El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, entrega los premios de 2016.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, entrega los premios de 2016. / El Norte

Un vallisoletano se cuela entre los cinco accionistas de Iberdrola más solidarios

  • La compañía abre el plazo de votaciones para elegir la historia personal de mayor compromiso personal

Iberdrola ha abierto el plazo para votar en la web de la compañía al ganador del premio ‘Juntos Iberdrola 2017/Solidaridad’, un reconocimiento al accionista del grupo que comparta la historia que suponga el mejor ejemplo de solidaridad y compromiso con los demás. 'Una vida solidaria' es una de las cinco historias finalistas, protagonizada por el vallisoletano Carlos de la Fuente, quien lleva medio siglo dedicando su vida a los más desfavorecidos de España y del mundo.

La fase de votaciones 'on line' estará abierta a todo el mundo hasta el 28 de febrero y la iniciativa más solidaria saldrá elegida de entre los cinco relatos finalistas, que ya están disponibles en la página web de la compañía y pueden empezar a recibir votos. El accionista ganador recibirá una donación de 5.000 euros para la asociación o causa que elija. El premio se otorgará en el marco de la celebración del Día del Accionista en Bilbao.

La entrega y dedicación de este accionista vallisoletano de Iberdrola ya han sido reconocidas por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales con el Premio Nacional de Voluntariado en el año 2000. A lo largo de toda su vida, Carlos de la Fuente ha ido tejiendo un entramado de solidaridad, en el que participan más de una veintena de empresas, la mayoría de ellas vallisoletanas, y una decena de congregaciones religiosas. Las primeras donan o transportan productos y las segundas los hacen llegar a los más necesitados, ya se encuentren en España o en sus misiones repartidas por el mundo.

Con este galardón, además de reconocer la fidelidad y poner en valor la confianza que los accionistas han depositado en la empresa a lo largo de los años, Iberdrola quiere impulsar el compromiso de sus accionistas con la sociedad y fomentar nuevas iniciativas dirigidas a mejorar la calidad de vida de los más desfavorecidos.

Este reconocimiento se enmarca dentro de la política de involucración de los accionistas que Iberdrola aprobó en 2015, convirtiéndose así en  la primera empresa española y en una de las pioneras a nivel mundial en formalizar una política corporativa de este tipo, que materializa la apuesta de la empresa por el diálogo y la cercanía a favor del accionista.

Cinco historias cargadas de valentía

Los cinco mejores testimonios, resultantes de una difícil selección, por la calidad y relevancia de todos los testimonios recibidos, reflejan valentía, sacrificio, esfuerzo y humanidad. Se trata de experiencias solidarias en primera persona sobre proyectos para la lucha contra la pobreza y la exclusión social o la ayuda a personas enfermas o con discapacidad, en cualquier ámbito y dentro o fuera de nuestro país.

'Una vida solidaria' centra la experiencia en la ONG 'Díselo A Carlos', del vallisoletano Carlos de la Fuente, una entidad dedicada a la recogida de alimentos perecederos con el fin de entregarlos en distintas organizaciones religiosas para que los repartan entre los más desfavorecidos, dentro y fuera de España.

24 friends: Education for Kenia: la historia trata sobre un proyecto educativo dirigido a mejorar la calidad de vida de los niños más necesitados de Kenia, afrontando económicamente la escolarización y manutención de 24 niños hasta que cumplen los 14 años de edad y obtienen una enseñanza equivalente al título de graduado en Educación Secundaria.

Juntos al norte: este relato describe la labor socioeducativa de una asociación madrileña llamada Norte Joven, cuyo objetivo es promover la integración social y laboral de personas en situación de desventaja social a través de su formación.

Por un mundo sin barreras para pequeños héroe: el testimonio tiene como protagonista a la Fundación Cadete, que ayuda a niños con discapacidad y a sus familias, haciendo especial hincapié en la atención temprana, fundamental para prevenir complicaciones en el futuro.

Un colegio para el Congo: persigue la construcción de un centro educativo que permita a alumnos de entre 4 y 20 años tener un futuro mejor y una salida laboral en Kinshasa. El proyecto incluye la apuesta por cursos de formación profesional o estudios que capaciten a estos jóvenes congoleños el acceso a la universidad, becando a los más sobresalientes.