Rugby

Casañas, el 'rugbier' que cruzó el charco para acabar Medicina

Sacha Casañas. /R. Jiménez
Sacha Casañas. / R. Jiménez

El delantero del VRAC Quesos Entrepinares está inmerso en los trámites para poder retomar sus estudios universitarios en la UVa durante el curso próximo

V. BORDAValladolid

Sacha Casañas (Buenos Aires, 1993) decidió saltar el charco e iniciar su aventura europea. Este poderoso segunda argentino vio la posibilidad de jugar al rugby y finalizar, a la vez, la carrera de Medicina en Valladolid. Aunaba así su pasión por el deporte oval y su futuro profesional. Es un 'rugbier' que quiere acabar sus estudios en España. En los trámites para ello se encuentra inmerso.

Casañas ha brillado desde el momento en que llegó a la disciplina del VRAC Quesos Entrepinares. Físico poderoso para la segunda línea. Proveniente del Hindú Club de la localidad de Don Torcuato, con el que jugaba el torneo de la URBA y el Nacional de Clubes, ha sido cuatro veces internacional con Argentina XV –el segundo equipo nacional de aquel país– y ha jugado también con la selección de Buenos Aires.

Lleva dos meses y medio en España. Se siente cómodo con los compañeros y la ciudad. Ahora está inmerso en los siempre engorrosos trámites de convalidar sus asignaturas de Medicina y así poder acabar su carrera en España, en concreto en la UVa. La idea inicial es poder comenzar el año que viene el curso en la universidad y seguir hasta obtener el título. De momento, ha firmado hasta el final de temporada, pero con la intención de continuar compaginando rugby y estudios. Su prioridad es acabar la carrera aquí. «Quiero ser traumatólogo», reconoce Casañas. «Mi idea es seguir relacionando la medicina con el deporte. Puedo asegurar en un 95% que me voy a dedicar a algo relacionado con este mundo».

El VRAC ya le hizo una oferta en abril para iniciar la temporada enrolado en las filas queseras, «pero no sé qué pasó. La cosa no salió. Decidí acabar la temporada con mi club y centrarme en mis estudios. Pero en noviembre, Mario Barandiarán –director técnico del VRAC– se puso en contacto conmigo en Buenos Aires. Me contó cómo estaba armado el equipo y cómo era la ciudad. Le dije que sí, pero con las condiciones que me ofrecieron en abril y dando prioridad a los estudios para poder acabar mi carrera en España».

Mientras se resuelven los diferentes trámites administrativos y la pertinente convalidación de asignaturas, el segunda línea del Quesos no pierde comba con su futura profesión. Aprovechando que el médico del club, Alberto Gómez, trabaja en el Servicio de Urgencias del Clínico, Casañas se acerca al centro sanitario. «Estoy con él, le sigo, veo a sus pacientes y me explica los diagnósticos. Me permite estar en contacto con ese mundo», dice.

Casañas fue uno de los protagonistas del encuentro del pasado domingo frente a Ordizia. El delantero argentino anotó tres ensayos de su equipo y dio otro a su compañero Chris Eaton. Una actuación muy destacada. Pero el jugador argentino subraya que las marcas no es lo suyo «ni por casualidad. En mi posición, mi objetivo es muy diferente. Los ensayos suelen ser cosa de otros. Se me dio bien en ese partido e inexplicablemente anoté en tres ocasiones. Ojalá que la racha no se corte, pero prefiero no ensayar y que el equipo sea más sólido para no sufrir hasta el último instante».

El jugador del VRAC se siente muy contento con su aclimatación. «La adaptación va muy bien. Me encuentro muy cómodo. Los chicos del equipo me recibieron muy bien. Era la primera vez que salía de Argentina como jugador profesional. Había hecho giras, pero con mis amigos y mi equipo. Esto era muy diferente para mí».

Hace hincapié en que el Quesos pretende «acabar primero la fase regular. Ojalá que podamos. Somos ambiciosos. A nadie le gusta perder. La Copa es algo que todos queremos disputar, pero no me quita el sueño. Falta un mes todavía».

Un rugby más físico

Preguntado por las diferencias que ha detectado en el juego que se practica a uno y otro lado del Atlántico, Sacha Casañas manifiesta que en nuestro país resulta «más lento, pero también más físico. Aquí no es tan dinámico como en Argentina. En España hay jugadores oceánicos con un físico importante y eso luego hay que frenarlo a la carrera».

Tuvo la oportunidad de estrenarse en un derbi en el último choque entre su equipo, el Quesos Entrepinares, y el SilverStorm El Salvador. «Es un partido muy lindo de jugar», afirma. Preguntado por el escaso juego que se suele ver en este tipo de encuentros de rivalidad local, Casañas considera que se debe «a lo estático que es el juego y que irremediablemente hace que se sumen los puntos más por castigos que por ensayos».

La derrota en el campo de la Santboiana puso fin a una racha de más de un año sin conocer la derrota en competición oficial. «De ese partido nos tenemos que quedar con lo positivo que podamos sacar de ello. Nos demostró que solo con la camiseta no vamos a ganar a nadie, porque no somos invencibles. Que llevar más de cuatrocientos días invicto es algo que al final se termina. La realidad dice que resulta mejor perder en Sant Boi que en Valencia en la final de Copa. Ha sido una llamada de atención. Contra Ordizia tuvimos una segunda llamada de atención», explicó.

El delantero argentino mencionó que ya había venido a Europa en un par de ocasiones. «Tengo familia en Barcelona y en Madrid, por lo que ya las conozco. También tengo un amigo argentino que vive ahora en Madrid. Lo último que he visitado ha sido Ávila, que me quedaba por conocer. He estado también en Salamanca, Toledo, Segovia y Santander, donde juegan amigos míos».

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