El Norte de Castilla

El interior del parqué madrileño.
El interior del parqué madrileño. / Efe

Fuerte sesión de ventas en el Ibex-35 que cede los 8.700

  • El principal indicador nacional ha caído más de un 3% desde que se conoció la victoria de Trump, con lo que retrocede a niveles de hace un mes

La última jornada de la semana se ha saldado con una fuerte corrección en las principales plazas europeas. Los inversores siguen vendiendo sus títulos de renta fija ante la preocupación de que una mayor inflación obligue a una mayor subida de tipos en Estados Unidos. Los efectos de esto en la renta variable han despertado la presión vendedora también en la Bolsa. Así las cosas, el Ibex-35 cierra una sesión de fuertes ventas con una caída del 1,34%, hasta los 8.639,2 puntos. Pese a llegar a tocar la cota de los 9.000 puntos en la sesión de ayer jueves, el índice nacional no consigue salvar la semana, donde cede un 1,73% y se aleja aún más de cerrar el año en positivo (-9,48%).

Solo 9 acciones terminan la sesión en positivo. Gamesa se ha anotado un 6% gracias a unos resultados que han gustado y sorprendido para bien a los analistas. Bankia subió un 3,66% y con más de un 1% arriba terminaron también IAG y Banco Sabadell. Acerinox e Indra cerraron en tablas.

El peor sector está siendo el energético ya que Repsol y Técnicas Reunidos saldan la sesión con una notable corrección. También destacable es el castigo a las financieras. El Santander se deja más de un 4% y Mapfre y BBVA, más de un 2%.

Penaliza mucho al selectivo español el peso de Latinoamérica en los beneficios de sus empresas ya que también se están viendo fuertes ventas en los bonos de renta fija emergente como respuesta a una victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses.

En el resto de Europa, el mayor castigo lo ha sufrido el FTSE 100 londinense (-1,43%) culpa, en parte, por la apreciación de la libra. El Cac francés se ha dejado un 0,92% y el Eurostoxx, un 0,54%. Solo el Dax alemán (+0,36%) y el FTSE MIB (+0,04%) italiano terminan en verde.

Los inversores están digiriendo las implicaciones de las futuras políticas de un Donald Trump como presidente de los Estados Unidos. Las dos principales medidas que espera el mercado -la inversión de unos 500.000 millones de dólares en infraestructuras y la rebaja de impuestos- son positivos para ciertos sectores de la Bolsa, pero en su conjunto a largo plazo generarían inflación. Ello, en consecuencia, obligaría a una subida de tipos por parte de la Reserva Federal. Así, las probabilidades de que se suban los tipos en Estados Unidos en la reunión de la Fed de diciembre se han disparado al 80% desde el 50% al que se llegó a desplomar el miércoles.

Con eso, las cotizadas con grandes dividendos -principalmente utilities, inmobiliario, y de consumo- están sufriendo. Pero donde más se nota esa presión es en la renta fija. Los inversores siguen vendiendo fuertemente sus títulos de deuda de largo plazo. El bono italiano a 10 años subió por encima del 2% por primera vez desde septiembre del año pasado. Más de un 16% se disparó el bono irlandés, más de un 8% el francés y más de un 5% el alemán y el italiano. En España subió un 4,92%, hasta ofrecer una rentabilidad del 1,494%.

Temas