Bankia priorizará la devolución de las ayudas en su plan a tres años

José Ignacio Goirigolzarri./afp
José Ignacio Goirigolzarri. / afp

La entidad ve «razonable» que el Estado pueda privatizar el 60% del grupo en ese plazo a un «precio alto»

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Bankia centrará su estrategia durante los tres próximos años en profundizar en la devolución de las ayudas públicas que recibió en 2013 y que sumaron 22.424 millones de euros. Lo quiere hacer tanto por la vía de la venta del 60% que el Estado mantiene en propiedad a través del FROB como por el abono de dividendos, cuyo principal receptor son las arcas públicas. Así lo ha explicado el consejero delegado del grupo, José Sevilla, quien ha reconocido que Bankia "debe primar" en este proceso porque "uno de los ejes de futuro es nuestra capacidad" para devolver el excedente de las ayudas otorgadas en su momento.

El 'número dos' de Bankia ha desgranado algunas de las líneas que se formalizarán en el plan estratégico 2018-2020 de la entidad, que será presentado por el presidente, José Ignacio Goirigolzarri, a finales de febrero. En lo relativo a la privatización completa del grupo, José Sevilla ha indicado que "hay tiempo razonable" para llevar a cabo esta venta del 60% que tiene el FROB hasta finales de 2019, el plazo que se ha puesto la Administración para desprenderse de este paquete de acciones. "En la medida en que el mercado esté bien, habrá ocasiones para continuar en el proceso de desinversión", ha afirmado durante la presentación de resultados anuales de la entidad.

Sevilla considera que es compatible que Bankia "se privatice al 100% antes de que acabe 2019, maximizando la devolución de las ayudas públicas y en un proceso ordenado y a precios cada vez más altos". El consejero delegado ha recordado el elevado nivel de demanda que tuvo la última colocación, en la que las peticiones llegaron a representar 2,3 veces la oferta del 7% del capital que se puso a la venta. Para Sevilla, "el mercado tiene capacidad para resolver" los posibles anuncidos de privatización. A media sesión, los títulos de Bankia cotizan a 4,23 euros, con una caída del 3,5% frente al cierre del viernes.

El éxito en la devolución de las ayudas también va a depender de los dividendos que reparta el banco a los accionistas. De hecho, el consejo de administración ha propuesto mantener el dividendo en 11,024 céntimos por acción, lo que eleva la retribución anual a accionistas a 340 millones de euros y el "pay-out" al 41,7%. Con la participación actual del 60% que el FROB tiene de Bankia, este dividendo supondrá "un nuevo avance del proceso de devolución de las ayudas por importe de 207 millones de euros", que situará las ayudas totales devueltas en 2.863 millones. En este sentido, José Sevilla ha afirmado que "la política de dividendos es fundamental porque es parte del proceso de devolución de ayudas y será uno de los ejes a cuidar en nuestro plan estratégico".

La entidad ganó 816 millones de euros en 2017, un 1,4% más, gracias al impulso comercial y al control de los costes, sin tener en cuenta los ajustes derivados de la fusión con BMN, con los que el beneficio neto queda en 505 millones, un 37,3% menos, según ha informado hoy la entidad a la CNMV.

La fusión con BMN se completó "con efectos contables" el 1 de diciembre de 2017, por lo que el balance anual incluye ya los activos y pasivos de esa entidad, pero la cuenta de resultados sólo incluye la actividad de BMN en diciembre, así como los 312 millones que costaron los ajustes y que dejan el beneficio en 505 millones. El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, destaca en una nota remitida hoy que "2017 ha sido un ejercicio muy importante para Bankia porque hemos terminado el plan de reestructuración, hemos ejecutado la fusión con BMN y hemos avanzado en el proceso de privatización".

El grupo se muestra satisfecho por esta operación, a pesar de los costes que "a corto plazo tenemos que asumir", según ha recordado José Sevilla. Para mediados de marzo estará completa la integración tecnológica y a partir del 1 de abril, los clientes de las antiguas cajas de Sa Nostra, Murcia, Granada y Penedés verán modificadas las condiciones de sus contratos beneficiándose de políticas comerciales como la de las 'comisiones 0' que lleva Bankia implantando entre sus clientes desde hace varios años.

