«Tenemos muchos empresarios con edades avanzadas y hay que adaptarse al cambio sin demora»

Santiago Aparicio./ALBERTO MINGUEZA
Santiago Aparicio. / ALBERTO MINGUEZA

Santiago Aparicio, presidente de Cecale, cree que «es vital que haya industrias transformadoras junto a las plantaciones rurales»

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

En los cuatro años anteriores al estallido de la crisis económica (de 2004 a 2007) en Castilla y León se crearon diez mil empresas, de manera que la cifra pasó de cerca de 68.000 a casi 78.000. Después, en el siguiente sexenio, desaparecieron casi once mil. No quiere esto decir que fuesen las mismas, pero aun así, los datos invitan a la reflexión.

–¿Qué cree que es más importante, que nazcan muchas empresas o que las existentes crezcan y se robustezcan?

–Son cosas complementarias y es factible que ambas se produzcan a la vez. Crear empresas es positivo y más si las que vienen tienen el componente tecnológico que es ya imprescindible y que hace de una empresa nueva algo muy diferente de lo que antes era habitual, en todos los sentidos. De manera simultánea, las que ya existen y son productivas y saben por experiencia lo que es la competitividad deben ponerse las pilas. Espero que sean conscientes;el otro día, en Foro Burgos, el director de ‘Google for work’ fue muy claro respecto a la necesidad de digitalizarse. Preguntó al auditorio cuántos pensaban que su empresa seguiría viva en diez años y levantaron la mano dos personas.

–¿En qué momento de la recuperación diría el presidente de Cecale que nos encontramos desde el punto de vista empresarial?

–Todavía no hemos salido del todo de la crisis. Y hay muchas incógnitas, como el hecho de que muchos de los empresarios de Castilla y León tienen edades avanzadas. Hay que adaptarse a los cambios sin demora y hacerlo desde un enfoque integral, partiendo desde la formación de los más jóvenes porque no dejamos de oír eso de que ‘el 80%de las profesiones que habrá dentro de diez años, hoy no existen’.

–¿Qué sectores o qué actividades están mostrando más dinamismo y a cuáles les está costando más?

–Creo que el sector agrario, la agroindustria, es uno de los que mejor están funcionando. Es también uno de los que más futuro tienen;no olvidemos que todos necesitamos comer y no hay más que ver lo mucho que se están encareciendo las tierras de labor. Veo este sector muy potente y, a la vez, con grandes retos por abordar. El más importante es el de la transformación. En Soria, por ejemplo, estamos asistiendo a todo esto en primera persona:se están transformando terrenos de secano en regadío. Se están introduciendo cultivos nuevos, plantaciones que nunca habíamos tenido, para elaborar ensaladas, manzanas... Pero se cargan las hortalizas en camiones y se llevan a Aragón para que allí las laven, las pelen y las envasen listas para comer, que es lo que busca el consumidor actualmente. El valor añadido, que es lo que podría ayudarnos a fijar población, se va fuera. ¡A Holanda se van algunos productos y cuando vuelven cuestan siete en lugar de los tres que podían valer!

–Ese reto, que en el Consejo del Diálogo Social hablaron recientemente de abordar desde la ADERural, ¿quién debe liderarlo, los productores, Cecale, la Junta...?

–Debe ser un pacto entre todos. Incluidos los sindicatos y los sindicatos agrarios, que tienen que darse cuenta de que es algo vital. Donde están las plantaciones tienen que estar las industrias. Desde Cecale estamos dispuestos a hacer toda la labor pedagógica y de difusión que haga falta. Por otro lado, también querría destacar otros sectores muy importantes para la comunidad y que están comportándose muy bien, como es el caso de la automoción. Se avecina, está ya aquí, una revolución de magnitud mundial, con coches que no tienen nada que ver con lo que conocemos y creo que las empresas de Castilla y León no están perdiendo el tiempo. Si alguien sabe de robótica y de digitalización son ellas. Además, el sector de las TIC es también fundamental y debemos estar muy atentos. En este sentido me preocupa que, según parece, van a producirse enormes procesos de concentración, con el riesgo de aparición de monopolios con lo que ello supone de perjuicio para los consumidores.

–Para constituir una sociedad de nueva creación, ¿diría que hay financiación?

–La situación ha cambiado mucho. Para las empresas que van bien y para los proyectos que las entidades bancarias ven viables, innovadores y con recorrido hay crédito y diría que bastante. Para las que están en pérdidas, o aún tienen dificultades porque arrastran deudas, menos, claro está. Ypara unos sectores más que para otros. Creo que los servicios es el que está más parado, ya que la construcción residencial ya se está moviendo. Además, es un hecho que la financiación ya no es algo exclusivo de los bancos. Iberaval está realizando una gran labor y la Lanzadera Financiera de la Junta también está contribuyendo de manera importante a dinamizar el mercado. No todo lo que nos gustaría, pero bueno, digamos que va bien. Y hay otras opciones que antes no existían y ahora van encontrando su espacio, como el capital riesgo o el crowdfunding.

Fotos

Vídeos