Rugby

El Quesos Entrepinares remonta y gana el derbi vallisoletano

Miejimolle placa a González Altés. /H. Sastre
Miejimolle placa a González Altés. / H. Sastre

El SilverStorm, tras una gran primera parte, se ve superado tras el descanso

EL NORTEValladolid

Con un ambiente más propio de una final que de un partido de la sexta jornada y unos últimos minutos que recordaban a los postreros títulos, el VRAC consiguió llevarse el primer derbi de la temporada. El Quesos ganó como suele perder, siendo inferior a su rival pero llegando vivo al tramo decisivo y mostrándose más certero que su contrincante.

Obviado en la previa para que no sonase a excusa, el equipo azulón había visto multiplicados los percances durante la semana preparatoria. Eso obligaba a Merino a hacer encaje de bolillos de inicio, con Wessell-Bell de medio melé y Tomás Carrió en posición de 15 como medida alternativa.

14 SilverStorm

Gabi Fernández, Matt Smith, Leandro Wozniak, Víctor Sánchez, Michael Walker-Fitton, Matt Foulds, Gonzalo Núñez, Joe Mamea, Juan Ramos, Hansie Graff, Alberto Díaz, Nuu Junior, Rapha Blanco, Leli Kacicala y Christian Rust..También jugaron Manasseh Alaga, Fernando G. Altés, Gerardo de la Llana, Max Vega y Antoine Sánchez.

16 Quesos

Francisco Blanco, Pablo Miejimolle, Alberto Blanco, Daniel Stöhr, Jacobus Ferdinand, José Basso, Kalo Gavidi, Nathan Paila, John Wessel-Bell, Álvaro Ferrández, Pedro de la Lastra, Gareth Griffiths, Alvar Gimeno, Federico Castiglioni y Tomás Carrió. También jugaron Gabriel Vélez, Guillermo Mateu, Jody Allen, Pablo César Gutiérrez y Alex G. Müller.

Marcador
7-0, min. 19: Ensayo de Gonzalo Núñez y transformación de Graaff; 7-3, min. 25: Transformación de castigo de Gareth Griffiths; 14-3, min. 28: Ensayo de Rust y transformación de Graaff; Descanso; 14-10, min. 47: Ensayo de Alvar Gimeno y transformación de Gareth Griffiths; 14-13, min. 56: Transformación de castigo de Gareth Griffiths; 14-16, min. 79: Drop de Tomás Carrió.
Árbitro
Pedro Montoya. Amonestó a Kalo Gavidi.

La primera parte dejó una de las peores versiones del VRAC que se recuerdan. Y eso que durante los minutos iniciales el equipo dio la cara, siendo superior en melé y con placajes efectivos a los que también respondía el Silverstorm El Salvador. Los dos contendientes se mostraban un respeto que apenas permitía ver juego en veintidós. Además, la sana dureza por parte de ambos conjuntos dejaba dos bajas al poco de comenzar el partido, Gabi Fernández en los blanquinegros y Ferdinand Horn en los queseros.

La igualdad se rompió en el ecuador del primer acto, cuando el VRAC dio un paso atrás y el Chami se echó encima para lograr su primer ensayo, obra de Gonzalo Núñez. El Quesos se derrumbó y se puso una coraza con la esperanza de reaparecer en algún momento. Pero los minutos pasaban y no había atisbos de solución. Griffiths aseguró tres puntos y el Silverstorm volvió a pisar el acelerador consciente de que podía hacer mucho daño y encarrilar la victoria. Así, Rust hacía el segundo y los chamizos se escapaban con un peligroso 14-3 que alertaba al Entrepinares de que el correctivo podía ser severo si no levantaba la cabeza. Pero no lo hacía. Fallos impropios en jugadores importantes hacían imaginar lo peor. Cuando se presentaba una mínima oportunidad, se tiraba por la borda. Rozando el tiempo de asueto, a punto estuvo de llegar el tercero. Quizás hubiese sido definitivo, pero el VRAC abordó el peligró y llegó con vida al intermedio con 40 minutos por delante.

Tras la reanudación se notó que el descanso había sentado mucho mejor al Quesos. El VRAC, con gran actitud y mínimo juego, atenazó al Chami, que sabía que había dejado coleando a los actuales campeones de Liga. Fue entonces cuando Alvar Gimeno aprovechó un error rival para ensayar y dejar el partido en cuatro puntos.

Pepe Rojo enseguida percibió que había partido y que el VRAC había despertado en el momento perfecto. Además, Graaff fallaba una patada que Griffiths no perdonaba y el partido entraba en sus últimos 15 minutos con un punto a favor de los locales. Ambos equipos se intercambiaron los papeles habituales en los últimos derbis, con un Chami que sabía aguantar con opciones para asestar el golpe definitivo en el momento preciso. Esta vez no iba a ser así. El tiempo volaba para unos y no pasaba para otros. El oval, en plena divisoria, se lo disputaban los pesos pesados en encarnizadas melés que cerraban el juego.

El VRAC rascó un distanciado castigo que a Griffiths se le quedó corto, pero cuando el marcador descontaba los segundos con un ritmo vertiginoso, Tomás Carrió asumió la responsabilidad y se jugó un drop que levantó a la afición quesera de sus asientos y tiñó de azul Pepe Rojo. El 14-16 se antojaba inamovible, pero los derbis no terminan hasta que llega el pitido final, y Graaff tuvo la victoria con una patada que no entró por un suspiro, el suspiro de todos los seguidores del VRAC, que comienzan la temporada mandando en el derbi.

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