El Norte de Castilla

Ahorrar para jubilarse, una obligación

 El 26,8% de los castellanos y leoneses afirman que no pueden ahorrar para la jubilación.
El 26,8% de los castellanos y leoneses afirman que no pueden ahorrar para la jubilación. / Fotolia
  • Seis de cada diez castellanos y leoneses se muestran proclives a que se destine una parte del salario mensual para complementar la pensión pública

Los castellanos y leoneses se muestran cada vez más concienciados sobre la necesidad de complementar la futura pensión pública. Más aún cuando la sostenibilidad del sistema público se ve amenazada por la disminución del Fondo de Reserva de la Seguridad Social y por la ralentización de la recaudación por las cotizaciones. La tercera edición del estudio ‘Los españoles ante el ahorro, la jubilación y el riesgo’, elaborado por el Instituto Aviva y Caja España Vida, que analiza la percepción y las expectativas de los ciudadanos sobre la calidad de vida que esperan tener tras la jubilación, parece corroborarlo.

Ese deseo de buscar las herramientas necesarias para complementar la futura pensión pública motivan que seis de cada diez ciudadanos de Castilla y León (60,6%) se muestren proclives a que parte del salario se destine de manera obligatoria al ahorro para la jubilación, según recoge el estudio del Instituto Aviva, una plataforma de investigación y debate creada por la compañía de seguros de vida y pensiones Aviva. Además, el 76% de los castellanos y leoneses consideran que las empresas deberían ofrecer obligatoriamente un plan de pensiones complementario para sus empleados.

No quieren prolongar su vida laboral

El informe también señala que Castilla y León es una de las comunidades donde menos encuestados quieren prologar su vida laboral más allá de la edad legal de jubilación. Solo al 23,7% de los castellanos y leoneses les gustaría seguir trabajando a jornada completa, la segunda cifra más baja del conjunto nacional, superior únicamente a las Islas Baleares (19%). Sin embargo, al 61,9% si les gustaría compatibilizar el cobro de la pensión con un trabajo a media jornada, aunque son 5 puntos menos que la media nacional (67,3%). Asimismo, el 85,6% consideran que la edad legal de la jubilación continuará aumentando más allá de los 67 años, lo que convierte a Castilla y León en una de las autonomías más pesimistas sobre este aspecto (incluso el 27% señalan que se retirarán a partir de esa edad).

El ahorro finalista se alza, por tanto, como una opción fundamental para complementar la pensión que provenga del sistema público. Aunque si hay seis de cada diez habitantes de Castilla y León que defienden destinar de forma obligatoria una parte del salario al ahorro para la jubilación, también casi tres de cada diez (26,8%) reconocen que no ahorran para la jubilación porque no se lo pueden pemitir, mientras que otro 24,7% no ahora ahora pero tiene previsto hacerlo en el futuro.

Los encuestados estiman que su pensión pública no superará los 960 euros mensuales de media, el 6,5% menos que la pensión media actual de la comunidad (1.024 euros). Además, a partir de 2019, se empezará a aplicar el factor de sostenibilidad, que ajustará las cuantías de las pensiones a la esperanza de vida. El informe de Aviva apunta también que casi la mitad de la población de la región (47,1%) no sabe que este factor influirá en la cuantía de la pensión que percibirá.

Una petición al Gobierno

Asimismo, el 65% de los castellanos y leoneses reconocen que no saben cómo se calcula la pensión pública ni los factores que determinan su cuantía. Este desconocimiento lleva al 90,3% de los encuestados a señalar que el Gobierno debiera informar por escrito a cada ciudadano sobre la estimación de la pensión que recibirá una vez que se jubile.

Para el director general de Caja España Vida, Francisco Anel, el estudio evidencia la importancia que tiene para los ciudadanos mantener el nivel de vida adecuado en la jubilación. «Esa necesidad de una planificación adecuada debe llevar a las entidades públicas y privadas a a dotar a los ciudadanos de las herramientas útiles para encontrar soluciones a largo plazo», concluye.

La segunda prioridad

La tercera edición del estudio ‘Los españoles ante el ahorro, la jubilación y el riesgo’ también constata que han aumentado las preocupaciones de los castellanos y leoneses por los asuntos financieros, aunque han cambiado las prioridades.

La preocupación por el nivel de vida que tendrán durante la jubilación ha crecido considerablemente respecto al anterior informe de 2015 (57,7% este año, frente al 51,9% del pasado). Solo la compra de una casa o el pago de la hipoteca se sitúan por encima en las preocupaciones de los ciudadanos de Castilla y León (el 64,4% actual frente al 48,1 de 2015). La tercera preocupación de los encuestados este año en la comunidad es alcanzar la emancipación económica, con el 28,9% (el pasado año era del 18,5%).

El nacimiento del primer hijo, el pago de los estudios universitarios, la viudedad, contraer matrimonio y el nacimiento del segundo hijo completan la lista de preocupaciones expresadas por los ciudadanos castellanos y leoneses.