Rosell: «Unos impuestos exagerados desincentivan y asustan»

Juan Rosell.
Juan Rosell. / Gregor Fischer (Afp)
  • El presidente de la CEOE asegura que para tener un país competitivo es necesario tener unos tributos “adecuados”

  • Cataluña y Extremadura, las comunidades donde más IRPF se paga y en Madrid la que menos, según el estudio del Consejo de Economistas

Con los ojos puestos en los posibles pactos de Gobierno y en las medidas económicas que pueden desprenderse de ellos, el presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha advertido hoy de que los impuestos "exagerados" destruyen civilizaciones porque "desincentivan, asustan e incluso paralizan". Sin embargo, los tributos “adecuados” generan crecimiento, riqueza y empleo. Así se ha expresado el máximo responsable de la patronal durante la presentación del estudio 'Panorama de la fiscalidad autonómica y local 2016', elaborado por el Consejo de Economistas REAF-REGAF.

Rosell ha insistido en que los impuestos deben ser “inteligentes, simples y duraderos”. Por eso ha criticado la cantidad de modificaciones que se produce en el sistema fiscal español y ha puesto como ejemplo los 500 cambios que se han introducido en el IRPF en los últimos diez años.

En este sentido, el presidente de la CEOE se ha mostrado partidario de la estabilidad fiscal, que ha considerado tan imprescindible como la seguridad jurídica. En su opinión, la gran complejidad del sistema tributario provoca “conflictividad” con el consiguiente perjuicio para el contribuyente.

Además, ha asegurado que los impuestos “no deben ser confiscatorios”. En este punto Rosell ha criticado especialmente el tributo de Sucesiones y Donaciones. De hecho, el representante de los empresarios ha advertido de que si se elevan demasiado los impuestos las compañías y el resto de contribuyentes “se buscarán la vida” y pueden optar por tributar en otros lugares. Por todo ello, el presidente de la patronal aseguró que “un país competitivo” tiene que tener unos impuestos “adecuados”.

Diferencias por comunidades

La complejidad del sistema tributario radica, en parte, en la cesión de algunos impuestos a las comunidades autónomas, lo que provoca una disparidad a la hora de tributar. Así, los contribuyentes residentes en Madrid son los que menos pagan por IRPF en todos los tramos, frente a comunidades como Cataluña, Extremadura y Cantabria, donde más tributan por este impuesto.

En concreto, el tipo mínimo de IRPF más bajo (19%) se encuentra en Madrid, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia y La Rioja. Por su parte, se sitúa en el 19,5% en Andalucía, Aragón, Asturias y Murcia. Llega al 20% en Extremadura y al 21,5% en Valencia y Cataluña.

En cuanto al tipo máximo vuelve a ser Madrid la que tiene el más bajo (43,4%) frente a los tipos más elevados del 48% que existen en Andalucía, Asturias, Cantabria, Cataluña y La Rioja. Por su parte, en el País Vasco la tarifa del IRPF se sitúa entre el 23% y el 49%, mientras que en Navarra el tipo mínimo está en el 13% y el máximo en el 52%. De esta forma, ambas comunidades que poseen una Hacienda Foral se encuentran con tipos superiores a los del sistema común.