Pilar del Olmo insta a los empresarios a seguir la FP dual para acercarse a la industria 4.0

Pilar del Olmo, junto al director general de Industrias Maxi, Ángel García, durante la visita a sus instalaciones.
Pilar del Olmo, junto al director general de Industrias Maxi, Ángel García, durante la visita a sus instalaciones. / NACHO GALLEGO-EFE
  • La consejera de Economía sitúa a la vallisoletana Industrias Maxi como modelo de empresa que apuesta por la formación de sus trabajadores

La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, ha situado a la vallisoletana Industrias Maxi como ejemplo de una empresa de Castilla y León que apuesta por la formación de los trabajadores, una faceta «a la que dedica muchas horas», según ha significado, junto a la innovación y a la adaptación a la denominada industria 4.0.

Del Olmo, que ha visitado este viernes la ampliación de la fábrica de Industrias Maxi en el Polígono de San Cristóbal de Valladolid, ha destacado el crecimiento experimentado por esta empresa en sus casi 50 años de historia y ha significado su «política de personal responsable» por esa apuesta por la formación y por la generación de empleos cualificados y de calidad.

Tras recordar que Industrias Maxi participa en el programa de FP Dual puesto en marcha por la Junta de Castilla y León para acercar la formación a los centros de producción, la consejera ha hecho un llamamiento a los empresarios para seguir este ejemplo para reforzar este tipo de formación que se ajusta a las necesidades reales de las empresas.

Según sus datos, en Castilla y León se necesita formación de directivos y de personal técnico por lo que ha insistido en la necesidad de reforzar este tipo de enseñanza práctica y adaptada a las demandas de las empresas.

Por su parte, el director general de Industrias Maxi, Ángel García, ha situado los planes de futuro de la empresa en la necesidad de reforzar la faceta de la industria 4.0 por ser la vía que demanda el mercado, informa Europa Press.

«Hay que saber leer por dónde viene el futuro y poder aplicarlo», ha reconocido García, que ha explicado que los 600.000 euros de inversión previstos para este año –algo más respecto a la media de 500.000 euros de otros años– se centrarán en esa industria 4.0 para dotar a la empresa de medios de robótica colaborativa y de sistemas de gestión «muy avanzados» de inteligencia artificial.

Necesidad de diversificar

«Lo suyo es diversificar», ha recomendado el directivo, que ha explicado que Industrias Maxi tiene un amplio abanico de clientes de sectores de la automoción, la aeronáutica, las energías renovables, el ferrocarril y los bienes de equipo para los que diseña proyectos y maquinaria, automatización y útiles a medida.

Industrias Maxi nació en 1969 en un taller de Valladolid como empresa dedicada al mecanizado de piezas metálicas para evolucionar a lo largo de estos años hasta convertirse en una «empresa de referencia» en la prestación de soluciones integrales en el sector de la industria, desde la ingeniería hasta la puesta en marcha y el servicio post-venta.

Tras quedarse pequeñas las instalaciones de Valladolid, la empresa ha ampliado la fábrica en 1.200 metros cuadrados, lo que ha dado «un respiro», ya que la carga de trabajo no permitía simultanear algunos proyectos. «Ya estamos otra vez llenos, tenemos que pensar en el siguiente paso», ha reconocido el directivo que ha significado la «facturación récord» de 2016 con 16,5 millones de euros.

En este sentido, García ha recordado el necesario apoyo de la Administración regional para las inversiones de este tipo de empresas ya que, sin su ayuda, «el motor se va parando y la velocidad se va parando cuando la que pide el mercado es esta o más».

Preguntado por su visión sobre la economía española, el director general de Industrias Maxi ha constatado un «impulso» y una «fuerte demanda de los clientes tras la pesadilla» que se vivió en años como 2008. Dicho esto, ha reconocido que no se pueden lanzar campanas al vuelo porque la evolución al alza de la economía se tiene que consolidar si bien ha insistido en que por lo menos se ha conseguido coger «un poco de aire».

García ha constatado una mejor evolución en el sector de la automoción, que representa en estos momentos al 48% de sus clientes, frente a un «parón» del sector de la aeronáutica, que aglutina al 21 por ciento de su cartera, y donde se mantiene una constante entrada de trabajos aunque no entren proyectos nuevos.