El juez adjudica a la puja mexicana la propiedad de Metales Extruidos

  • Extrusiones Metálicas SCV ha sido elegida con una oferta de compra de 12.960.000 euros y el compromiso de recuperar, como mínimo por un año, 150 empleos

La mercantil mexicana Extrusiones Metálicas SCV ha sido elegida como adjudicataria de Metales Extruidos, factoría en liquidación desde el año 2013 y ubicada en el polígono industrial Jalón de Valladolid. La oferta de compra en la subasta ha alcanzado un importe importe de 12.960.000 euros y el compromiso de recuperar, como mínimo por un año, 150 empleos de los más de 300 que llegó a tener esta industria vallisoletana creada en los años sesenta del siglo pasado.

La noticia fue dada a conocer a los extrabajadores, que, en un número superior al medio centenar, se han concentrado ante las puertas del Juzgado de lo Mercantil, en la calle Salmerón, donde la subasta de Metales Extruidos ha puesto así fin al proceso concursal en el que estaba inmersa la factoría vallisoletana, que pasa de este modo a manos de Extrusiones Metálicas SCV, cuya oferta se ha impuesto sobre la planteada por el fondo de inversión Gryphus Partners, que había puesto sobre la mesa 12.070.000 euros y la creación de 200 empleos.

Próximos plazos

La noticia ha sido acogida con satisfacción por Luis Fernández Cañas, de Comisiones Obreras a pesar de que «en la elección final ha prevalecido la oferta económica sobre la promesa de creación de empleo». En cualquier caso, Fernández Cañas, en declaraciones a Europa Press, ha recordado que la adjudicataria de las instalaciones cuenta ahora con un mes de plazo para cumplir lo convenido, puesto que en caso contrario pasaría a Gryphus Partner.

«Calculo que si las cosas siguen su curso la actividad podría iniciarse en unos tres meses, no antes, ya que es preciso poner a punto la maquinaria y hacer algunas reparaciones puesto que lleva más de un año parada», ha explicado el extrabajador, quien apunta que los 150 empleos comprometidos por la mercantil mexicana deberán salir de la bolsa de 250 trabajadores pactada en su día con motivo del expediente extintivo que en agosto de 2013 afectó a la totalidad de la plantilla. Fernández Cañas ha recordado que por cada promesa de empleo incumplida la nueva adjudicataria tendrá una penalización de 10.000 euros.

La mejor opción

La adjudicación de las instalaciones a Extrusiones Metálicas SCV era precisamente, en opinión de antiguos técnicos de Metales Extruidos, miembros de la sección sindical de Confederación de Cuadros y Profesionales (CCP), la mejor de las opciones al corresponder a un grupo industrial con una larga trayectoria en el sector, con más de 30 años de experiencia y que había sabido realizar una cuantificación real del arranque previsto y la asunción de los costes que ello conllevaría.

La segunda oferta, representada por el fondo de inversión con sede en suiza Gryphus Partners les planteaba incertidumbre al contar con «recorrido desconocido en el mercado y con un plan de negocio basado en una apuesta comercial hipotética e incluso imaginaria», ya que, según advertían los extécnicos de Metales Extruidos , se presenta «con una carencia de estructura comercial y con unas intenciones falsas de creación de empleo, dado que en el mejor de los casos la factoría de Jalón podría albergar hasta 190 puestos, claro está que en condiciones del 90% de actividad y un mercado propicio para el desarrollo de la actividad: actualmente es una utopía».

Así pues, desde CCP se abogaba por la primera opción, «que, aparte de representar un proyecto industrial, hace un análisis real de la situación laboral del país. También hay que dejar muy claro que ambas propuestas se comprometen a un año de actividad, pero ésta es una condición requerida por el juez en caso de apertura de la actividad».