Laver Cup

Nadal y Federer, por muchos más juntos

Nadal y Federer, durante el partido ante Querrey y Sock. / Milan Kammermayer (Efe)

El español y el suizo, tras solventar sus duelos individuales, forman una pareja histórica para encarrilar la Laver Cup

MANUEL SÁNCHEZMADRID

Era la gran atracción del torneo y solo se hizo esperar un día. Desde que se supo que Roger Federer y Rafa Nadal formarían parte del mismo equipo, la posibilidad de verlos jugar en el mismo lado de la red revoloteaba en la cabeza de cualquier aficionado.

El suizo y el balear se han enfrentado en 37 ocasiones (con balance de 23-14 a favor de Nadal), pero hasta esta Laver Cup nunca habían jugado juntos como pareja de dobles. Los que probablemente sean los mejores tenistas de la historia (acumulan 35 ‘Grand Slams’) han protagonizado una de las mejores y más sanas rivalidades y, por primera vez, unieron fuerzas para conseguir, cómo no, una victoria más.

La legendaria pareja entre Nadal y Federer se impuso a Sam Querrey y Jack Sock (6-4, 1-6 y 10-5), por lo que Europa se queda a cuatro puntos de levantar la Laver Cup (9-3).

La imagen más esperada ya recorría la pista minutos antes de empezar su partido. Federer y Nadal hablaban sobre la estrategia a llevar a cabo en su partido. Sentados en una mesa, sonrientes pero concentrados. Lo que tantas veces habían hecho por separado, esta vez lo ponían en común. Estrellas en el individual, cada uno siempre ha dado la cara en el dobles, Nadal con una medalla de oro en Río y diez títulos ATP, y Federer con una medalla de oro en Pekín y siete títulos ATP, además de la vital victoria en la Copa Davis 2014.

La imagen de los dos juntos, que saltó todos los flashes de la pista e inundó las redes sociales a los pocos instantes de producirse, dio paso a un partido que plantea la duda de cuántos grandes atraparían estos dos si jugaran con regularidad. La falta de coordinación en los compases iniciales casi les costó un disgusto (en un remate que intentaron golpear los dos), pero no les frenó a la hora de superar a sus rivales. Sock, campeón en Wimbledon 2014 junto a Vasek Pospisil, y Querrey, habitual en el circuito de dobles, eran invitados de lujo en un espectáculo hecho a medida de Federer y Nadal.

Suizo y español, uniformados a la perfección y dispuestos a competir por su continente, cuajaron un buen primer set (6-4), sin malabarismos ni excentricidades, con los nervios típicos de quien se conoce desde hace años, pero nunca ha pasado un rato a solas junto al otro. Bajaron el ritmo en el segundo set y retomaron el pulso en el ‘super tie break’, donde no dieron opción a otra cosa que no fuera una victoria de los preferidos del público. La historia de Nadal y Federer juntos no merecía otra cosa que no fuera un final feliz, aunque la posibilidad de volver a verlos continúe en la Laver Cup, donde un posible punto de desempate (si se llegase al 12-12) los podría reunir de nuevo en la pista.

Las dos grandes estrellas de este torneo ya habían dejado su huella antes del doble. Federer llenó las más de 17.000 localidades del O2 Arena de Praga para su debut en la competición que él mismo ha promovido. Su rival, Sam Querrey (semifinalista en Wimbledon) apenas pudo ser más que un espectador del juego del suizo. El de Basilea salió frío y tardó varios juegos en coger calor sobre todo en el revés, donde cometió más fallos. Tras llevarse el primer set por 6-3, pasó por encima del estadounidense en un segundo set de ensueño en el que los destellos de magia de Federer levantaron de sus asientos al público y también a sus compañeros de equipo. El número dos del mundo cerró su inicio en la Laver Cup por 6-2 y entregó a Europa los dos primeros puntos del sábado.

Instantes después fue el número uno del mundo el que entró en acción. Con el sabor amargo de la derrota en el partido de dobles del viernes, Nadal avasalló a Jack Sock durante set y medio, lo que tardó en apuntarse el primer parcial (6-3) y tomar ventaja de ‘break’ en el segundo (2-1). Sock, quizás encogido por la situación, la pista o el rival que tenía enfrente, no entró en juego hasta que se vio contra las cuerdas. El de Nebraska recordó que las condiciones se adaptan perfectamente a su juego de saque y derecha y revertió la situación hasta forzar el tercer parcial (3-6). En un ‘super tie break’ emocionantísimo, Nadal aguantó mejor la presión y sumó dos puntos más para el equipo capitaneado por Bjorn Borg.

Nick Kyrgios cerró la jornada individual con dos puntos vitales para el resto del mundo, al derrotar al local Tomas Berdych (4-6, 7-6 y 10-6).

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