EspañaDuero se disuelve en Unicaja

Sucursal de EspañaDuero en el Paseo Zorrilla de Valladolid./RAMÓN GÓMEZ
Sucursal de EspañaDuero en el Paseo Zorrilla de Valladolid. / RAMÓN GÓMEZ

El banco malagueño absorberá este viernes su filial en Castilla y León en busca de mayor eficiencia para el grupo

Á. BLANCOVALLADOLID

Era cuestión de tiempo y el momento ha llegado. La entidad financiera conocida como EspañaDuero será absorbida este viernes por Unicaja Banco, con lo que culminará su extinción por la vía de la disolución y todo el patrimonio del banco castellano y leonés –que ya es propiedad del andaluz y depende de él desde marzo de 2014, pero hasta ahora funcionaba como filial– se integrará en bloque dentro de la institución con sede en Málaga. Desaparecerá, así pues, la presentación de cuentas por separado, con detalle del crédito, depósitos, activos, etc. atribuibles a la marca regional, y el consejo de administración de Unicaja asumirá la delegación de facultades del de EspañaDuero. Esta operación, que será realidad una vez reciba la aprobación de la junta de accionistas de Unicaja, a efectos prácticos no la notarán los clientes porque, según ha explicado la consejera delegada de la primera entidad financiera de la comunidad autónoma, María Luisa Lombardero, no va a significar ningún cambio, ni en términos de personal, ni de oficinas, ni de marca.

Castilla y León verá consagrada de manera definitiva su condición de comunidad autónoma sin ninguna entidad financiera con centro de decisión en su territorio. Con todo, la absorción que se producirá mañana en realidad será poco más que un acto simbólico, el enésimo tránsito de un banco que nació en estado comatoso (en octubre de 2010, bajo la efímera marca de Ceiss), cuyos directivos no asistieron a las exequias (su último consejo, en junio de 2013 con la entidad ya en manos del Banco de España-FROB, fue suspendido por falta de quórum) y que solo pudo ser 'reanimado' mediante la inyección de más de mil millones de euros y el desembarco de los gestores andaluces que por entonces capitaneaba Braulio Medel.

Una vez ejecutada la fusión, Unicaja completará el análisis de los solapamientos, duplicidades y economías de escala derivadas del proceso. Si bien Lombardero afirmó en noviembre del año pasado que una vez concluido el ERE de mayo de 2016 ya no habría más repercusiones en el empleo y las oficinas, los documentos de la operación no son tan taxativos y señalan que «a esta fecha» no se ha «tomado ninguna decisión en relación con las posibles medidas de índole laboral que pudiera ser necesario adoptar para proceder a la integración de las plantillas como consecuencia de la fusión».

Tras las 850 bajas del último ERE, la plantilla de EspañaDuero la forman 2.732 personas y la red de sucursales de la entidad se sitúa en 470. Cuando en el año 2010 se fusionaron Caja España y Caja Duero, ambas sumaban 1.102 sucursales y una plantilla total de 5.549 empleados.

Canje de acciones

El Grupo Unicaja adquirió en marzo de 2014 la que estaba llamada a ser el músculo financiero de la comunidad y EspañaDuero quedó convertida en filial de la entidad andaluza, que a día de hoy figura como su principal accionista con el 76,68% de su capital social. «La fusión implicará la terminación fructífera del proceso de reestructuración y recapitalización de EspañaDuero», señala el informe de los administradores sobre el proyecto común.

La integración «permitirá al Grupo Unicaja mejorar en términos de eficiencia, valiéndose de la parte de las sinergias existentes hasta ahora inaprovechables debido a la subsistencia de dos estructuras separadas». «La fusión entre ambas entidades –añaden– no es sino la culminación natural del proceso paulatino de integración jurídica, operativa y tecnológica que se viene llevando a cabo desde la incorporación de EspañaDuero al Grupo Unicaja en 2014. La integración de las dos estructuras culminará con la unificación en un solo centro corporativo y una sola estructura de gestión; con la integración de estructuras intermedias; y ahora la integración total de los 'back offices', sistemas de información y operaciones que hasta ahora no había podido completarse. De este modo se consigue racionalizar la estructura de costes y optimizar los recursos del Grupo Unicaja».

