El Norte de Castilla

La recaudación crece en Castilla y León solo gracias a los impuestos que gravan el consumo

Dos jóvenes revisan sus tickets después de realizar una compra.
Dos jóvenes revisan sus tickets después de realizar una compra. / NACHO GARCÍA
  • Mientras el IVA aporta el 6% más en los nueve primeros meses, el IRPF y Sociedades registran resultados negativos

Entre las diferentes clasificaciones de los impuestos, la más utilizada es la que distingue entre directos e indirectos. Los primeros se aplican sobre la posesión de un patrimonio y la obtención de una renta;mientras que los segundos se pagan por el hecho de consumir o utilizar algo y afectan a todos los ciudadanos por igual, independientemente del cual sea la renta o el poder adquisitivo de cada cual. Mientras los directos suelen tener carácter progresivo, de modo que pague más el que más tenga (es decir, permiten redistribuir la riqueza), con los indirectos, como el IVA, no puede hacerse lo mismo y los ricos, los pobres y quienes quedan en medio pagan todos lo mismo en términos porcentuales.

En Castilla y León en lo que llevamos de año (en España en general, también), la recaudación tributaria solo crece gracias al incremento de la aportación de los impuestos indirectos;los que gravan el consumo y afectan a todos de igual forma y que, según sus detractores, contribuyen negativamente a un desarrollo equilibrado de la economía, perjudican la inflación y descabalan el presupuesto de las familias menos pudientes.

Mientras, a grandes rasgos, el IRPF (el impuesto directo por antonomasia) y Sociedades aportan al erario público autonómico menos que un año antes –con datos al cierre del mes de septiembre–, son el IVA y los Especiales los que ‘salvan’ la recaudación. No en vano, los impuestos indirectos tienen dos ventajas de las que carecen los directos: son más fáciles de recaudar y los contribuyentes se resisten menos a pagarlos puesto que los abonan, de alguna manera, sin percatarse, cuando consumen.

Los ingresos por la vía del Impuesto sobre el Valor Añadido se han incrementado en Castilla y León el 6,1% entre los tres primeros trimestres del año, hasta situarse en 926,66 millones de euros. El aumento es mayor que el total nacional, del 4,8%, pero es muy variopinto si se mira por provincias. En Valladolid, por ejemplo, la recaudación por este concepto retrocede el 16,8%, mientras que en Palencia aumenta el 55,3%. En Salamanca (1,7%), Segovia (0,6%) y Ávila (-0,2%) se encuentra más o menos estancada;y en Zamora (30,4%), Soria (19,6%), Burgos (10%) y León (9,8%) crece con robustez.

El IVA subió en 2010 (del 16% al 18% el general y del 7% al 8% el reducido) y en 2012 (21% el general y 10% el reducido), lo que unido a la recuperación ha permitido elevar la recaudación del impuesto a nivel nacional desde los 33.567 millones en 2009 a los 60.305 de 2015. Pero pese a que en seis años casi se ha duplicado, España sigue por debajo de la media europea en los ingresos por IVA. El año pasado, la recaudación por este impuesto ascendió al 6,5% del PIB, por debajo del 7% promedio en los Veintiocho. Bruselas no le quita ojo a esta brecha y siempre que puede recomienda a España que suprima o limite los productos gravados con tipos reducidos (alimentos en general) o súper reducidos (alimentos básicos, libros, etc.)

Renta, Sociedades, Especiales

La aportación del Impuesto sobre la Renta –que pese a la imparable progresión del IVA todavía sigue siento el que más réditos aporta a las arcas públicas– se resiente de los recientes cambios normativos. El IRPF, que grava los ingresos que obtienen los contribuyentes de manera progresiva, con una cantidad varía en función de la renta y el patrimonio de cada persona, ha recaudado en Castilla y León hasta septiembre 1.243 euros, el 1,9%menos que en el mismo periodo del año pasado. En España deja el 1%menos.

El otro impuesto estatal importante, Sociedades, registra unos ingresos de 294,74 millones en la comunidad autónoma, el 0,3% menos que doce meses antes. A nivel nacional, donde los ingresos homogéneos en el Impuesto sobre Sociedades disminuyeron hasta septiembre el 22,5%, el Ministerio de Hacienda explica que el mes de septiembre «es poco significativo para la evolución del impuesto que, hasta el momento, está marcado por la fuerte caída de los pagos fraccionados en abril». El cambio drástico se producirá a partir de octubre, cuando tengan efecto las medidas aprobadas en el RDL 2/2016 por el que se modifican los tipos aplicables en los pagos fraccionados a las empresas con un importe neto de la cifra de negocios superior a 10 millones de euros.

En cuanto a los Impuestos Especiales, el otro grupo de indirectos –que gravan la cerveza, vino y bebidas fermentadas, alcohol y derivados, hidrocarburos y labores del tabaco–, los castellanos y leoneses han abonado por este concepto 9,49 millones de euros, una cantidad que no es posible comparar con el dato del año pasado. Hacienda señala que los ingresos homogéneos por Impuestos Especiales crecieron hasta septiembre el 1% en el conjunto del país.

Por otro lado, la espectacular progresión de las exportaciones de las empresas castellanas y leonesas ha propiciado que el Impuesto del Tráfico Exterior, años atrás poco significativo, se haya colocado ya como el cuarto que más aporta, 17,83 millones hasta septiembre, el 35,8% más que en 2015.