El Norte de Castilla

Cáritas ayuda este año a pagar la luz y el gas en la región a más personas que en 2015

El presidente de Cáritas, Antonio J. Martín de Lera (i), y el dtor. territorial de CaixaBank, José M. Bilbao.
El presidente de Cáritas, Antonio J. Martín de Lera (i), y el dtor. territorial de CaixaBank, José M. Bilbao. / RAMÓN GÓMEZ
  • El programa de pobreza energética en el que participa la Obra Social la Caixa beneficia a 900 familias de Castilla y León

Las continuas referencias a la crisis van paulatinamente siendo sustituidas por alusiones a la recuperación, pero la mejoría no llega a todas las personas. De hecho para algunas familias, las más desfavorecidas, la situación sigue igual, cuando no peor, como lo demuestra el incremento de hogares de Castilla y León necesitados de auxilio energético, según se puso de manifiesto en la firma del convenio por el que la Obra Social la Caixa renueva por segundo año consecutivo la colaboración en el programa de pobreza energética de Cáritas Castilla y León.

El director territorial de CaixaBank en Castilla y León y Asturias, José Manuel Bilbao, y el presidente de Caritas Castilla y León, Antonio Jesús Martín de Lera, rubricaron en Valladolid su colaboración en un proyecto orientado a materializar ayudas económicas para el pago de recibos de electricidad y de gas a familias que no pueden afrontar su coste a causa de su situación de precariedad económica o falta de ingresos.

Si en 2015 fueron 400 las familiarias beneficiarias en la comunidad, los firmantes explicaron que en 2016 rondaran las 500 y el de beneficiarios indirectos, las 2.000 personas. Se trata de familias que están siendo acompañadas desde los servicios de acogida de Cáritas Castilla y León, así como familias con pagos pendientes en los recibos de luz y gas.

La pobreza energética, explicó Martín de Lera, es un factor de exclusión social junto con las carencias alimenticias o el acceso a la cultura y los más afectados por esa «pobreza silenciosa» son los desempleados, pensionistas con escasos recursos, trabajadores en situación de precariedad laboral y hogares monoparentales.

El fondo solidario que gestiona Cáritas, al que la Obra Social La Caixa aportará –igual que el año pasado– 45.000 euros, está nutrido también por otras empresas, fundaciones, asociaciones y colectas y dispone de un total de un millón de euros anuales. Reciben la ayuda personas necesitadas de las nueve provincias de la comunidad que han sido identificadas por las delegaciones de Cáritas parroquiales y diocesanas.

José Manuel Bilbao hizo hincapié en «la importancia de no olvidar la pobreza energética, las familias que no pueden hacer frente a los gastos de suministros; bien por carecer de ingresos suficientes, o en algunos casos, por el estado de la vivienda o de los electrodomésticos o por los precios elevados de la energía y el desconocimiento de tarifas».

Destacó asimismo que «miles de personas y entidades sociales trabajan para mejorar la calidad de vida de las personas que más lo necesitan y la Obra Social la Caixa apoya e impulsa programas e iniciativas con el objetivo de ayudar a construir una sociedad con más oportunidades».