La absorción se materializa tras el exitoso proceso de salida a Bolsa y captación de capital, de modo que esta fase final del proceso se realiza «con una solvencia de Unicaja Banco ampliamente reforzada y unas acciones líquidas a entregar a los accionistas de la sociedad absorbida». Entre los 1,10 euros a los que debutaba en Bolsa en junio del año pasado y los 1,48 a los que cerró el miércoles pasado media una revalorización de más del 34%. Algo que, por otra parte, no hace sino alentar los rumores de nuevas operaciones corporativas.

Unicaja que ha subido en Bolsa el 34% desde su estreno, está en todos los rumores de fusiones

Hace solo unas semanas, Crédit Suisse recomendaba a Unicaja que intente una fusión con Liberbank (resultado de la fusión de Cajastur, Caja de Extremadura, Caja Castilla-La Mancha y Caja Cantabria). Los analistas de Goldman Sachs también han animado las especulaciones sobre una nueva ola de fusiones en la banca española con un informe en el que sitúan a Unicaja y Sabadell como posibles objetivos de una oferta de compra.

De momento, los accionistas de EspañaDuero pasarán a convertirse en accionistas de Unicaja Banco donde, por su condición de entidad cotizada, su participación será plenamente líquida. Para los accionistas de Unicaja Banco la operación provocará «sinergias de integración», a las que se añaden «los 487 millones de euros en sinergias pendientes de realizar a 1 de enero de 2018».

Según informó la entidad a la CNMV, el tipo de canje de las acciones será una de Unicaja (de un euro de valor nominal) por cada cinco de EspañaDuero, de 0,25 euros de valor nominal. No se canjearán las acciones de EspañaDuero de las que Unicaja sea titular ni las que EspañaDuero mantenga en autocartera, que serán amortizadas. Al cierre de 2017, EspañaDuero mantenía 202,28 millones de acciones en autocartera (19,94% del capital) y Unicaja poseía directamente 777,14 millones de acciones, representativas del 76,63% del capital social de EspañaDuero e, indirectamente, 476.400, representativas del 0,047%, lo que supone que Unicaja es dueña de EspañaDuero al 76,68%.

De esta manera, el número de acciones de los actuales accionistas de EspañaDuero se eleva a 34,30 millones de acciones (representativas de, aproximadamente, el 3,38% de su capital social), por lo que el número máximo de acciones que Unicaja deberá entregar a los actuales accionistas de EspañaDuero (distintos de Unicaja y la propia EspañaDuero) es de 6,86 millones de acciones.

Fin de la reestructuración

En agosto del año pasado, Unicaja devolvió los 604 millones en ayudas percibidas en su día por su filial, instrumentadas mediante la suscripción por el FROB de las obligaciones convertibles contingentemente en acciones, emitidas en abril de 2013. En diciembre, el banco que preside Manuel Azuaga adquirió la totalidad de la participación que el FROB ostentaba en EspañaDuero; 127,48 millones de acciones, representativas del 12,5% del capital por un importe de 36,7 millones de euros.

Aunque todavía con pérdidas, EspañaDuero ha saneado su balance (traspasó activos 'tóxicos' al banco malo por valor de más de tres mil millones y créditos por casi cinco mil millones ) y ha culminado su reestructuración para adaptarse a los requerimientos del supervisor.

Al final, entre el «no se notará ningún cambio» de Lombardero y lo sustancial que supone que la dirección esté a 870 kilómetros de distancia, subyace lo más importante. Que lo que queda de lo que iba a ser la gran caja de Castilla y León será gestionado por quienes obraron con profesionalidad y supieron salir airosos de una debacle en la que los administradores leoneses y castellanos no dieron la talla.

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