«Facturas, modelos, IVA, IRPF… todo esto me parecía un horror»

Judith Furquet, en el despacho de su empresa en Valladolid. /Alfonso González
Judith Furquet, en el despacho de su empresa en Valladolid. / Alfonso González

Judith Furquet, de la sociedad vallisoletana Audita Calidad, única finalista de Castilla y León de los premios Cepyme en la categoría 'Autónomo del Año'

LAURA NEGROValladolid

La de emprender no suele ser una decisión fácil. Es un camino plagado de miedos y dificultades. Pero también está lleno de enormes satisfacciones que compensan con creces cualquier sinsabor. Judith Furquet González es autónoma de vocación. Ella entiende el emprendimiento como la búsqueda constante de la excelencia, no sólo en su trabajo, sino también en el de los demás, ya que es consultora de calidad especializada en el sector agroalimentario.

Es responsable, proactiva y muy resolutiva. Valores que le han llevado a alcanzar el éxito profesional y a ser la única finalista de Castilla y León en los IV Premios Cepyme 2017, en la categoría 'Autónomo del año' con su empresa Audita Calidad. Unos premios convocados por la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), para reconocer la influencia en la economía española de la labor de las pymes y autónomos españoles más destacados. El lunesd 4 de diciembre, en un acto que contará con la presidencia de honor de los Reyes, Judith sabrá si finalmente se alza con el premio a la mejor autónoma de este año.

«Soy autónoma y lo seré siempre. Una vez que cruzas la línea, ya no puedes volver»

De origen zamorano y afincada en Valladolid, esta joven de 36 años estudió ingeniería técnica agrícola, especializándose en Industrias Alimentarias. Su trayectoria profesional arrancó en una consultoría de calidad en la que descubrió la pasión por excelencia empresarial. Continuó trabajando en el sector como consultora por cuenta ajena, hasta que decidió que dar el salto y ser su propia jefa. «Fue todo muy rápido. Un día al salir de una inspección, entendí que era mi momento. Al día siguiente dejé mi trabajo para ponerme por mi cuenta», confiesa Judith. «Empecé en el año 2010 sin ningún cliente, porque quise respetar la cartera que yo tenía de mis anteriores empresas. Creo que ser honesta significa ser buena persona y mejor profesional», añade.

Los inicios no estuvieron exentos de dificultades. Judith era la mejor en lo suyo, pero desconocía todo lo que conllevaba la gestión de una empresa. «Facturas, modelos, IVA, IRPF… todo esto me parecía un horror. Pero o poco a poco me fui habituando a ello», reconoce.

Convencida de las grandes ventajas que el 'networking' podía reportar a su proyecto empresarial a la hora de establecer una valiosa red de contactos, Judith se hizo una habitual en las citas de empresarios y eventos corporativos de la ciudad. «Iba a todos los eventos que se organizaban y en uno de ellos me salió mi primer cliente», recuerda. Y a partir de ahí, llegaron muchos más.

«Ya me siento ganadora por ser la única finalista de Castilla y León y la única mujer»

A través de su empresa Audita Calidad, Judith se encarga de que las empresas, principalmente del sector alimentario, cumplan con los requisitos básicos a nivel sanitario que son de obligado cumplimiento, y también con los requisitos opcionales que el mercado, cada vez más exigente, demanda para poder vender sus productos.

«Mi tarea es que las empresas cumplan las normativas que cualquier organismo les pueda pedir. Muchas compañías desconocen este tipo de normas hasta que no se las exigen sus clientes, ya que no son obligatorias, como pueden ser ISO 9001, 14001, ISO 22000, IFS o BRC. Me dedico a implantar y auditar estas normas de forma que les sirva para mejorar su negocio. Me encargo de todo el papeleo, de las modificaciones en las instalaciones, de la formación del personal y de todo lo que las normas estipulan. Así, mis clientes se pueden dedicar en exclusiva a lo que mejor saben hacer, su negocio», indica.

«Empecé de la nada más absoluta y he trabajado y sufrido mucho hasta llegar aquí»

Ser finalista en estos premios ha supuesto un gran revulsivo para que esta experta en calidad siga afrontando su futuro profesional con gran optimismo. «Soy socia de la red de profesionales RedCVE y de la Asociación de Iniciativas Empresarias. A través de ellos, me enteré de la convocatoria. Ya me siento ganadora por ser la única finalista de Castilla y León y la única mujer en mi categoría. Empecé de la nada más absoluta y he trabajado y sufrido mucho hasta llegar aquí. Por eso, ser finalista y acudir a la gala rodeada de grandes empresas y en presencia de los Reyes, para mí es el mejor premio. Ganar supondría un reconocimiento a una trayectoria de trabajo complicada y me ayudaría a abrir muchas puertas», añade.

«Soy autónoma y lo seré siempre. Una vez que cruzas la línea, ya no puedes volver. No es fácil y conlleva una vida de absoluta incertidumbre, en la que no desconectas nunca. Hay muchos gastos, mucha responsabilidad, muchos problemas… pero también hay algo que lo compensa todo, hacer lo que realmente te gusta y te hace feliz», concluye esta joven autónoma.

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