Wells Fargo despide a 5.300 empleados por crear dos millones de cuentas fantasma

Una oficina de Wells Fargo en Nueva Jersey (EE UU).
Una oficina de Wells Fargo en Nueva Jersey (EE UU). / Afp
  • El banco estadounidense ha sido multado con 165 millones de euros por este fraude que comenzó en 2011 y duró cinco años

  • También deberá indemnizar a los clientes afectados con un total de 4,4 millones

Moda casual para hombre y mujer

Hasta 90%

Viste tu cama con diseños originales

Hasta 70%

Abrígate este invierno con estilo

Hasta 80%

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 80%

Calzado técnico running y trail para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

¡Moda chic y casual a precios increíbles!

Hasta 80%

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Moda casual para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Sea cual sea tu estilo hay una chaqueta de piel para ti

Hasta 70%

Renueva tus básicos y luce piernas esta temporada

Hasta 80%

Decora y protege tu sofá con fundas de calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Textura y suavidad en textil de baño

Las mejores marcas a los mejores precios

Nueva colección de botas, botines y australianas

Hasta 80%

Desplázate con la mejor tecnología

Hasta 70%

Bolsos y complementos de piel

Hasta 80%

La marca de moda en exclusiva para ti

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de pulsera para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Calzado de tus marcas favoritas

Las mejores marcas a los mejores precios

Wells Fargo ha despedido a 5.300 empleados. Y, aunque pueda parecerlo, no se trata de un ERE (término que por desgracia se oye con demasiada frecuencia en estos últimos tiempos en el país), sino de un fraude. El banco estadounidense, cuarto mayor del país en cuanto a activos se refiere, se ha visto obligado a poner en la calle a ese alto número de trabajadores por abrir más de dos millones de cuentas bancarias ficticias sin consentimiento de los clientes. Así lo informó este jueves la entidad americana.

Y es que, aunque en un principio tener una cuenta bancaria sin saberlo puede sonar atractivo: un dinero con el que no se contaba. No lo es en absoluto cuando sin comerlo ni beberlo se cargan comisiones y servicios que ni se tienen ni se han autorizado. Incluso llegaron más allá: en algunos casos, los empleados realizaron transferencias de dinero entre depósitos autorizados y cuentas ficticias y y crearon direcciones de emails para dar de alta a los clientes en servicios de banca por internet. Y el periodo del fraude es otro dato que magnifica los hechos: comenzó en 2011 y se mantuvo durante cinco años.

El motivo de todo esto es claro: cumplir con los objetivos impuestos por la entidad y, por consiguiente, cobrar comisiones, tal y como explicó la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB), una agencia federal que ha formado parte de la investigación del caso. "Los empleados de Wells Fargo abrieron de forma secreta cuentas sin autorización para alcanzar los objetivos de ventas y recibir bonos", dijo en un comunicado Richard Cordray, director del CFPB.

Multa de 165 millones de euros

La entidad, que concede uno de cada cinco préstamos de la banca estadounidense, tendrá que pagar una multa de 185 millones de dólares (165 millones de euros) por este escándalo e indemnizar a los clientes afectados con 5 millones de dólares (4,4 millones de euros). Hasta el momento el total de compensaciones alcanza los 2,6 millones de dólares (2,3 millones de euros), un promedio de 25 dólares por cuenta (22,3 euros).

Cordray hizo una llamada de atención para que este caso lleve al sector a reflexionar sobre los "serios riesgos" y posibles "consecuencias legales" que pueden acarrear los programas de incentivos de ventas si no son monitorizados adecuadamente, máxime cuando los trabajadores interrogados admitieron haber actuado por la "presión" recibida para cumplir con los objetivos marcados por el banco.