«El despunte del trabajo temporal fue lo que nos dijo que comenzaba la crisis»

Micaela Núñez, momentos antes de la entrevista, en un hotel de Valladolid.
Micaela Núñez, momentos antes de la entrevista, en un hotel de Valladolid. / Gabriel Villamil

La directora de la zona noroeste de Grupo Eulen, Micaela Núñez, analiza las claves del sector servicios

Elisa Campillo
ELISA CAMPILLOVALLADOLID

Micaela Núñez Feijoo es desde el año 2016 directora de la zona noroeste de Grupo Eulen, ámbito en el que atiende a las delegaciones de la compañía en Galicia, Asturias y Castilla y León. Hermana del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, Micaela ha sido previamente directora provincial de Vigo y Pontevedra y delegada regional de Galicia de la empresa de gestión de servicios.

–Grupo Eulen ofrece servicios muy diversos. ¿Cuáles son ahora mismo los más demandados?

–Eulen nació teniendo una primera línea de negocio que fue la limpieza, pero se diversificó y ahora tiene siete líneas: limpieza, mantenimiento, seguridad, medio ambiente, servicios auxiliares, sociosanitarios y una división de trabajo temporal. Evidentemente las situaciones del mercado van cambiando con los años, pero ahora mismo nuestra parte de ‘todo facility’ es la más demandada, sin haber caído las demás.

–Con el tiempo, ¿se van demandando nuevos servicios?

–Sí, claro, se van demandando y nosotros nos vamos adaptando a las demandas de los clientes, pero la mayor parte de las veces lo que intentamos es adelantarnos a sus necesidades. Al tener tanta diversidad de servicios, de alguna manera unos nos van llevando a los otros.

–¿Cuáles son los servicios que se van a demandar en el futuro?

–Nuestro cajón más importante es la parte de ‘outsourcing’, que es un valor añadido para las empresas porque con él pasan de tener unos costes fijos a unos costes variables. Además, dada la situación de envejecimiento de la población, en la parte de servicios sociosanitarios también tenemos mucho por donde tirar.

–¿La demanda de estos servicios se ha potenciado en los años de la crisis al tener las empresas más complicado contratar?

–Se han potenciado unos y otros se han estancado. Se ha potenciado nuestra empresa de trabajo temporal, que no deja de ser un termómetro de la situación del mercado, y fue la que de alguna manera nos dijo que iba a empezar una crisis. Y despuntó porque los empresarios no querían tener un pasivo laboral engordando día a día.

–¿Cuáles son los sectores que más externalizan servicios?

–Realmente tocamos todos los sectores. Uno de los principales clientes es la administración pública, que pasa por todo: por el área sanitaria, de deportes, de cultura, de educación… La empresa privada también demanda todo tipo de servicios. Esta empresa es tan variada que es difícil encasillarla. Por ejemplo, ahora tenemos el primer contrato para el estudio de la huella de carbono en Galicia, algo en lo que nos estrenamos.

–Gestionar servicios de campos tan distintos será complicado...

–Hombre, tiene una dificultad, sin lugar a dudas. Pero en una empresa que tiene más de 55 años, algo ya vamos aprendiendo. Una empresa con un manejo de esta cantidad de mano de obra tiene una complejidad importante, pero yo creo que una vez metidos en la rueda ya nos parece como algo fácil de llevar.

«No somos una empresa de la comunidad, pero nuestros trabajadores son de Castilla y León»

–¿Por qué una empresa decide externalizar servicios en vez de contratar ellos mismos personal?

–Fundamentalmente hay dos motivos. Uno, que las empresas se deben dedicar a su actividad y para algunas manejar mano de obra intensiva no es su fuerte. Es mucho mejor que alguien que sabe a lo que se dedica pueda apoyarla en momentos puntuales. El otro, la variabilidad de los costes. Cuando tú no te estás cargando de un personal que puedes necesitarlo hoy y mañana no, estás eliminando un problema laboral importante. En el momento en que externalizas un servicio le das el nombre, el apellido y la cuantía.

–¿Cuál es la situación de Grupo Eulen en Castilla y León?

–En esta región tenemos 3.600 empleados y un volumen de facturación de 111 millones. La perspectiva de este año es un crecimiento del 8%, que con la que está cayendo lo debemos estar haciendo bien.

–Dentro de España, ¿la comunidad ocupa un puesto relevante o va en línea con las demás?

–Tiene un puesto relevante. Castilla y León está dentro de la zona noroeste unida a Galicia y Asturias, y es la segunda zona con mayor volumen de facturación de España.

–¿Cuáles son los retos que se plantea Eulen en Castilla y León?

–Crecer, seguir avanzando, seguir aumentando nuestra cartera de clientes, poder repercutir y revertir un servicio a la sociedad y, como cualquier empresa, seguir posicionada. El crecimiento nos lleva a poder mantener la plantilla. Siempre nos dicen que no somos una empresa de la comunidad. Ya sé que no somos una empresa de la comunidad, pero nuestra actividad la desarrollamos aquí y el trabajo lo damos aquí. Da igual dónde esté la sede social, nuestros empleados son de Castilla y León.

–El 3% de la plantilla son personas con discapacidad. ¿Por qué es importante esta apuesta?

–Una de las frases que nos grabó a fuego nuestro presidente, David Álvarez, era que una empresa debe devolverle a la sociedad lo que la sociedad le da. Es un tema cultural del Grupo Eulen que de alguna manera tenemos que aportar nuestro granito de arena, y uno de ellos es poder tener en la plantilla un porcentaje de personas con discapacidad.

Internacionalización

–Están presentes en muchos países fuera de España. ¿Qué retos se plantean en el exterior?

–Nuestro último reto fue la entrada en Estados Unidos, algo que conseguimos en 2008 y que seguimos desarrollando, porque es un mercado que nos puede llevar toda la vida desarrollar. Y hace un mes hemos empezado a trabajar en Catar, un mercado que nada tiene que ver con los otros donde estamos posicionados. Yo creo que ha sido una pica en Flandes importantísima, porque una cosa es que en Catar se posicionen constructoras, pero para una empresa de servicios la dificultad es bastante mayor, porque lo que nosotros llevamos es mano de obra, son personas. No nos vamos a La Meca hacer el AVE, nos llevamos a gente para trabajar.

«Todo es externalizable, todo lo que te pida un cliente se puede externalizar, todo»

–Y hay que adaptarse al mercado...

–Hay que adaptarse a su mercado, adaptarse a su cultura y conseguir mano de obra, que es la parte más complicada, porque estamos hablando de zonas donde el paro es un término que no contemplan. La mano de obra no está allí, la tenemos que llevar de otros países, fundamentalmente de Pakistán y Nepal. Y a estas personas las tenemos que adaptar.

–Es un continuo aprendizaje...

–Hay una evolución constante y en el día a día nos parece normal, pero cuando lo hablamos vemos que hacemos de todo. Vigilamos barcos para protegerlos de los piratas. Utilizamos drones para temas de medio ambiente. Tenemos servicios de punto de encuentro para padres separados que necesitan ver a sus hijos en presencia de alguien. Hemos montado Las Edades del Hombre. El año pasado hicimos en Cuenca una exposición para la que vendimos todo el ‘pack’: el diseño, el montaje, la seguridad, la limpieza, las entradas, la comunicación... Presentamos el proyecto entero. Lo importante es llegar a proponer que somos capaces de hacer eso y después desarrollarlo. Necesitaríamos un día entero para hablar de todo, es cuanto menos muy interesante. Todo es externalizable, todo lo que te pida un cliente se puede externalizar, todo. Así que tenemos todo por delante. Los retos son todos.

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