Los beneficiarios de prestaciones por desempleo caen en Castilla y León 16 veces más que el paro

Una de las oficinas del Servicio de Empleo de Castilla y León en la capital salamantina./Manuel Laya Sánchez
Una de las oficinas del Servicio de Empleo de Castilla y León en la capital salamantina. / Manuel Laya Sánchez

El enquistamiento del paro de larga duración y los trabajos precarios dejan sin ingresos a más de la mitad de los inscritos en el SEPE

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

El número de perceptores de prestaciones por desempleo se situó al cierre del año pasado en Castilla y León en 74.000 personas, lo que supone un descenso de 7.300 con respecto al ejercicio anterior (del 9% en términos relativos) y lo que también significa que hay otros 91.700 parados que no cobran ni la prestación contributiva, ni el subsidio o alguna de las ayudas asistenciales existentes. Así que mientras en la comunidad autónoma esta situación afecta al 55,3% del total de desempleados, en España este porcentaje es del 46,9%. Si nos fijamos en la tasa de cobertura (parados con ingresos sobre el total de quienes han trabajado lo suficiente como para haber tenido alguna prestación), entonces la tasa regional es del 49,7%, el quinto peor resultado tras el País Vasco (42,4%), Asturias, Navarra y Madrid.

En la presentación de un estudio sobre el Mercado Laboral de Castilla y León en 2017 y sus perspectivas de futuro, elaborado por la Secretaría de Empleo y Formación de CC OO, sus responsables han llamado la atención acerca de que «la cobertura de las personas sin trabajo cae empujada por el elevado número de personas paradas de larga duración que agotan la prestación; por la precariedad extrema de los nuevos empleos, que no alcanzan periodos de cotización suficientes para generar prestaciones; y por los recortes aplicados por el Gobierno en 2012, que en vez de adaptar el sistema de protección a la realidad laboral, lo debilitaron todavía más».

Para Comisiones, los beneficiarios «no caen porque haya menos personas en desempleo, como afirma el Gobierno, sino porque se expulsa cada vez a más personas del sistema de protección». Para explicarlo, Saturnino Fernández ha detallado que en 2009 el número de desempleados de Castilla y León era de 168.500 registrados y en 2017 fue muy similar (165.700) y, sin embargo, el número de personas con prestaciones ha pasado de 101.800 a 74.000.

En ocho años, el paro registrado ha bajado el 1,7% en la región y el número de perceptores de prestaciones ha caído el 27,3% (es decir, 16 veces más), abundó el secretario regional de Empleo, Política Institucional y Diálogo Social de CC OO, para quien es necesario «reformar el sistema de prestaciones por desempleo para hacer que llegue a todas las personas sin empleo y que ofrezca unas garantías; de manera prioritaria para los trabajadores mayores, que se ven en muchas ocasiones expulsados del mercado de trabajo sin posibilidad de alcanzar una pensión digna».

El desempleo registrado cae el 1,7% desde 2009, mientras los beneficiarios han disminuido el 27,3%

Para el sindicato se debe reformar el actual Plan Prepara, así como el programa PAE, e «instalar estas ayudas mejoradas y refundidas en el sistema de protección al desempleo, así como poner en marcha la prestación universal de ingresos mínimos que CC OO llevó al Congreso».

Todas las categorías de prestaciones se redujeron en Castilla y León el año pasado: los beneficiarios de subsidios son los que más bajaron, el 12,5% menos (en el conjunto de España fue el 10,3%), a continuación los beneficiarios de la Renta Activa de Inserción (RAI) con el 11,4% menos (11,6% en España) y las prestaciones contributivas con un 6% menos (4,9%).

No obstante, en 2015 se puso en marcha el Programa extraordinario de Activación para el Empleo (PAE), que consistía en una ayuda económica equivalente al 80% del IPREM para parados de larga duración que hubieran agotado todo tipo de prestaciones o ayudas económicas, y que acaba en el actual mes de abril. Los datos del año pasado son de 1.035 beneficiarios en Castilla y León y de 34.018 en el conjunto del Estado, lo que supone aumentos del 57% y 45% respectivamente.

Por provincias

Detalla el informe de Comisiones que todas las provincias registraron descensos del número de perceptores de prestaciones por desempleo «y además a tasas muy significativas», en especial Burgos (13,9%), Soria (10,5%) y León (10%).

En 2009, el Ministerio de Trabajo incorporó a la información estadística un nuevo cálculo de la tasa de cobertura por desempleo, dividiendo el número el número total de beneficiarios de prestaciones entre la suma del paro registrado con experiencia laboral (descontado el colectivo sin empleo anterior) más los beneficiarios del Régimen Especial Agrario. Antes, el cálculo se realizaba dividiendo el número de beneficiarios de prestaciones entre el paro registrado total.

En Castilla y León, en 2017, la tasa de cobertura aumentó de forma leve, 0,4 puntos porcentuales, tres veces menos que en España, de 1,2 puntos. De este modo el año pasado la tasa de cobertura que se registra es del 49,7% en Castilla y León y del 56,2% en España. La mayor subida de la tasa de cobertura en el conjunto del país que en la región ha provocado que la distancia entre ambas haya aumentado hasta los 6,5 puntos porcentuales.

Por provincias, todas salvo Burgos y León registran mayores tasas de cobertura que el ejercicio anterior. La que menos tiene es Valladolid con el 46,1% y la que más, Soria con el 58,8%.

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