Empresas de Castilla y León buscan proveedores alternativos a los catalanes

Santiago Aparicio, presidente de Cecale./ALBERTO MINGUEZA
Santiago Aparicio, presidente de Cecale. / ALBERTO MINGUEZA

Cecale llama a las compañías que dependen de suministros de Cataluña a tomar las mayores precauciones

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

La patronal de Castilla y León ha recomendado a todas las empresas de la comunidad cuya producción tiene algún tipo de dependencia de suministros llegados desde Cataluña que extremen las precauciones y adopten las medidas necesarias ante la eventualidad de que se den problemas en los abastecimientos. Según confirmó el presidente la de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León, Santiago Aparicio, la «inquietud» del empresariado de la región ante la «trágica» situación por la que atraviesa el país no solo es un hecho, sino que ya ha llevado a algunas compañías a ponerse en marcha para estar preparados ante cualquier contingencia.

Las alertas, así pues, han saltado también en la región ya que el desafío independentista de la Generalitat no resulta dañino solo para Cataluña y su tejido productivo, sino que terminará por perjudicar a toda España. El presiente de la Junta recordó también ayer la importancia que tiene la «estabilidad» para la economía y acusó a los responsables de la situación en Cataluña de «irresponsabilidad» y de poner el peligro la recuperación por no querer reconocer la realidad de que las empresas «no se deslocalizan por capricho, sino buscando la seguridad de sus trabajadores, proveedores y clientes».

«El problema puede llegar a ser grave para aquellas empresas que trabajan con proveedores de Cataluña –explicó el presidente de Cecale–, por lo que estamos llevando a cabo contactos con el fin de que tengan el máximo cuidado y estén preparados para posibles cortes en las entregas que pudieran afectar a su vez a sus ritmos de fabricación».

El dirigente de la patronal de la comunidad confirmó, por otra parte, que las empresas castellanas y leonesas cuya producción tiene un mayor nivel de relación o supeditación a envíos procedentes de compañías catalanas «ya están buscando posibles alternativas para tener las espaldas cubiertas y contar con mercancía asegurada».

El progresivo contagio de la inestabilidad social y política que vive Cataluña al ámbito empresarial se está limitando, de momento y sobre todo, a anuncios de traslados de sedes sociales de empresas desde aquella comunidad autónoma a otras de España. Pero Cataluña ya ha pasado por una jornada de huelga general y los problemas podrían trasladarse al ámbito laboral con paradas productivas o, incluso, deslocalizaciones que irían afectando a toda la cadena económica de la que forman parte.

Corralito financiero

Aparicio comentó que «hay verdadera alarma en la CEOE» y que cada vez es más patente que «todas aquellas empresas que tengan alguna delegación en Cataluña van a sufrir una bajada en su curva de ingresos». «Ojo, en un momento en el que todavía no hemos salido del todo de la crisis», advirtió el representante empresarial, para quien «es tremendo que haya una parte de la ciudadanía catalana que no se percate de lo que se les está viniendo encima y de cómo puede terminar todo esto en caso de que siguiera adelante». «Que irían hacia un corralito financiero es algo más que una posibilidad», señaló.

No obstante, expresó su confianza en la determinación del Gobierno por abortar la secesión y reconducir la situación. Eso sí, «pueden pasar años hasta que todo se enderece por completo», lamentó.

RecordóAparicio que la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya ha alertado de que el desafío independentista podría recortar el crecimiento del PIB de 2018 entre cuatro décimas y 1,2 puntos porcentuales, dependiendo de cuánto se prolongue la crisis y que el impacto oscilaría entre un mínimo de 4.400 millones si el problema se resuelve pronto o un máximo de 13.000 millones si la inestabilidad se prolonga y cronifica en el tiempo.

«Es tremendo que una parte de la ciudadanía catalana no se percate de cómo puede terminar todo esto», advierte Aparicio

Y añadió que todo esto tendría también un inevitable coste en el mercado laboral que podría llegar a suponer «un frenazo en la creación de empleo de hasta trescientos mil puestos de trabajo», así como «la destrucción de otros doscientos mil existentes». Una debacle que afectaría principalmente a Cataluña, pero que se dejaría sentir en toda España, advirtió.

Por otra parte, Santiago Aparicio no descarta que Castilla y León termine por ser elegida por alguna de las empresas catalanas que están optando por marcharse de aquel territorio como consecuencia de la deriva independentista. «En los casos de sectores que tienen raíces, intereses o complementariedad en uno y otro lugar, es muy posible», arguyó, y puso el ejemplo de Codorniú, que ha elegido La Rioja ya que además de cava en Cataluña produce vino en la comunidad riojana. «Empresas agroalimentarias y de automoción con delegaciones catalanas y en nuestra comunidad las hay –explicó– y estoy pensando en una del Burgo de Osma en concreto».

«Si la situación se prolongase y fuese a más, la fuga de empresas de Cataluña va a crecer no ya aritmética, sino geométricamente; puede producirse una verdadera espantada», añadió, si bien también deseó que «esta trágica situación termine por reconducirse».

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