José Vicente de los Mozos en las instalaciones de Nissan Ávila, el 16 de febrero pasado.
José Vicente de los Mozos en las instalaciones de Nissan Ávila, el 16 de febrero pasado. / RAÚL HERNÁNDEZ

De los Mozos ya conoce el futuro de Nissan Ávila

  • El nombrado vicepresidente ejecutivo y máximo representante de la alianza Nissan Renault en España y el vicepresidente de las Operaciones Industriales de Nissan en España, Alan Johnson, explicarán la solución prevista para la fábrica en rueda de prensa

El vicepresidente ejecutivo José Vicente de los Mozos, como máximo responsable de la Alianza Renault-Nissan en España, y el vicepresidente de las Operaciones Industriales de Nissan en España, Alan Johnson, participarán este jueves 20 de abril en una rueda de prensa para informar sobre la situación de la fábrica de Nissan en Ávila. En el transcurso de este encuentro con la prensa se dará a conocer cuál es la solución definitiva prevista para esta instalación, en la que a comienzos de este año se decidió que no se continuaría con la fabricación del camión previsto para sustituir al que se construye en la capital abulense desde hace años.

Encargado directamente por el presidente de la Alianza, Carlos Ghosn, de la resolución de la crisis de la planta abulense, el vallisoletano José Vicente de los Mozos, quien ocupa además el cargo de director mundial de Fabricación y de Logística de Grupo Renault y miembro del comité ejecutivo de esta multinacional, anunció el 17 de febrero pasado que en unos meses tendría una solución para esta factoría, que cuenta con 498 empleados. Abril es el primer mes del calendario fiscal y financiero japonés, por el que se rigen estas instalaciones situadas en la ciudad de Ávila.

El líder de la Alianza Nissan-Renault para España, el vallisoletano José Vicente de los Mozos, trajo aquel día algunos rayos de esperanza para la continuidad de la fábrica de camiones de Nissan en Ávila, pero señaló a los trabajadores dos alternativas posibles en aquel momento: que la planta se reconvierta en una fábrica de recambios para los vehículos de la Alianza en Europa, o que cierre. Lo más viable.

De los Mozos, a quien el presidente mundial de la Alianza ordenó resolver la crisis de la fábrica de camiones de pequeño tamaño de Nissan en Ávila mantuvo varios encuentros, el primero con la plantilla de la fábrica abulense, donde acudió acompañado de la cúpula directiva de Nissan Motor en Europa encabezada por Paul Wilcox; el vicepresidente de Producción, Colling Lauther, y el vicepresidente de Operaciones Industriales de Nissan Motor España, Alan Johnson. De lo Mozos anunció a la plantilla de la fábrica a la que hace menos de un mes se le informó de que perdía casi la mitad de la carga de trabajo con la que contaba el año pasado que Nissan elabora en la actualidad «un amplio estudio sobre el futuro a largo plazo de la planta», indicó la compañía de origen japonés al término de la reunión de la dirección con los trabajadores. El estudio lo coordina «el vicepresidente ejecutivo José Vicente de los Mozos, tras un claro mandato de la Alianza», precisó un comunicado de Nissan.

Prolongación de la actividad

El estudio resaltaba que el fin de la producción del camión NT400 Cabstar está planificado para el año fiscal 2019, que en Japón termina en marzo de 2020. Este es el único camión que se produce ahora tras abandonarse, a menos de dos años de su inicio, la fabricación del NT500 que debía sustituirlo. Ante esta perspectiva, la Alianza está considerando todas las opciones posibles para la planta de Ávila y para sus empleados, apuntó la compañía. Una de las opciones, según la empresa, es la de extender la producción del NT400 más allá de 2019, «año en que la nueva legislación europea sobre emisiones entrará en vigor. Por tanto, el análisis de la viabilidad técnica de introducir un nuevo motor formará parte del estudio», indican desde la multinacional, participada en el 44% por Renault y que desde mediados de este año es además la propietaria de otra compañía automovilística japonesa: Mitsubishi.

«Otra opción es que Ávila tenga un papel alternativo dentro de la Alianza, por ejemplo como centro de producción de recambios», indicaba la nota presentada en febrero que apuntaba, por si acaso que «es necesario considerar también la posibilidad de que no se encuentre una opción viable para la planta de Ávila», lo que abocaría a esta factoría al cierre.