Las herencias ya dejan más dinero en las arcas de la Junta que la venta de pisos

Las herencias ya dejan más dinero en las arcas de la Junta que la venta de pisos
  • Siete regiones vecinas de Castilla y León tienen menor presión fiscal en el Impuesto de Sucesiones

La eliminación por parte de la Junta de la exención del 99% de la que disfrutaban hasta 2012 cónyuges, padres e hijos a la hora de cobrar una herencia aleja a la comunidad de la tendencia general en el Impuesto de Sucesiones, según un estudio comparativo del Registro de Economistas Asesores Fiscales. De las nueve regiones vecinas de Castilla y León, solo dos tienen más presión fiscal en este tributo, cuya recaudación en la región ha crecido el 32% este año, más que la de cualquier otro, hasta el punto de adelantar al de Transmisiones Patrimoniales, el que se abona en la compraventa de pisos, en ingresos.

La soberanía fiscal de la que disfrutan las comunidades autónomas en un buen número de tributos ha provocado que los españoles no sean iguales ante la Hacienda pública. No es lo mismo pagar el impuesto sobre la renta en Madrid que en Cataluña, ni cuesta lo mismo convertirse en propietario de una vivienda en Aragón que en Extremadura. De hecho, las autonomías «han utilizado mucho su capacidad normativa para regular los tributos cedidos», según un estudio comparativo elaborado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf-Regaf), órgano especializado del Consejo General de Colegios de Economistas de España.

Sus expertos concluyen que si bien «en general, los beneficios fiscales en todos estos tributos son muy numerosos», en la práctica «tienen una aplicación muy restrictiva en cuanto a los contribuyentes a los que afecta, por circunscribirse solo a determinados colectivos, con múltiples requisitos y limitaciones de renta».

Como consecuencia de esto, «los beneficios fiscales tienen un impacto recaudatorio muy limitado» con la excepción de las bonificaciones o deducciones que se aplican en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones en aquellas autonomías que han legislado al respecto.

Por lo que a este tributo y a sus peculiaridades en la región se refiere, en el estudio se pone de manifiesto que de las nueve comunidades autónomas limítrofes con Castilla y León, siete ofrecen a sus contribuyentes ventajas fiscales mayores que las aquí vigentes. Hay que recordar, en este sentido, que en el año 2013 la Consejería de Hacienda de la Junta liquidó la bonificación del 99% de la que disfrutaban cónyuges, padres e hijos a la hora de cobrar una herencia.

Panorama sucesorio

Mientras tanto, el estudio del Reaf recuerda que la tributación sigue siendo «simbólica para sujetos pasivos de los Grupos I (descendientes y adoptados menores de 21 años) y II (cónyuge, descendientes, ascendientes y adoptados de 21 o más años) en Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Madrid, La Rioja y Comunidad Valenciana».Además de Castilla y León, solo Canarias dio marcha atrás en la bonificación. Por otro lado, en Álava y Vizcaya estos familiares están exentos, mientras que en Guipúzcoa y en Navarra tributan de manera simbólica. Galicia, por su parte, tiene una tarifa con tipos del 5% al 18%.

En el resto de las comunidades autónomas, por lo general, en los últimos años se han mejorado las reducciones para los Grupos I y II, de forma que pueden llegar a no tributar las herencias de pequeña cuantía, sobre todo cuando el sujeto pasivo pertenece al Grupo I. No obstante, Andalucía, Asturias y Murcia han subido la tarifa, con un tipo marginal máximo del 36,5%.

En Castilla y León, a partir de 2013, desapareció la bonificación del 99% aplicable a las adquisiciones ‘mortis causa’ de sujetos pasivos de los Grupos I y II y fue sustituida por una reducción variable de, como máximo, 175.000 euros.

