El Norte de Castilla

Valladolid y Palencia ya lideran la producción de Renault en Europa

Valladolid y Palencia ya lideran la producción de Renault en Europa
  • Los cuatro turnos de trabajo impulsan a la factoría palentina hacia un récord histórico de unidades

Al límite, y al máximo. Las dos plantas de fabricación de automóviles del Grupo Renault en España, situadas ambas en Castilla y León, una en Valladolid y la otra en Villamuriel de Cerrato (Palencia) se convertirán este año en las líderes de producción en Europa. Solamente otras dos instalaciones, pero en la región del mundo que la multinacional gestiona desde su división Eurasia, las de Pitesti, en Rumanía, y la de Bursa (Turquía) tienen capacidades productivas similares a las plantas castellanas y leonesas. Valladolid prevé cerrar el año con una producción similar a la de 2015, en torno a los 250.000 vehículos construidos de los dos diferentes que se ensamblan en estas instalaciones vallisoletanas: el pequeño todoterreno Captur y el biplaza eléctrico Twizy.

En Palencia por su parte, las cifras apuntan a un nuevo hito histórico con la planta en su punto más alto de producción, por encima o muy cercana a las 300.000 unidades entre sus dos vehículos: el popular Mégane, que se encuentra en su cuarta versión y el todoterreno Kadjar, la primera y exitosa incursión de la marca del rombo en el mercado de los ‘crossover’, esos coches mixtos que tanto sirven para la ciudad, como para la carretera y, si se desea, también para los caminos más difíciles y sin asfalto.

El resultado es el de marcas máximas de actividad fabril, eso sí, con el rictus serio de las organizaciones sindicales que representan a los trabajadores ante el cariz de algunos de los crecimientos.

Las dos plantas de ensamblaje y la factoría de motores que Renault también tiene en Castilla y León se han convertido, gracias a la demanda de los productos que fabrican, en las más exitosas en este momento para el grupo automovilístico de las 19 plantas de fabricación que posee en la denominada región Europa, el área central de ventas y también de actividad de esta compañía que preside en España el vallisoletano José Vicente de los Mozos.

Las fábricas trabajan en la actualidad casi al límite de su capacidad, sobre todo en el caso de la planta palentina, donde además de tres turnos diarios que cubren de lunes a viernes las 24 horas del día se trabaja también desde septiembre pasado con un cuarto turno que cubre doce horas de actividad los sábados, domingos y días festivos. De manera que en Palencia no se ha parado por la fiesta nacional del 12 de octubre, ni tampoco se apagarán las máquinas el 1 de noviembre, festividad de Todos los Santos y donde el nuevo equipo volverá a tener otro día de su calendario laboral, formado por sábados, domingos y festivos.

Domingos y festivos

La puesta en marcha de este turno catapulta la fabricación y acelera la cadencia de producción de automóviles en las instalaciones palentina desde una media de 1.200 coches diarios, por tanto de en torno a 6.000 vehículos por semana hasta las 8.000 unidades, ahora cada siete días. Así, si hasta agosto, por tanto en los primeros ocho meses del año salieron de esta cadena un total de 215.000 vehículos, es presumible que en el cuatrimestre restante hasta final de año la cifra se acerque a los cien mil, lo que llevaría a la planta de Villamuriel de Cerrato a una cantidad por encima de las 300.000 unidades, un volumen nunca conseguido hasta ahora y el más alto de Europa de las fábricas de esta firma automovilística.

De la marcha de Palencia da muestra el hecho de que en agosto de este año, a un tercio del final de 2016, los números superaban las 210.293 unidades contabilizadas en el ejercicio anterior, el primero de Kadjar. Y eso que la palentina es una fábrica con un máximo histórico elevado, fijado en 2004, cuando llegó a 288.751 unidades fabricadas de las distintas gamas del entonces modelo de mayor demanda en el mercado, Mégane II.

La atención a la demanda en el mercado ha provocado un incremento de la plantilla que en cuatro años se ha duplicado en el caso de la planta palentina y que es ahora un tercio mayor en el conjunto de las cuatro instalaciones fabriles de Grupo Renault en España. Si bien lo cierto es que las cifras apenas han variado tanto en la fábrica de cajas de velocidades, situada en Sevilla, como en la planta de Motores vallisoletana. Los incrementos se concentran sobre todo en Palencia, que pasa de 2.161 trabajadores en marzo de 2012, quizá en el momento más bajo, a 5.015 personas el 31 de agosto último, según los datos facilitados por Renault España. En Valladolid el incremento también es considerable, ya que de 2.413 empleados en 2012 cambia ahora a 3.750 trabajadores, un tercio más. Este aumento es consecuencia de la aplicación del Plan Industrial 2013-2016 de Renault aprobado por la compañía tras el acuerdo negociado con los sindicatos para ampliar la flexibilidad laboral que ha hecho posible la puesta en marcha del denominado ‘turno antiestrés’ en el que los trabajadores pasan por dos jornadas de mañana, dos de tarde y dos de noche para acceder después al descanso.

Los sindicatos mayoritarios, en este caso Unión General de Trabajadores, Comisiones Obreras y Sindicato de Profesionales y Cuadros asumieron también que las tablas salariales para los trabajadores de nueva incorporación fueran inferiores y que solo con el paso de los años se equiparen.

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