Industria, servicios auxiliares y sanidad tiran del mercado laboral en Castilla y León

Un trabajador de la industria./SERGIO GARCÍA
Un trabajador de la industria. / SERGIO GARCÍA

Juntos acaparan dos de cada tres nuevos afiliados desde el inicio de la recuperación en 2014

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

Con el empleo por cuenta propia atravesando por más dificultades de las que parecía cuando se hablaba del advenimiento de la 'era de los emprendedores', el empleo asalariado se ha erigido en el motor del mercado laboral de Castilla y León. Desde el inicio de la recuperación económica, en 2014, la nómina de la Seguridad Social ha ganado en torno a 55.000 afiliaciones en la comunidad autónoma. Los diferentes sectores y actividades, sin embargo, se recobran a distintos ritmos y mientras la industria, las actividades profesionales y servicios auxiliares y la sanidad y servicios sociales han visto incrementado el empleo cerca o por encima del 20%, hay otros más planos e incluso hay dos, el sector financiero y en energético que aún siguen destruyendo puestos de trabajo.

En tasas de afiliación y entre los meses de marzo de 2014 y marzo de 2018, los mayores progresos se dan en las Actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento (28,37%) y en la Agricultura y ganadería (28,12%), si bien en personas, estos crecimiento se traducen en 2.253 y 1.750 nuevos afiliados, respectivamente. En el primero de los apartados se incluyen, entre otros, empleos relacionados con la gestión de las salas de espectáculos, bibliotecas, archivos y museos; las actividades que tiene que ver con los juegos de azar y las apuestas; las ocupaciones deportivas, de clubes, gimnasios, etc, así como de parques de atracciones y de entretenimiento.

En cifras absolutas, la industria manufacturera es la campeona, con 16.298 nuevos afiliados (16,37% de crecimiento en tasa) en cuatro años, más de dos mil de ellos en los últimos doce meses. En coherencia con la buena marcha del sector de automoción, el de mayor peso, y también de la agroalimentación y los bienes de equipo, las manufacturas mantienen con vida el objetivo de agentes sociales, administración regional y oposición parlamentaria de mimar el sector para alcance un peso del 20%del PIB y tire de todos los demás.

El sector bancario y el energético son los únicos que siguen destruyendo empleo, con pérdidas de 1.546 y 442 puestos

Acudiendo a la EPA, se aprecia que dentro de la industria manufacturera están aumentando tanto los empleos no cualificados como los cualificados. Las ocupaciones englobadas en el epígrafe de 'artesanos y trabajadores cualificados de las industrias manufactureras y la construcción' han ganado 12.200 efectivos entre 2013 y 2017;mientras que los operadores de instalaciones de maquinaria fija y conductores y operadores de maquinaria móvil lo hacen en 21.000.

El comportamiento del resto del sector industrial no tiene nada que ver con el de la rama manufacturera: la rama extractiva pierde el 2% de afiliados en cuatro años (le quedan 1.704);el suministro de agua y gestión de residuos sube el 4,7%, que son 249 personas;y el suministro de energía cuya tasa es la de peor evolución entre los 21 códigos de cotización, ya que retrocede el 15% en cuatro años (442 afiliados menos).

Como no puede ser de otra forma en una comunidad con una población tan envejecida como Castilla y León, la demanda de personal por parte de los empleadores del sector sanitario y de servicios sociales aúpa a las ocupaciones que tienen que ver con este ámbito a los puestos con mayor incremento de afiliados. En cuatro años esta actividad ha ganado 10.716 afiliados (12,97%), de los que 3.318 son ganancia entre marzo de 2017 y marzo de 2018, lo que sirve para colocar al sector sanitario como el de más tirón en los últimos doce meses.

Las profesiones científicas y técnicas ganan 3.200 ocupados, y las actividades auxiliares y el personal de apoyo, tres veces más

Con 10.301 afiliados más que hace cuatro años (20% de avance), las Actividades administrativas y Servicios auxiliares se colocan en tercer posición, a solo unos cientos de distancia de la Sanidad. Este epígrafe se beneficia de su condición de cajón de sastre, donde caben desde el alquiler de vehículos o maquinaria hasta las actividades de las empresas de colocación, las de los operadores turísticos, la seguridad privada, limpieza, jardinería, teleoperadores, trabajo de oficina, organización de eventos, etc. También en el último año ha registrado un fuerte impulso, de más de tres mil nuevos inscritos.

Con la clasificación del INE como fuente, resulta significativa la evolución seguida por los apartados de Técnicos y profesionales científicos e intelectuales y la de Técnicos y profesionales de apoyo. El primero de los grupos comprende las ocupaciones cuyas tareas principales requieren para su desempeño conocimientos profesionales de alto nivel y experiencia en materia de ciencias físicas y biológicas o ciencias sociales y humanidades. De estos, el incremento entre 2013 y 2017 es de 3.200 nuevos ocupados. Mientras, en el segundo de los grupos, que engloba a quienes prestan apoyo a los trabajadores del apartado anterior (en torno a un tercio de estos son agentes y representantes comerciales), se produce un crecimiento del 11.200 personas.

El sentido contrario, las actividades que siguen actuando como lastre para el aumento del empleo son, aparte de las relacionadas con el sector energético, las del sector financiero. El proceso de reordenación bancaria, con sus absorciones, EREs y cierres de oficinas tiene un coste en mano de obra que, en lo que aquí nos ocupa, se traduce en 1.546 afiliados menos (10,74%) que hace cuatro años. De ellos, 265 se han perdido en los últimos doce meses. La banca ha eliminado en toda España casi 90.000 empleos entre 2008 y 2017, según datos del Banco de España y los sindicatos.

La obligatoriedad de dar de alta a las empleadas de hogar no parece favorecer la afiliación del colectivo

Hay una ocupación más que retrocede con respecto a la situación que presentaba al inicio de la recuperación. Son las empleadas de hogar y demás personal doméstico, que tiene 57 afiliados menos (5,34%) que en marzo de 2014. El último año ha sido particularmente negativo para este colectivo, que ha perdido 97 inscritos (8,77%). No parece, sin embargo, muy creíble que haya trabajando en estas actividades solo 1.012 personas en la comunidad autónoma, que es el de dato de afiliación. De manera que más parece que el hecho de tener que dar de alta a estos empleados, independientemente de lo reducida que sea su jornada laboral, no está sirviendo para hacer que afloren 'todos los que son'.

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