El juez da la razón a El Corte Inglés tras expulsar a los Areces de su consejo en 2015

Transeúntes pasan por delante de uno de los centros que El Corte Inglés tiene en Madrid./Susana Vera (Reuters)
Transeúntes pasan por delante de uno de los centros que El Corte Inglés tiene en Madrid. / Susana Vera (Reuters)

El fallo considera que Ceslar Corporación -la sociedad de la saga familiar- contravino el deber de guardar secreto durante la operación con el inversor catarí

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El litigio entre parte de los propietarios de El Corte Inglés se ha saldado con la victoria de la compañía frente a los representantes de la familia Areces, después de que el juzgado Mercantil número 1 de Madrid haya desestimado la demanda de Ceslar –la sociedad con la que esa saga participa en un 9% del accionariado– para que se anulara el cese de su representante, Carlota Areces, en el consejo de administración del grupo en agosto de 2015.

La sentencia considera que esta corporación contravino el deber de secreto de las «informaciones, datos, informes o antecedentes a los que tuvo acceso su representante en el consejo», durante el proceso mediante el cual el inversor catarí Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani negociaba su entrada en el grupo, con un 10% del capital social.

El juez aclara que no se puede anular la expulsión de Carlota Areces por el hecho de que hubiera mostrado sus discrepancias por esta operación. Y le recuerda que ser accionista de El Corte Inglés no le hacía inmune a su salida del consejo, sino, al revés, que había una causa justa para su destitución por difundir información confidencial a terceros, ya fueran agentes financieros a los que se dirigió con misivas o medios de comunicación, si fuera el caso.

Desembarco catarí

Los hechos se remontan al verano de hace dos años, cuando El Corte Inglés fraguaba la operación con el jeque catarí. En el consejo que tuvo lugar el 10 de julio de 2015, la empresa daba cuenta de las condiciones del acuerdo de financiación al que había llegado con ese inversor extranjero. A partir de ahí, Ceslar se dirigió, entre otros, a Morgan Stanley, la firma asesora, para mostrar su postura opuesta a ese pacto. Ante estos hechos, El Corte Inglés le instó a explicar esa difusión de información sin obtener respuesta. Un mes después, la junta de accionistas de los grandes almacenes cesó a Ceslar del consejo de por mayoría. Y aprobó la entrada del inversor catarí en la firma.

A partir de ese momento, se puso en marcha una lucha en la que los Areces reclamaban la anulación de la destitución de su representante en el consejo, así como la de varios acuerdos que modificaban los estatutos de la compañía de distribución.

Tras aquella operación, la Fundación Ramón Areces mantiene un 37,9% del capital; IASA (en la que participan Dimas Gimeno, actual presidente, y las hijas del fallecido Isidoro Álvarez), un 22,18%; y Mancor (descendientes de César Rodríguez), un 7%.

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