BMN dejará de existir como nombre comercial

Bankia impondrá su propia marca sobre BMN, entidad que acaba de integrar en el grupo, por lo que el nombre comercial empleado por este último banco, con presencia especialmente significativa en Baleares, Murcia y Granada, dejará de existir. Según ha explicado el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, en rueda de prensa la decisión ya está tomada y la marca Bankia será la única que usará el grupo "en todo el territorio nacional".

El número dos del banco ha considerado que la fusión de BMN ha "pillado" a Bankia en un buen momento por solvencia y calidad de activos. Como toda inversión, ha añadido, supone un sacrificio a corto plazo y dedicar esfuerzos pensando en un beneficio a largo plazo. Además, se ha mostrado confiado de que el ciclo económico de España va a ayudar y si suben los tipos de interés, "perfecto", por lo se muestra animado sobre los resultados que dará la integración y cree que se verá en mayores niveles de rentabilidad.

Sobre las sinergias que supondrá la integración de BMN, el consejero delegado de Bankia ha recordado que están cifradas en 155 millones a finales de 2020, aunque ha explicado que en el plan estratégico que el banco presentará a finales de febrero dará objetivos intermedios más definidos. En cuanto al ajuste de empleo que el grupo negocia en estos días con los sindicatos y que por el momento plantea la salida de más de 2.000 trabajadores, el banquero no ha querido hacer comentarios pero ha asegurado que Bankia está sentada en la negociación con "espíritu constructivo y con ganas de hacer las cosas bien".

En términos de solvencia, el ratio de capital CET1 "fully loaded", que anticipa los futuros requerimientos de Basilea III, que se aplicarán en 2019, se situó en 2017 en el 12,33%, frente al 13,02% que tenía al cierre de 2016. Bankia cerró 2017 con un volumen de nuevas hipotecas concedidas que creció un 133,5% y se situó en 1.908 millones de euros (un 40% para nuevos clientes).

Asimismo, la formalización de crédito al consumo avanzó un 14,6%, y la nueva financiación a pymes, al 30,2%, lo que elevó el "stock" de crédito al consumo y en empresas, mientras que en hipotecas a nueva producción aún no compensa las amortizaciones y el saldo cayó un 4,6%. El saldo de riesgos dudosos se redujo en 1.736 millones de euros en 2017, hasta 9.740 millones, con lo que la tasa de morosidad cayó hasta el 8,5% desde el 9,8% de un año antes, con una cobertura del 53,6%, frente al 55,1%.

No obstante, tras la integración de BMN, los dudosos quedan en 12.117 millones y los adjudicados netos, en 3.399 millones, lo que eleva la tasa de cobertura de ambas entidades, una vez aplicada la nueva normativa IFRS9, al 56,5%. La reducción de los activos adjudicados se produjo después de vender 8.625 inmuebles, lo que representa el 20,6% del "stock" existente, añade Bankia.

El margen de intereses se situó en 1.943 millones de euros tras bajar un 9,6% en un ejercicio caracterizado por los tipos de interés negativos, que provocaron nuevas depreciaciones en la cartera hipotecaria. Además, la estrategia Sin Comisiones permitió incrementar en 107.000 el número de clientes con ingresos domiciliados, lo que se tradujo en mayores volúmenes de negocio y mayores ingresos por comisiones en productos de valor añadido

El margen bruto se redujo el 4,4%, hasta 3.027 millones, después de que los resultados por operaciones financieras (ROF) crecieran un 52,6% y aportaran 368 millones. Los gastos de administración se redujeron un 0,61% en términos comparables y sumaron 1.378 millones, con lo que el ratio de eficiencia subió al 51,2% desde el 48,9% de un año antes, excluidos los gastos de integración no recurrentes.

Otro elemento que contribuyó a elevar la cuenta de resultados fue la mejora de la calidad del balance, que permitió reducir el saldo de créditos dudosos y de adjudicados y rebajar un 9,4% la dotación a provisiones, hasta 448 millones de euros.

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