa y la japonesa y seguramente será también uno de los motivos de mejora.

La noticia ha sido bien recibida desde los sindicatos que representan a los trabajadores españoles, que coinciden en considerar que esta incorporación añade valor al conjunto de la compañía y, por tanto, repercute directamente sobre sus instalaciones hispanas.

La nueva tecnología compartida llegará además en un momento en el que el departamento de ingeniería en España ha crecido de forma considerable en los últimos años como consecuencia del empuje aplicado en este sentido por el presidente de Renault España y director mundial de Fabricación y Logística de Grupo Renault, el vallisoletano José Vicente de los Mozos.