Los sindicatos exigen a Ibercaja la retirada de un ERE «injustificado»

  • Según sus cálculos, el impacto del expediente de regulación de empleo en Castilla y León se estima en el cierre de 16 oficinas y la amortización de 100 puestos de trabajo

La representación sindical de Ibercaja Banco en Castilla y León, compuesta por UGT, APECA-CSICA y CC OO, ha exigido a la dirección de la entidad la retirada de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) «injustificado», y ha mostrado su «disposición a negociar cualquier otra alternativa posible».

Señala el comunicado emitido por los representantes sindicales que a principios del año 2009 las entidades que hoy constituyen Ibercaja Banco (Caja Círculo, Ibercaja, Caja Badajoz y Caja Inmaculada) contaban en la Castilla y León con un total de 796 empleados y 175 oficinas. Hasta octubre de 2014, fecha de integración de las entidades, la plantilla se redujo hasta las 497 personas y las 111 oficinas. En la actualidad, la plantilla en Castilla y León está compuesta por 419 trabajadores y 96 oficinas.

El pasado 16 de marzo, Ibercaja Banco presentó un ERE en el que planteaba el cierre de 160 oficinas y la amortización de 686 puestos de trabajo en todo el país. Según los cálculos de los sindicatos, el impacto de este ERE en Castilla y León podría estimarse en el cierre de 16 oficinas y la amortización de 100 puestos de trabajo, hasta un total de 80 oficinas y 319 empleados..

«Consideramos que el ERE no se justifica por las causas económicas, productivas ni organizativas que esgrime la empresa», explican desde la representación sindical, que califica el ERE de «injustificado, más si cabe en un territorio como Castilla y León, en el que la prolongación de jornada es una realidad habitual para sus trabajadores, y en el que afloran constantemente problemas de salud generados por la presión a la que son sometidos».

Señala el comunicado que en el mes de septiembre el consejero delegado de Ibercaja Banco, Víctor Iglesias, presentó un plan de expansión y consideró concluida la etapa de ajustes tras el cierre de las últimas oficinas hasta la fecha. «El consejero delegado, o bien nos engañó o bien, lo que es más grave, es incapaz de gestionar la empresa. En cualquier caso ha perdido toda la confianza que teníamos en él, y no podemos sino solicitarle que deje su puesto», afirma.

El comunicado finaliza pidiendo a los representantes políticos y a la sociedad en general «su apoyo para evitar la desgracia que se cierne sobre prácticamente un centenar de familias», y anunciando que los sindicatos iniciarán un proceso de movilizaciones encaminadas a impedir la culminación del ERE propuesto.