BBVA ve un marco de crecimiento sin apenas incertidumbre y apuesta por la renta variable

Rafael Domenech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research./Alberto Mingueza
Rafael Domenech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research. / Alberto Mingueza

Rafael Domenech afirma que «los riesgos globales se diluyen» en un acto con más de 200 inversores

EL NORTEValladolid

La economía global afianza su ritmo de crecimiento y se ha producido una revisión al alza de la mayoría de previsiones, incluidas las de áreas como EE UU, Europa y China. A la vez, la incertidumbre y los riesgos tanto domésticos como globales se diluyen. Con un escenario así de estable y un panorama tan despejado, las mejores oportunidades de inversión están, a día de hoy, en la renta variable. El estado de la inflación favorece la vuelta a la normalidad monetaria y la previsión de incrementos en los beneficios empresariales son importantes, tanto en EE UU como en la UE.

Dos centenares de inversores y clientes de BBVA Banca Privada asistieron a un encuentro celebrado en Valladolid, en el que expertos del banco y externos presentaron su visión de la economía y los mercados. El nuevo modelo de banca privada de la entidad acaba de cumplir un año y su mayor especialización, innovación y personalización se ha traducido en un incremento del 16% en la cartera de clientes en Valladolid –hasta 3.786– y del 12% en el volumen de negocio –hasta 3.542 millones de euros–. Los 32 banqueros privados de BBVA en la comunidad han logrado, al igual que los del conjunto del país, duplicar el ritmo fijado en el plan estratégico.

En su exposición sobre las perspectiva macroeconómicas, Rafael Domenech, responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research señaló que «las ultimas cifras de empleo demuestran que existe una inercia positiva fuerte» que ayudará a lograr «tasas del PIB para este año de como mínimo el 2,5%, con el paro por debajo del 13,5% a final de 2019». «Hay ya provincias muy cerca del mínimo anterior a la crisis», señaló.

Los riesgos domésticos tienen que ver con el ajuste fiscal y el nivel de paro estructural elevado, «que demanda la adopción de más reformas», mientras que los elementos de incertidumbre internacional pasan por «posibles sorpresas en la inflación» y por cuál sea «la respuesta de los mercados a la subida de tipos», que se producirá en el primero o segundo trimestre del año que viene.

Después de que el impacto de la crisis separatista haya tenido un resultado «limitado en el corto plazo y más elevado en Cataluña» y puesto que «el entorno externo apoya el crecimiento», existe un «buen comportamiento de costes laborales y la recuperación del sector inmobiliaria no muestra signos de vuelta a la burbuja», apenas hay atisbos de turbulencias en el horizonte.

Enrique Marazuela, director de inversiones de Banca Privada de BBVA, también valoró que las tasas de inflación están en el punto adecuado –«habrá subidas, pero la economía se lo puede permitir»–, si bien advirtió de que quizá «podría estropear la fiesta el petróleo, debido a la reducción de la producción de la OPEP» y a la «mayor demanda por el crecimiento económica, incluidos los emergentes». Pero también en este asunto mostró su optimismo, ya que «a dos años vista el precio de referencia va a ser 50 dólares», sostuvo, gracias a la revolución «del tan criticado fracking, que ha permitido a EE UU aumentar su producción de manera espectacular».

Cambios a gran velocidad

Marazuela argumentó su opinión «no muy positiva sobre los bonos», que «no compensan en términos de rentabilidad-riesgo». «Nos parece que la renta variable es la oportunidad a día de hoy, pese a la corrección que empezó el pasado viernes. Haber concatenado diez semanas seguidas de alzas era algo que no ocurría desde hacía décadas –recordó– y el contexto es muy bueno».

Ante el interés expresado por los asistentes acerca de las posibilidades de inversión en renta fija, Ignacio Rodríguez, director general de M&G Investments, sí concluyó que «todavía hay algo de valor en la renta fija, siempre que se sea muy cuidadoso y se aplique una gestión activa, porque tienen sus riesgos incorporados». «Con mucho cuidado con los costes, porque no todos son transparentes en este ámbito, buscamos no invertir en un índice, sino mirar cada uno de los componentes y ver qué aportan en rentabilidad y en riesgo». Hay bonos en Perú, Colombia o Indonesia, países con una calificación similar a la de España, que aportan entre el 2% y el 2,7%.

«La oferta de bonos de gobiernos está a punto de incrementarse –desveló–, ya que Trump va a tener que endeudarse para pagar su plan de infraestructuras y la reforma fiscal;mientras que si los estados europeos quieren que los inversores compren sus bonos cuando terminen las compras del BCE tendrán que ofrecer tipos atractivos». Telecos, bancos y periféricos son tres de las ideas que tenemos en nuestras carteras», compartió el directivo de M&G.

Yolanda Martínez-Bajo, directora territorial Noroeste de BBVA, expresó el convencimiento del banco de que «en un escenario complejo que cambia a gran velocidad y con clientes cada vez más exigentes, que demandan cercanía en el momento en que lo necesitan, disponer de cuanta más información por todos los conductos disponibles permite adoptar mejores decisiones».

El director de Banca Privada de BBVA, Jorge Gordo, explicó cómo la entidad está ya preparada para la Directiva europea sobre Mercados de Instrumentos Financieros (Mifid II), aún no trasladada a la normativa española. «En el núcleo de BBVA hay asesoramiento, transparencia y relación personal, es decir, una coincidencia total con el núcleo de Mifid II, que para BBVA es una evolución y no una revolución».

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