La pérdida de población impulsa la riqueza por habitante de Castilla y León

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Panorámica de la zona comercial de la Calle Mayor de Palencia. / MARTA MORAS

  • Es el único aumento que el INE sitúa sobre la media, frente a los peores datos de renta disponible y crecimiento del PIB

En un año en el que la riqueza regional creció seis décimas menos que la media de España y en el que el PIB per cápita de Castilla y León se situó 1.443 euros por debajo del registrado en el conjunto del país, una magnitud sí destacó en la comunidad autónoma por encima de la del promedio de España. Se trata, según informó ayer el INE en su informe sobre la Contabilidad Regional de 2015, del Producto Interior Bruto per cápita. Al ser este el resultado de dividir la producción total del año por el número de habitantes, su mayor crecimiento se sustenta en una también mayor pérdida de población.

El año pasado, la producción total de bienes y servicios ascendió en Castilla y León a 53.563 millones de euros (el 5% exacto del total nacional), lo que supone 1.677,8 millones más que un año antes. Se trata de un crecimiento del 2,5% (a precios de mercado), cuando la media nacional creció el 3,2%.

De forma simultánea, la comunidad autónoma cerró el año con 2.454.858 habitantes, cifra menor que la de doce meses antes en 23.221 personas (el 0,90%). La pérdida de población del conjunto de España ese año fue prácticamente nula, de 3.737 personas, o el 0,01%.

La conclusión es que mientras el PIB per cápita nacional creció el 3,8%, el castellano y leonés lo hizo el 4,1%, es decir bastante más que el ‘PIBa secas’ y tres décimas más que el dato de España. Aun así, el valor fue de 21.735 euros en la región, frente a los 23.178 de la media nacional, es decir el 93,8% de esta. El promedio de la Unión Europea fue de 28.900 euros por habitante. Siete comunidades se colocaron por encima del 100% nacional, con Madrid (136,7%) y el País Vasco (132,8%) a la cabeza; y Andalucía (73,9%) y Extremadura (68,5%) a la cola.

Riqueza y bienestar

Si bien el PIB per cápita es un indicador que aporta información sobre las condiciones socioeconómicas de un territorio y suele utilizarse como medida del bienestar, también es cierto que al ser una mera división del total del Producto Interior Bruto entre el número de habitantes atribuye el mismo nivel de renta a todos e ignora las desigualdades que puedan existir. En 2015, las comunidades donde más creció este índice fueron la C. Valenciana (4,6%) y Asturias (4,5%). Ambas se encuentran en el entorno del 88% con respecto al dato nacional.

El documento del Instituto Nacional de Estadística también incluye información sobre la renta disponible bruta por habitante, en este caso correspondiente a 2014, que en España fue de 14.166 euros y en Castilla y León de 14.040, es decir el 99,1%. Ocho de los territorios regionales superaron dicha media nacional, con el País Vasco (18.672 euros, el 131,8%) y Madrid (17.943 euros, el 126,7%) en los primeros puestos y Murcia (11.291 euros, el 79,7%) y Andalucía (11.032 y 77,9%) en los últimos. La renta disponible bruta de los hogares es una macromagnitud que mide la cantidad de ingresos de que disponen los residentes de un territorio para destinarlos a consumo y ahorro.

Sectores productivos

Desde un punto de vista de la estructura porcentual de la riqueza autonómica, la rama de actividad que más peso tiene en el PIB es la Administración pública y defensa; seguridad social obligatoria; educación; actividades sanitarias y de servicios sociales, que supone el 21%del total. Le siguen muy de cerca la industria, incluida las extractivas y el suministro de energía eléctrica, gas, vapor y aire acondicionado; agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y descontaminación, con el 20,7%. Si se tiene solo en cuenta la industria manufacturera, su cuota es del 16%. Un año antes era del 15,4%.

La rama del comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos de motor y motocicletas; transporte y almacenamiento; hostelería representan el 17,9%.

Si comparamos con lo que sucede en el conjunto de España, la administración, educación sanidad, etc. acaparan un peso en el PIB total bastante inferior que en Castilla y León, en concreto del 17,1%; mientras que la industria total también supone menos, el 16,3%. Dentro de esta, la manufacturera concentra el 12,9%. El comercio, transporte, hosteleria, etc. representa por el contrario tres puntos más en la suma de las autonomías (21%) que en Castilla y León.

En el avance de datos de marzo pasado, el INE estimaba que once comunidades crecieron por encima del 3% en el año 2015 y ahora el organismo corrige el dato y solo sitúa a siete ya que, explica, se ha producido una actualización de los resultados de la Contabilidad Nacional de España y hay disponibilidad de una mayor cantidad de fuentes de información estadística. En marzo, el INE dio a Castilla y León un crecimiento del 2,9%, que ahora corrige al 2,5%.