Primera ronda

Muguruza muestra mano firme ante Alexandrova

Garbiñe Muguruza. /Oli Scarff (Afp)
Garbiñe Muguruza. / Oli Scarff (Afp)

La española de origen venezolano solventa su compromiso en dos sets

MANUEL SÁNCHEZMADRID

Garbiñe Muguruza estrenó con éxito su alianza con Conchita Martínez e igualó el resultado cosechado el año pasado al meterse en la segunda ronda de Wimbledon. La pupila de Sam Sumyk, quien no la acompaña en este torneo por problemas familiares, venció en su debut a la rusa Ekaterina Alexandrova por 6-2 y 6-4.

La hispano venezolana se mostró muy segura de sí misma y liberada de la presión de otras ocasiones. Alejada de los focos de la pista central, Muguruza cometió sólo diez errores no forzados en todo el partido, y pese a ceder su servicio en una ocasión, se le vio tranquila y confiada. Lo que más se echaba de menos en ella.

La finalista en Londres en 2015 se aprovechó de los nervios de Alexandrova, que cometió más de veinte errores no forzados durante el encuentro. La rusa de 22 años no conoce la victoria WTA sobre hierba en 2017, pero intimidaba porque en la edición pasada fue capaz de eliminar a la serbia Ana Ivanovic, quien se retiró del tenis unos meses después.

No obstante, Muguruza no cayó en la misma trampa que Ivanovic y supo solventar su compromiso con rapidez y elegancia, la misma que reclama el tremendo escenario que es Wimbledon y en el que la hispano venezolana ya sabe lo que es conseguir grandes cosas. Poco a poco y sin mirar más allá del próximo partido, Muguruza se enfrentará a la belga Yanina Wickmayer, con quien mantiene un cara a cara de dos victorias y ninguna derrota.

Hay un David Ferrer que nunca se apaga

Decían Los Smiths, allá por 1986, que "hay una luz que nunca se apaga". 'There is a light that never goes out', en su inglés natal. La canción, perteneciente al álbum 'The Queen is dead', la escribieron Morrisey (vocalista del grupo) y Johnny Marr (guitarrista) y a la postre acabaría por convertirse en uno de los temas más famosos de la banda, y de la música británica. Lo que Morrissey y Marr no sabían por entonces, es que un chico de Jávea acabaría llevándola por bandera no solo durante un partido de tenis, sino como filosofía durante toda la vida.

David Ferrer, tras una temporada para olvidar en la que sólo ha vencido en ocho partidos, derrotó contra todo pronóstico al francés Richard Gasquet (6-3, 6-4, 5-7 y 6-2) para acceder a la segunda ronda de Wimbledon. En una jornada con 65 partidos en el All England Tennis Club, el de Ferrer se erigió por encima de todos por el factor emocional y la leyenda que es el que llegase a ser número tres del mundo.

Ferrer comenzó como un 'solo' de Johnny Marr, eléctrico y entregado. El rival que tenía enfrente no era para menos. Gasquet ha sido semifinalista en dos ocasiones en Wimbledon (2007 y 2015) y no cedía en primera ronda desde 2006. El alicantino, que aún no había vencido en hierba en 2017, se colocó dos sets arriba al romper el saque del galo una vez en cada manga. Tenía en su mano darse un homenaje y suavizar el bache de resultados y tenis por el que transita este año. Sólo el orgullo galo le impidió hacerlo de forma más rápida. Gasquet se llevó la tercera manga (5-7) y forzó un cuarto set.

Ahí, Ferrer esperó su oportunidad y asestó dos golpes definitivos al partido. Rompió en el quinto juego, y en el séptimo para apuntarse la victoria y gritar al mundo que aún queda mucho 'Ferru', y es que por muy complicada que estén las cosas, en él siempre hay una luz que nunca se apaga. En la siguiente ronda se enfrentará al belga Steve Darcis, que derrotó a Nadal en Wimbledon en 2013.

También estarán en segunda ronda el catalán Albert Ramos, que se deshizo en tres sets del australiano Jordan Thompson (6-4, 6-4 y 7-6 (4)), y Novak Djokovic, que vio cómo su rival, el eslovaco Martin Klizan se retiró cuando el serbio vencía por 6-3 y 2-0. Con esta victoria, Djokovic se convierte en el segundo jugador de la Era Abierta con más victorias en 'Grand Slam' (234), superando a Jimmy Connors (233) y por detrás de Roger Federer (314).

El propio Federer también tuvo que asistir al abandono de su rival, el ucraniano Alexander Dolgopolov, que se retiró cuando el helvético mandaba 6-2 y 3-0. Aun así, el encuentro dio para que Federer traspasase la barrera de los 10.000 saques directos en toda su carrera, sólo por detrás de los croatas Ivo Karlovic y Goran Ivanisevic.

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