El Norte de Castilla

«Astur Leonesa se va a concurso por culpa de la Agencia Tributaria», asegura el propietario de la minera

El empresario Rodolfo Cachero, en el pozo Cerredo.
El empresario Rodolfo Cachero, en el pozo Cerredo.
  • El empresario Rodolfo Cachero espera poder salvar la empresa con este procedimiento judicial y retomar la actividad en el pozo Cerredo este mismo mes

La Compañía Minera Astur Leonesa ha disparado su última bala para evitar una muerte varias veces anunciada. La empresa ha acordado presentar el concurso voluntario de acreedores con el objetivo de poder retomar la actividad, ahora bloqueada por embargos, e intentar salvar la sociedad, dueña del pozo Cerredo.

El propietario de la explotación, Rodolfo Cachero, no tiene dudas: este procedimiento «es lo único que nos salva» ante «la intransigencia de la Agencia Tributaria y de la Seguridad Social, que como Pedro Sánchez se han posicionado en el 'no' es 'no'».

A estos organismos culpa de una situación compleja, «que no es de deuda». La compañía debe más de tres millones de euros al Estado, una cantidad que, sin embargo, se ha visto muy reducida en las últimas semanas, dado que con los embargos a los pagos de Endesa se han devuelto ya casi dos millones de euros -«a costa del pago a proveedores y de nóminas»- y, de mantenerse, la dirección defiende que podría cubrirse la deuda en unos meses, «pero no les vale ningún aval ni garantía, incluso muy superiores a la deuda, y lo hemos intentado todo».

En este sentido, Cachero acusa a Hacienda de «mandar a casa a 400 trabajadores -unos 200 directos y otros tantos de subcontratas-, con el coste que eso tiene para el Estado».

Ante este panorama, la compañía presenta el concurso voluntario de acreedores, que supondrá el nombramiento de un administrador concursal y también el desbloqueo de la situación con respecto a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social. Con esta última, además, mantiene otro frente por una deuda de tres millones de euros heredada de la anterior empresa titular del pozo Cerredo, Coto Minero Cantábrico, que según Cachero no corresponde pagar a Astur Leonesa, que se hizo cargo de la unidad productiva, pero no de su pasivo.

Largo proceso

Esta disparidad de opiniones se encuentra judicializada en un proceso largo, lleno de recursos, y que ha supuesto a la empresa la imposibilidad de cobrar las ayudas estatales que le correspondían en los últimos años, según su titular, 7,6 millones en 2014, 1,3 en 2015 y entre cuatro y cinco millones en 2016. Por ello, Cachero insiste en que «la empresa económicamente no está mal» y carga contra la administración. «El Estado es un moroso: no te paga, te reclama la deuda y te embarga. Nosotros tenemos deudas mínimas, pero te bloquean la empresa», se queja el empresario.

Más allá de cuál sea su situación económica, el pozo Cerredo lleva seis meses parado y de los casi 200 trabajadores de la compañía, el 80% se encuentra en expediente de regulación de empleo. Esta situación podría cambiar si se cumplen los planes de Cachero, que pasan por retomar la actividad de forma inmediata. «Todo dependerá de que el juez nombre rápido a un administrador», señala.

Su objetivo es que a mediados de este mismo mes se pueda volver a extraer carbón y que, a finales, toda la plantilla esté trabajando. Sin embargo, estos planes le parecen demasiado optimistas al presidente del comité de empresa, Pablo Ménguez, que espera, eso sí, que el suministro eléctrico, cortado desde el verano, pueda arrancar la próxima semana y que, tras la revisión de las instalaciones, antes de febrero pueda volver a trabajar el 60% de la plantilla.

El pozo, en 'desagüe'

Para ello, habrá que ver primero en qué estado se encuentra la explotación, que fue anegada por el agua, debido al corte de la electricidad y que desde hace un mes se encuentra en proceso de desagüe mediante un generador y una bomba de gasóil. «El coste diario del alquiler del equipo y del carburante es de mil euros», asegura Cachero.

Mientras, la plantilla, aunque recela del empresario, considera también que el concurso de acreedores es una opción que puede desbloquear la situación y permitir la desregulación de gran parte de los trabajadores, a los que se les adeudan cinco nóminas, cuatro pagas extraordinarias y la aportación al plan de pensiones.

Otra cuestión será que las empresas eléctricas, principalmente Endesa, compren el carbón que se extraiga para sus térmicas, algo que no sucedió durante 2016 y que puso al borde del abismo a las compañías mineras privadas, mientras que EdP tiene un compromiso con la pública Hunosa para adquirir toda su producción. «Nos han machacado duramente, ha sido un año horroroso, pero ahora tienen un problema de suministro y nos lo comprarían todo», confía Cachero, que espera un 2017 positivo para colocar la producción de mineral nacional.