Las cajas rurales de Castilla y León enfilan el cierre del ejercicio con resultados récord

Oficina de Caja Rural de Zamora en el Paseo de Zorrilla de Valladolid./HENAR SASTRE
Oficina de Caja Rural de Zamora en el Paseo de Zorrilla de Valladolid. / HENAR SASTRE

La cuatro cooperativas de la comunidad autónoma incrementan sus créditos y depósitos por encima de la media del sector

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAVALLADOLID

Los frutos de la recuperación les están sentando bien y las complicaciones del escenario de bajos tipos de interés no parecen enturbiar la marcha del negocio. Las cajas rurales de Castilla y León arrojan de manera agregada, al cierre del tercer trimestre del año, resultados que superan los de la media de todas las cooperativas de crédito españolas. Por separado, Zamora y Salamanca registran beneficios simplemente espectaculares, con Cajaviva también en cifras positivas y solo Soria en ganancias inferiores a las del mismo periodo del año anterior. En cuanto a la actividad bancaria propiamente dicha, las cuatro muestran gran dinamismo en la captación de ahorro y concesión de créditos, por encima de las cifras del conjunto del sector.

Con datos a 30 de septiembre, la Caja Rural de Zamora obtiene un beneficio después de impuestos de 11,2 millones de euros, lo que supone nada menos que el 46,7% más que un año antes. El 37,8% crecen las ganancias de la Caja Rural de Salamanca, hasta alcanzar los 3,5 millones. Cajaviva (la suma de las cooperativas de Burgos, Fuentepelayo, Segovia y Castelldans) incrementa sus beneficios el 8,42% al totalizar 4,48 millones, mientras que la Rural de Soria es la única que se queda rezagada al obtener un resultado positivo de 6,8 millones que se sitúa el 9,3% por debajo del que logró al término del tercer trimestre del año anterior.

Sumados los resultados de las cuatro cooperativas que conforman la Unión de Cajas Rurales de Castilla y León (Ucar), los beneficios ascienden a 25,98 millones de euros, el 19,8% por encima del dato de 2016. Este porcentaje de crecimiento casi triplica el del conjunto de entidades que integran la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (Unacc), que se sitúa en el 7,53%.

La marcha del negocio está siendo tan positiva en el actual ejercicio que mientras las cuatro rurales de la comunidad tienen un peso del 4,4% en la Unacc desde el punto de vista de los activos, en el caso de los beneficios su participación en el total se eleva al 6,6%.

Zamora mejora su beneficio el 47%, Salamanca el 38% y Cajaviva, el 8%. Soria es la única que no alcanza las cifras de 2016

En el robusto incremento de la actividad crediticia y de la captación de ahorro de las entidades castellanas y leonesas están las bases de tan sobresalientes resultados. Ambos parámetros evolucionan en las cuatro cooperativas regionales por encima de los datos del conjunto nacional. La mayor cartera de créditos corresponde a Zamora (1.113,8 millones), así como el incremento interanual más fuerte (10,4%). Muy cerca en volumen se coloca Cajaviva (1.041,9 millones), si bien Salamanca la supera en crecimiento (8,6%). El aumento de Soria, del 3,7%, resulta también superior a la media del sector, que es del 1,60%.

Algo parecido sucede con los depósitos. En este caso el liderazgo lo ostenta Cajaviva por volumen (1.766,8 millones), con Zamora pisándole los talones (1.746,8 millones). Los incrementos respectivos, del 12,5% y el 14,3% se escapan de los de Salamanca y Soria (ambas en el entorno del 7%) y más aún de los del sector, que se sitúan en el 6,1%.

Todos estos avances no son óbice para que las cuatro cooperativas mantengan una ratio de concesión de créditos sobre los depósitos captados más prudente que la media del sector. Esta última es de 68,8%, mientras que la agregada de las rurales de la región está en 63,7%. Cajaviva no llega a 59% y Soria presenta la más elevada, con 67,7%.