En concreto, la normativa regional establece una reducción en la base imponible de 60.000 euros para el Grupo I y de 60.000 euros más 6.000 euros por cada año menos de 21 que tenga el descendiente en el caso del Grupo II. La norma se completa «con una reducción variable en la base imponible aplicable por los descendientes y adoptados, cónyuges, ascendientes y adoptantes calculada por diferencia entre 175.000 euros y el resto de reducciones que pueda aplicarse el adquirente, incluidas las de parentesco».

En el análisis que realizan los expertos del Reaf sobre las tendencias normativas en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones se observa que, para los sucesores del Grupo I, las comunidades se agrupan en dos. Por un lado, aquellas donde solo pagan importes simbólicos (Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Galicia, Madrid, Murcia, La Rioja y C. Valenciana;una lista de la que salen Canarias y Castilla y León) más, en virtud de sus respectivos conciertos, el País Vasco (donde estos sujetos pasivos están exentos) y Navarra (tributan al 0,8%).

En segundo grupo de territorios, los herederos del Grupo I no pagan si no superan determinados límites, como es el caso de Andalucía y Extremadura (bases inferiores a 175.000 euros, con límite en el patrimonio preexistente) y de Aragón, donde los menores de edad tienen una reducción del 100%, aunque con un máximo de tres millones de euros.

Topes fijados

En cuanto al Grupo II existen comunidades que, prácticamente, liberaron de tributación en 2012 a estos sucesores. Son, además de los territorios forales (en el País Vasco están exentos salvo en Guipúzcoa con tributación al 1,5%), Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, La Rioja, Madrid y Comunidad Valenciana. De nuevo el Reaf recuerda que los herederos de Canarias y Castilla y León enmarcados en este grupo dejaron de estar exentos en 2012.

Comunidades como Andalucía, Extremadura o Castilla y León dejan casi sin tributación a los contribuyentes con bases menores de 175.000 euros y con límite en el patrimonio preexistente. Aragón establece una reducción de 150.000 euros para patrimonios preexistentes de menos de 402.678 euros. En Asturias no se gravan estas herencias cuando la base imponible no supera 150.000 euros y el patrimonio preexistente no supera 402.678 euros. En Murcia se aplica reducción del 99% con una base límite de 450.000 euros y en Galicia la tarifa para estos familiares tiene tipos del 5% al 18%, muy por debajo de la estatal que llega hasta el 34%.

El Reaf, por otra parte, advierte de que «la técnica legislativa empleada (por las autonomías en general) puede conducir a cierta inseguridad jurídica», ya que «se legisla mucho, se modifica a menudo la normativa y hay comunidades que no elaboran textos refundidos».

Saturación de expedientes

La Junta recaudó hasta el pasado mes de agosto 108,2 millones de euros por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, el 32,32%más que en el mismo periodo de 2013. Con el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales creciendo el 0,09% (94,7 millones recaudados en los ocho primeros meses) debido al parón inmobiliario, Sucesiones se ha convertido –de entre los tributos sobre los que la Junta tiene capacidad normativa– en el que más fondos proporciona a las arcas de la comunidad autónoma. Los 45,9 millones de Actos Jurídicos representan un descenso interanual del 11,2% y los 32,9 de la Tasa sobre el juego, una mengua del 6,1%. La recaudación acumulada hasta agosto de todos los tributos cedidos y propios crece el 5,9%.

La desaparición de la exención del 99% de la que disfrutaban cónyuges, padres e hijos a la hora de cobrar una herencia no solo ha tenido como consecuencia el aumento recaudatorio; también ha saturado de expedientes las dependencias de la Consejería de Hacienda y ha disparado la conflictividad. Según explica el departamento de Pilar del Olmo en su memoria de 2013, el año pasado se finalizaron menos expedientes de los recibidos, con un incremento de los pendientes a fin de año del 7% con respecto a los existentes a 1 de enero. Asimismo, los recursos presentados por contribuyentes y no resueltos aumentaron el 17,3% frente al ejercicio anterior.