La llegada del camión satura de trabajo la planta de Iveco y propicia nuevos contratos

Exterior de la factoría vallisoletana de Iveco en la carretera de Soria.
Exterior de la factoría vallisoletana de Iveco en la carretera de Soria. / ALBERTO MINGUEZA
  • La plantilla incorpora a 19 trabajadores y la línea de pintura de cabinas funciona con tres turnos

De encadenar 17 expedientes de regulación de empleo a trabajar a tres turnos en una parte de la fábrica. De enviar temporalmente a decenas de trabajadores a Madrid por la falta de actividad en Valladolid a materializar nuevas contrataciones por primera en casi ocho años. Así han cambiado las cosas en la factoría de Iveco gracias a la reactivación de las ventas de vehículos industriales y, sobre todo, a la decisión de la multinacional CNH de que la planta vallisoletana deje progresivamente de fabricar el furgón Daily para encargarse de las cabinas de los camiones Stralis y Trakker.

Iveco Valladolid tiene en la actualidad una carga de trabajo con un nivel de saturación del 100%. El 31 de enero terminaron los ERTE y, tras un mes de febrero de transición, la planta se halla a pleno rendimiento, con el millar de trabajadores que forman la plantilla repartidos en tres turnos los que se dedican a pintura y a dos turnos el resto.

Desde que comenzó marzo salen a diario de las instalaciones de la carretera de Soria 140 cabinas de camión y 120 furgones Daily. Aún no ha transcurrido un año desde que los comentarios sobre la ‘sobredimensión’ que tenía Valladolid sembraron la inquietud entre los trabajadores.

Una plantilla que hace solo unas semanas ha recibido la llegada de 19 nuevos integrantes (siete para la línea de pintura y doce para la de producción). Se trata de algo que no se veía en Iveco Valladolid –con la excepción de cinco incorporaciones en 2014– desde antes del año 2008, cuando comenzaron las paradas productivas. Además los recién llegados, según señalan fuentes de los representantes de los trabajadores, no han desembarcado a través de empresas de trabajo temporal o con una escala salarial diferente, sino que lo han hecho dentro de las categorías y tablas recogidas en el convenio colectivo.

Las previsiones de hace solo unos meses, de hecho, se están viendo sobrepasadas. Desde CNH –la matriz de vehículos industriales del Grupo Fiat, al que pertenece Iveco– ha llegado la orden de incrementar la producción de Dailys en 800 más de las inicialmente calculadas, lo que ha motivado que la dirección de la empresa en Valladolid haya recurrido a ocho jornadas de flexibilidad (cinco para uno de los turnos y tres para otros dos de ellos). La factoría tendrá actividad laboral los próximos días 21, 22 y 23 de Semana Santa y hay, incluso, un turno trabajando en sábado. Todo ello está redundando en las nóminas de los trabajadores, que se embolsan cantidades que oscilan entre los 20-25 euros la hora y los 207 euros por las jornadas excepcionales.

Todo ello con el objetivo de completar a lo largo de 2016 la chapa y pintura de 31.000 cabinas de camión de los modelos Stralis (para carretera) y Trakker (para obras) que luego viajan para terminar su montaje en Madrid;y la fabricación de 16.000 unidades de Dailys hasta el mes de julio, el mismo número de furgones que salieron de Valladolid durante todo el año pasado.

Tras la parada veraniega, según lo previsto en el plan industrial, Iveco deberá activar el denominado Step 2, que conlleva la desaparición de la línea del furgón ligero y el inicio de las labores que incluyen, además de la chapa y pintura, el guarnecido de las cabinas de los camiones.

Para ello será necesario adecuar las instalaciones, por lo que las fuentes sindicales señalan que «ya que hasta ahora la empresa está cumpliendo con los pronósticos, sería deseable que informara cuanto antes, de forma oficial, de cuáles son los detalles, plazos y planes organizativos». «Nos gustaría saber ya si el personal de montaje va a rotar con el resto, cómo va a planificarse la formación para las nuevas funciones, si va a haber un ERTE o se recurrirá a la bolsa de horas...», manifiesta Raúl Santa Eufemia, secretario general de UGT enIveco.

Para el representante del sindicato, «tras ocho años de expedientes de regulación, Valladolid afronta el doble reto que representa la llegada de la nueva carga de trabajo del camión, en un momento en que deberemos negociar el próximo convenio colectivo (el actual caduca este año)». «Ello supone que se deberán abordar cuestiones como el reforzamiento de la vigilancia de la salud laboral, adaptar los puestos de trabajo, cuestiones relativas la ergonomía, etc. que, por otra parte, nosotros estamos dispuestos a negociar asumiendo que las dos partes deberemos hacer cesiones para obtener contraprestaciones».

Desde UGT también hay interés en abordar un plan de jubilaciones y contratos relevo que se prolongue hasta 2019. Un total de 43 personas de la plantilla cumplirán 62 años en ese plazo de tiempo y su salida negociada dejaría el mapa de edad de los trabajadores en una media de 45 años.

Dentro del comité de empresa, la representación de UGT y CC OO, mayoritaria, van de la mano mientras la CGT sigue su línea –ayer mismo convocó un paro parcial de seguimiento escaso– de denunciar ante el Serla lo que considera un «aumento de las horas extras, falta de contratación de personal acorde al aumento de la producción, la negación por la empresa de la conciliación familiar, falta de consolidación de la nueva carga de trabajo...».

«Nosotros creemos –sostiene Santa Eufemia– que después de las dificultades por las que ha pasado la fábrica, no es de recibo adoptar la postura fácil de criticarlo todo, no apoyar nada y, después, beneficiarse y coger lo que los demás sí hemos negociado con apertura de miras y coherencia».

Un protocolo en favor de la salud laboral

La representación de UGT y CC OO en el comité de empresa han firmado con la dirección de Iveco un protocolo de eficacia limitada al que puede adherirse cualquier trabajador mediante el cual la empresa se compromete a buscar, de acuerdo con la parte social, un puesto de trabajo alternativo para quienes acrediten con un informe médico la imposibilidad de desempeñar un trabajo al 100%. En el caso de que la fábrica no disponga de puestos adaptados a la dolencia del trabajador, Iveco facilitará junto con una empresa externa que el operario pueda solicitar la invalidez ante el Instituto de la Seguridad Social o acceder a la jubilación. De no obtener esta, le recolocará. Este protocolo, según UGT, sirve «para poner coto a uno de los aspectos más dañinos de la reforma laboral, ya que la empresa se compromete a no recurrir al artículo 52A del Estatuto de los Trabajadores para forzar un despido por incapacidad sobrevenida».