«La banca móvil y los algoritmos están muy bien, pero nosotros ponemos delante a las personas»

En pleno proceso de transformación bancaria, caracterizado por cambios regulatorios constantes, disrupción tecnológica, la entrada de nuevos competidores ajenos al sector, y todo ello dentro de un escenario de mayor integración financiera a nivel europeo, Cajaviva explica que asume el los retos sin perder su «ADN como cooperativa de crédito, compatibilizando una relación estrecha y cercana con el cliente con las posibilidades que ofrece la tecnología y demanda la sociedad». «No queremos expulsar a los clientes de las oficinas; queremos que los clientes elijan cómo interactuar con nosotros: unas veces será de forma presencial, otras a través del móvil, otras vía ordenador, etc.», señalaron.

La entidad no es ajena a la innovación y la adaptación tecnológica, «una constante», para la cooperativa, según las fuentes consultadas. «En nuestro Plan Estratégico 2016-2018 contemplamos, y estamos desarrollando, un importante bloque de actuaciones orientadas a la transformación digital, con una mayor incorporación de las TIC; la reingeniería de procesos productivos internos, y la mejora permanente de la eficiencia y productividad».

La multicanalidad en la relación con los clientes tiene ya una alta presencia: el 38% de las transacciones ya se realizan a través de canales alternativos, básicamente banca por móvil e Internet. «Pero bajo nuestra visión, estos deben ser canales complementarios de la red de oficinas, que es donde se asienta nuestra interactuación con los clientes y con la sociedad. Los algoritmos en la toma de decisiones están muy bien, pero nuestras oficinas queremos que continúen siendo un centro de prestación de servicios de valor añadido, porque siempre ponemos por delante a las personas», comentaron desde la caja que preside Pedro García Romera, que cuenta con sucursales en Segovia, Ávila, Burgos, Palencia, Valladolid, La Rioja, Cantabria y Lérida.

A corto plazo, Cajaviva apuesta «reforzar su papel de banca de proximidad, siendo una entidad cercana y sólida, firmemente arraigada en nuestro territorio, dando respuesta especializada a las necesidades de cada tipo de cliente». Todo ello «aplicando los valores del cooperativismo: trabajo duro, austeridad, prudencia y sostenibilidad».

Por otro lado, en lo que respecta a la cuestión de las cláusulas suelo, Cajaviva explica que «adoptó en su momento todo tipo de medidas prudentes para que cualquier posible contingencia afectase lo menos posible al negocio», por lo que en su caso, las cuentas de 2017 «no se han visto afectadas por este asunto, ya que se habían realizado las provisiones necesarias con anterioridad».

Gestionar el negocio financiero en la actual situación de tipos de interés al 0% supone, según explicaron fuentes de Cajaviva, «solo uno más de los retos que se afrontan dentro del complejo panorama por el que atraviesa el sector». «Los clientes valoran nuestra oferta y apuestan tanto por nuestros productos como por la calidad del servicio, por lo que los tipos de interés bajos nos afectan a la hora de plantear un catálogo razonable de productos y servicios de ahorro e inversión que se ajusten a parámetros de rentabilidad para socios, clientes y evidentemente para Cajaviva».

Desde la entidad de crédito señalaron que el año está siendo muy positivo, tanto en los volúmenes de negocio gestionados, como en «la transaccionalidad y vinculación» de sus clientes, en el segmento de empresas, y también en el agroindustrial y en el de las familias.

Cajaviva nació en 2012 tras un proceso de integración voluntario de cuatro cajas rurales (Burgos, Segovia, Fuentepelayo y Castelldans), que en el duro contexto de crisis vio «la oportunidad estratégica que podía suponer la desaparición de las cajas de ahorro locales». «Sin duda alguna el balance ha sido muy positivo: no solo hemos sobrevivido a la crisis, sino que la sociedad nos lo está reconociendo, ya que hemos consolidado un modelo de negocio basado en la cercanía al cliente y a la proximidad en la toma de decisiones, siendo los resultados más evidentes el haber duplicado nuestra cuota de mercado y haber seguido creando empleo en un sector que, aún hoy, continúa destruyéndolo», explicaron.

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