Los pensionistas de Castilla y León cobran este año dos euros (brutos) más al mes

Protesta de jubilados de UGT y CC OO  en Valladolid el pasado 15 de diciembre por la pérdida de su poder adquisitivo.
Protesta de jubilados de UGT y CC OO en Valladolid el pasado 15 de diciembre por la pérdida de su poder adquisitivo. / G. Villamil
  • Las viudas ingresarán un euro y medio más todos los meses y los beneficiarios de una prestacion de orfandad, un euro

Castilla y León tiene 607.762 pensionistas, que acaban de percibir la nómina del mes de enero ya con arreglo a la revalorización aprobada por el Gobierno para este año. Un incremento del 0,25% establecido por el Ejecutivo que les supone un aumento de sus prestaciones de 2,24 euros brutos al mes de promedio. La mejora de sus prestaciones, que apenas les alcanzará para tomar dos cafés, comprar cuatro barras de pan o adquirir tres litros de leche, contrasta con una subida de los precios del 3% durante el pasado mes de enero.

Los 381.242 castellanos y leoneses titulares de una prestación de jubilación, que en diciembre percibieron una cuantía media de 1.027,69 euros, son los más beneficiados del incremento de sus emolumentos, ya que dispondrán para hacer frente a sus gastos con 2,57 euros brutos más todos los meses del año, además de las dos pagas extras. También disfrutarán de un incremento en sus prestaciones superior a la media regional los pensionistas por incapacidad permanente, 45.646 en la región, que han visto mejoradas sus retribuciones en 2,33 euros brutos en la nómina de enero.

Vallisoletanos y zamoranos

Peor parados, en cambio, resultan los 157.476 beneficiarios en Castilla y León de una prestación por viudedad, ya que este mes habrán visto crecer su prestación en un euro y medio de promedio, o los 19.680 titulares de una pensión de orfandad, que a partir de ahora ingresarán un euro más todos los meses.

Si nos fijamos en las provincias de la comunidad, los 111.564 pensionistas vallisoletanos son lo que disfrutarán del mayor aumento de sus prestaciones con un incremento medio del 2,54 euros brutos mensuales, mientras que los 49.817 zamoranos, los peor pagadas de Castilla y León, únicamente han visto mejorada su prestación en 1,9 euros antes de impuestos.

Como mínimo, un jubilado cobrara este año un euro y medio más al mes que en diciembre o 21 euros más al año que en 2016, si no tiene cónyuge a cargo, y cerca de dos euros más todos los meses para los que tienen cónyuge a su cargo. Por el contrario, las pensiones máximas experimentarán una revalorización de algo más de seis euros mensuales o, lo que es lo mismo, 84 euros al año.

Índice de revalorización

El Gobierno del Partido Popular modificó en 2013 el mecanismo de incremento de las pensiones contributivas con la aplicación del nuevo índice de revalorización, que está vinculado a los ingresos y gastos de la Seguridad Social y no al IPC, como venía sucediendo hasta entonces. La nueva fórmula, que no permite que las prestaciones suban más del 0,25% mientras el sistema se encuentre en déficit, algo que ha ocurrido todos los años desde su implantación, ha provocado una fuerte pérdida de poder adquisitivo de las pensiones que no llegará nunca a recuperarse.

De mantenerse en vigor el anterior mecanismo de revalorización de las prestaciones, vinculado a la evolución real de los precios, los pensionistas de Castilla y León hubieran visto mejoradas sus prestaciones este año en algo más de seis euros mensuales, que es el resultado de aplicar a las cuantías la inflación correspondiente al mes de noviembre. Pero además hubieran percibido en enero una paga de unos 170 euros de promedio para compensarles la pérdida registrada entre el 0,25% que aumentaron las prestaciones a principios del año y el 1,6% con que cerró la inflación al final del ejercicio.