El Norte de Castilla

Un revisor comprueba el funcionamiento de un contador eléctrico.
Un revisor comprueba el funcionamiento de un contador eléctrico. / El Norte

El recibo de la luz no para de subir

  • La electricidad se encarece 5 euros al mes para dos millones de usuarios de Castilla y León desde septiembre y acumula un aumento del 51% desde 2008

El coste de la energía eléctrica no para de crecer y nada apunta a que vaya a detenerse. La evolución del mercado mayorista, en el que se negocian los precios de la electricidad que se produce en España, y algunas de las decisiones que el Gobierno ha comenzado a tomar en el sector parecen dejar claro que habrá que seguir pagando más por la luz consumida. La Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia Energética (Anae), que se define como una organización no gubernamental, apolítica, totalmente independiente y sin ningún vínculo con compañías generadoras, distribuidoras o comercializadoras de energía, así lo cree también y se ha decidido a lanzar su primera compra colectiva de electricidad y gas como una herramienta de ahorro al servicio de los ciudadanos. Hasta 180 euros al año para cada consumidor, según sus estimaciones.

La comunidad de Castilla y León cuenta con casi dos millones de puntos de suministro eléctrico con tarifas de acceso 2.0, aquellas con potencias contratadas inferiores a 10 kw propias de consumidores domésticos y pequeños negocios y que han visto encarecer sus facturas en los últimos años. Anae señala que la factura media de la luz ha crecido en los dos últimos meses en Castilla y León en torno a los 5 euros mensuales, alcanzando los 44,46 por recibo, frente a los 39,83 de media pagados hasta finales de septiembre.

La asociación apunta que el coste de la luz continúa su ascenso en España y que se acerca peligrosamente a los niveles de 2015, cuando los meses de verano alcanzó una media de 67,11 euros al mes, lo que supone más de 800 euros al año. Si el precio actual se mantiene, según advierte, la factura de la luz mensual en el último tramo del año se situará en 65,25 euros (783 euros en el conjunto de 2016, para un supuesto realizado con una potencia contratada de 4,6 kw y 3.500 kw/h de consumo anual. Además, la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia Energética se retrotrae en el tiempo y señala que desde el año 2008 la factura anual de la luz ha subido el 51% (269 euros al año).

Anae, que también recuerda que España tiene el tercer precio más alto de la Unión Europea para el gas, por detrás de Suecia y Portugal, y que se ha encarecido el 25% desde comienzos de 2008, comunicó ayer públicamente su decisión de tratar de aminorar la continuada subida de las facturas del suministro con la compra colectiva de energía, una herramienta que, según afirma, ya ha demostrado su utilidad tanto dentro como fuera de España.

La mejor tarifa

El ahorro que espera alcanzar se sitúa en torno a los 180 euros al año al negociar con las compañías suministradoras un mejor precio. En el caso de Castilla y León, el consumo medio de hogares y pequeñas y medianas empresas (pymes) es inferior a la media española (158 kw/h frente a los 207 del conjunto nacional), por lo que desde la asociación defensora de los consumidores se aconseja a los castellanos y leoneses que se inclinen por tarifas con un descuento en el término de potencia.

El funcionamiento de la compra colectiva, lo que implica el proceso de negociación y gestión de contrataciones con las compañías suministradoras, resulta sencillo. Anae busca la colaboración de empresas expertas en energía y en comparar tarifas de electricidad y gas natural para que asegure a los consumidores que se hayan inscrito previamente la tarifa más competitiva. Para la organización, cuantos más consumidores se sumen, mayor puede ser el ahorro que se consiga. Aunque su objetivo final, según señala en su página web, es llegar a conseguir la suficiente ‘masa crítica’ para proponer a sus asociados la creación de comercializadoras propias que puedan comprar la energía directamente en los mercados y sin necesidad de intermediarios.