El diésel pierde tirón, también en Castilla y León

Un dispositivo mide los niveles de emisiones contaminantes de un motor diésel en un taller. / PATRICK PLEUL-EFE

Las ventas de coches de gasóil siguen siendo mayoría, pero han caído el 15% este año frente a la subida del 24% de los de gasolina

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

El reinado del diésel toca a su fin pero el que tuvo, retiene y todavía manda en las ventas. Los españoles han preferido los coches de gasóleo de manera creciente a lo largo de la última década y los castellanos y leoneses, un poquito más. Ahora que una conjunción de factores ha dejado tocado a este carburante -el escándalo de las emisiones, el anuncio de limitaciones de circulación en las ciudades, además de la irrupción de eléctricos e híbridos en el mercado- las ventas de automóviles con motores diésel ya no igualan los registros recientes. En lo que va de 2017 y en la comunidad autónoma, donde todavía son más mayoritarias que en el conjunto de España, el retroceso se acelera.

El 50,6% de los castellanos y leoneses que han comprado un coche este año han preferido que sea diésel, según datos de la consultora MSI para la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto). En el conjunto de España han sido el 49,37% de los compradores los que han optado por los motores de gasóleo,

Pese a seguir siendo mayoritario a la hora de adquirir un vehículo, las ventas de coches propulsados con combustible diésel se resienten. Así, entre enero y agosto, las matriculaciones han caído el 15,5% respecto al mismo periodo del año pasado, con 12.216 unidades matriculadas. El retroceso en el país ha sido de menos de la mitad, en concreto el 7%.

Por el contrario, los turismos de gasolina disparan sus ventas un llamativo 24,4% en lo que va de ejercicio y ganan terreno entre los conductores de la región, al suponer ya el 44% de todas las matriculaciones efectuadas en los primeros ocho meses de 2017. La media nacional arroja un incremento de la gasolina del 21,3% y una cuota de mercado del 45,8%.

que se igualan a los matriculados

Apenas noventa coches, en un universo de más de treinta y cinco mil, separaron las ‘muertes’ de los ‘nacimientos’ en el parque automovilístico castellano y leonés. Según las cifras definitivas de la patronal de fabricantes, Anfac, el año pasado se matricularon en la comunidad autónoma 35.093 automóviles (turismos y todoterrenos). En el otro lado del espectro, 35.004 turismos fueron dados de baja por sus propietarios en Castilla y León, según el informe de la Dirección General de Tráfico (DGT). Las ventas crecieron el 11% (desde las 31.613 del ejercicio anterior), mientras que las retiradas de circulación menguaron el 13% (desde las 40.353 registradas en 2015).

La conclusión es que el parque automovilístico regional, que aumentó el 1,5% hasta situarse en 1.265.981 automóviles en 2016, según la DGT, además de crecer envejece. En el ‘movimiento natural de la población’ de cuatro ruedas hay que tomar en consideración las transferencias de vehículos usados, que este año marchan bastante mejor que las de nuevos. Han subido en Castilla y León el 12% en los ocho primeros meses de 2017, hasta las 69.429 unidades, según Faconauto. Los registros de agosto confirman el envejecimiento progresivo de los coches transferidos, cuya edad media cerrará este año en 11,2 años.

Mientras, las ventas de coches movidos con combustibles alternativos, si bien son todavía muy minoritarias, han dejado de ser anecdóticas y obtienen cada vez mayores márgenes de crecimiento. Los eléctricos puros se han vendido el 15% más en la región durante este año y solo contabilizan 23 matriculaciones, pero los registros logrados por los híbridos son ya para tener en cuenta. Con un incremento en las matriculaciones del 89,2% hasta agosto, suponen ya el 5,2% del mercado castellano y leonés (cerca de un punto sobre la media del país), con 1.258 unidades.

«Estos datos muestran que el diésel tiene todavía recorrido en nuestro mercado, que tradicionalmente ha sido comprador de este combustible -apunta Raúl Morales, director de comunicación de Faconauto-. Ahora bien, esta tendencia está cambiando, en gran medida porque el precio de la gasolina se está equiparando al del diésel y también porque su imagen ha sufrido duros golpes, algunos de ellos injustos».

En este sentido, Morales enfatiza que «los fabricantes siguen innovando e invirtiendo para que los motores diésel sean todavía más eficientes y respetuosos con el medioambiente». Sin embargo, admite que «el futuro pasa por las motorizaciones menos contaminantes, para que finalmente acaben predominando aquellas tecnologías que permitan muy bajas o incluso cero emisiones».

Precios y restricciones

El ‘diéselgate’ (el falseamiento de las emisiones contaminantes en las pruebas de laboratorio) en el que se vio envuelto Volkswagen no es más que una de las varias palancas que reman en favor de la gasolina en los últimos tiempos. No es baladí el hecho de que el precio del gasóleo se haya acercado bastante a los niveles de la gasolina. Esta semana, el litro de sin plomo 95 se vende en España a una media de 1,214 euros, frente a los 1,127 del gasóil. En el año 2011 llegó incluso a ponerse por encima durante unas semanas.

Hace unos días, el Ayuntamiento de Madrid anunció que el año que viene vetará el acceso al centro de la capital de los vehículos de gasolina matriculados antes de 2000 y los diésel previos a 2006 para combatir la contaminación. París prohibirá circular a todos los diésel en 2020 y Londres hace años que cobra diez libras a los coches de gasóil que circulan por lo que llama ‘zona de congestión’.

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